He visto la entrevista que Emmanuel Roman, consejero delegado de Pimco, concedió a Bloomberg Television y no puedo evitar pensar que estamos ante un punto de inflexión en el mercado de deuda privada. El directivo más importante de la gestora de renta fija más grande del mundo desveló, con una mezcla de confianza y cautela, cómo están navegando el tsunami de inversión en infraestructura digital para inteligencia artificial.
Un mercado de capitales sediento de infraestructura digital
Roman comenzó su intervención recordando la enorme cantidad de capital que necesita desplegarse. La construcción de centros de datos para alimentar modelos de IA, desde los gigantes tecnológicos como Meta u Oracle, demanda una financiacion de dimensiones colosales. La deuda emitida resultó increíblemente atractiva para sus inversores, gracias a una estructura que combinaba capital privado, deuda sénior y seguros, con puntos de adhesión y coberturas diseñados a medida.
El CEO subrayó que no todas las grandes empresas tecnológicas necesitan este tipo de ingeniería financiera: ‘Algunas de las Siete Magníficas pueden salir directamente al mercado público a emitir, y eso también nos beneficia a nosotros como gestores’. La flexibilidad de Pimco para adaptarse a distintos formatos —ya sea una emisión pública tradicional o una transacción estructurada con tramos a medida— es, en sus palabras, una ventaja competitiva.
Deuda privada y estructuras a medida: la ventaja de Pimco
Durante la entrevista, Roman detalló el enfoque artesanal de la gestora. No basta con prestar dinero: hay que calibrar el perfil de liquidez de cada cliente, desde aseguradoras que solo pueden comprar pagarés con calificación hasta fondos de pensiones que buscan rentabilidad ajustada al riesgo. ‘Miramos el mundo entero y comparamos cualquier operación de infraestructura con otras oportunidades que tenemos en cartera’, explicó.
El directivo puso como ejemplo reciente las emisiones de deuda soberana en Oriente Medio. Con la tensión geopolítica, varios emisores con rating triple A han recurrido a la financiación rápida, y Pimco ha actuado como ancla en esas colocaciones. ‘Son papeles muy atractivos para nosotros’, afirmó, dejando claro que la firma no actúa como un banco que distribuye deuda para cobrar comisiones, sino como un coinversor a largo plazo.
‘Encontramos la deuda de estos centros de datos increíblemente atractiva para nuestros inversores’, explica Roman.
— Emmanuel Roman, CEO de Pimco
Pero el optimismo no es ciego. Roman reconoció que hay riesgos latentes que la gestora monitoriza con lupa. El más evidente es la velocidad de obsolescencia de los propios centros. ‘Hay que pensar en cuánto duran los equipos, qué se hace con el centro al final y cómo se vende’, advirtió. En operaciones con arrendatarios de primer nivel como Meta, el riesgo crediticio es casi nulo —la compañía tiene una capitalización billonaria—, pero en proyectos más especulativos la ecuación cambia radicalmente.
Obsolescencia rápida y transacciones complejas: las sombras del negocio
El CEO de Pimco recordó que algunas de estas estructuras son más complejas, con mayor retorno esperado, pero también con mayor probabilidad de que ‘no funcionen tan bien’. Mencionó que, dentro de cinco, siete o diez años, algunas operaciones habrán salido mal porque se habrán recortado esquinas o porque los inversores estaban desesperados por colocar capital. ‘Será fascinante ver cómo se desarrolla la historia’, comentó, evocando las primeras fases de la revolución industrial para contextualizar la magnitud del cambio.
Esta dualidad entre oportunidad y riesgo no se limita a los centros de datos. La volatilidad geopolítica, según Roman, ha abierto otras puertas. La necesidad de liquidez rápida por parte de soberanos bien calificados y la posibilidad de anclar emisiones han generado rentabilidades que la gestora califica de ‘muy atractivas’. El ejecutivo evitó cualquier comentario sobre presiones a la administración estadounidense, pero sí deslizó un análisis sutil sobre la Reserva Federal.
Más allá de los data centers: el atractivo de la deuda soberana emergente
Roman explicó que, con el contexto actual —y la situación en el Golfo—, es poco probable que la Fed pueda recortar tipos. ‘Si cortas ahora, la parte larga de la curva subiría y eso no ayudaría, porque los tipos hipotecarios están vinculados al largo plazo, no al corto’, argumentó. En cambio, señaló que el margen de maniobra podría venir del balance del banco central y de lo que decida Kevin Warsh, posible nuevo responsable, sobre los MBS. El directivo de Pimco, cuyo socio proviene del mundo hipotecario, adelantó que una liberación bien gestionada de esos activos podría ayudar a bajar los costes de las hipotecas y dinamizar la economía.
La charla también derivó hacia el uso interno de la inteligencia artificial en Pimco. Roman reveló que la gestora está invirtiendo grandes sumas en sistemas de IA para mejorar la detección de fraudes y el análisis de documentos. Puso un ejemplo concreto: ante una alerta de fraude, la IA puede revisar sistemáticamente todos los contratos y transacciones vinculadas para identificar patrones sospechosos de forma mucho más rápida y fiable que un humano. ‘Es increíblemente potente’, afirmó, y añadió que están entrenando modelos propios con décadas de experiencia para obtener mejores capacidades predictivas.
La IA como herramienta defensiva y de inversión interna
Este uso dual de la tecnología —como factor deflacionario en la economía y como herramienta operativa— refuerza la tesis de Roman: la IA no solo crea burbujas de inversión, sino que también reduce costes estructurales. ‘Hemos sido grandes usuarios de IA y es una inversión en capex muy relevante para nosotros’, señaló. En su opinión, el abaratamiento que trae consigo la nube y los modelos entrenados podría contrarrestar parcialmente las presiones inflacionistas a largo plazo, dando algo de oxígeno a los bancos centrales.
Fondos semilíquidos y el debate de los 401(k)
Respecto a la polémica sobre la inclusión de activos privados en los planes de jubilación 401(k), Roman fue cauto. Separó tres conceptos que, a su juicio, suelen mezclarse: valoración, liquidez y tolerancia al reembolso. ‘Si atacas al mercado minorista, cada inversor compra y vende a diario, por lo que la valoración es críticamente importante‘, subrayó. Defendió que los productos semilíquidos pueden ser una opción si se marca correctamente el precio y se ajusta el perfil de riesgo, pero recordó que los fondos indexados de bajo coste siguen siendo una buena alternativa para el ahorro a largo plazo.
Al final, la lección es clara: en un mundo con tipos altos y disrupciones tecnológicas, la deuda privada de centros de datos no es una apuesta ciega, sino una operación que exige rigor analítico y mucha paciencia. Como el propio Roman recordó, a veces el juego más inteligente es quedarse en el banquillo esperando mejores oportunidades.




