En un entorno laboral en el que la vieja figura del jefe se ha quedado obsoleta, el líder es ahora el verdadero protagonista. Hay muchas formas de ejercer el mando de un equipo de trabajo, pero en esta ocasión nos vamos a centrar en el liderazgo ético.
Porque es uno de los que mejores resultados consigue, y no solo para la empresa. El líder ético está mucho más satisfecho consigo mismo, orgulloso de su rol, y eso hace que sus subordinados también estén más contentos.
3El liderazgo ético como reacción
A principios de los 2000 se sucedieron varios escándalos como el de Enron, tanto en empresas privadas como en entidades públicas. A partir de entonces los comportamientos basados en principios éticos empezaron a cobrar más importancia en la administración y gestión de negocios y bienes públicos.
Surge entonces un movimiento que defiende la aplicación de la ética en las organizaciones. Poniéndolas en manos de personas capaces de fortalecer los valores del negocio y mirando por el bien común.



