Kraken y MoneyGram: permitirán retirar tus criptos en efectivo en 500.000 locales

La alianza permite convertir criptomonedas en dinero físico en más de 500.000 establecimientos, justo cuando Kraken prepara su salida a bolsa en Estados Unidos. Un paso que podría cambiar la forma de usar los activos digitales en el día a día.

Kraken ha dado un paso que podría cambiar la forma en que gastamos las criptomonedas. La plataforma se ha aliado con MoneyGram para permitir a sus usuarios convertir sus activos digitales en efectivo y retirarlo en cualquiera de los 500.000 puntos de venta que la red de pagos tiene repartidos por todo el mundo. En otras palabras, ahora puedes vender tus bitcoins desde la app de Kraken y recoger el dinero en euros, dólares o la moneda local en un supermercado, una tienda de conveniencia o una oficina de cambio asociada a MoneyGram.

El acuerdo acerca de golpe el cripto al día a día. Hasta ahora, gastar criptomonedas exigía pasar por una tarjeta de débito, un exchange o un cajero automático especializado; opciones que no están al alcance de todos. La red de MoneyGram, presente en más de 100 países, simplifica el proceso y lo hace tan familiar como ir a cobrar un giro postal.

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Cómo convierte Kraken tus criptomonedas en efectivo

El mecanismo es sencillo. Un usuario de Kraken que quiera hacerse con dinero fiat (el emitido por los bancos centrales, como el euro o el dólar) solo tiene que vender sus criptoactivos en la propia plataforma, elegir la opción de retiro por MoneyGram y acudir a uno de los locales asociados con un código de verificación. Allí recibirá los billetes, igual que si hubiera hecho una transferencia internacional o un envío de remesas.

La funcionalidad está integrada directamente en la app de Kraken y, según el anuncio publicado en el blog oficial de Kraken, empezará a desplegarse de forma progresiva en los próximos meses. De momento, la compañía no ha detallado el listado completo de criptomonedas compatibles, pero ha confirmado que al menos bitcoin y ethereum estarán entre las primeras.

La noticia, ha llegado en un momento clave para Kraken. El exchange, uno de los más veteranos del sector, lleva meses preparando su salida a bolsa en Estados Unidos y este movimiento se interpreta como un guiño a los inversores tradicionales: la empresa no quiere ser solo un lugar para comprar y vender cripto, sino un puente real entre el mundo digital y el físico.

Por qué esta alianza importa más allá de la comodidad

Más de 500.000 establecimientos son muchas puertas. Para ponerlo en contexto, eso equivale a multiplicar por diez la red de sucursales de los cuatro mayores bancos españoles juntos. La capilaridad de MoneyGram —presente en pequeñas tiendas, farmacias y supermercados de países donde la banca tradicional apenas llega— convierte el acuerdo en una herramienta potencial de inclusión financiera.

Además, la alianza llega apenas un día después de que otros exchanges, como Binance, anunciaran alianzas similares con procesadores de pago regionales. El sector parece haber entendido que, para dar el salto al gran público, necesita resolver el último kilómetro de la experiencia: hacer que el cripto se pueda gastar como cualquier otra moneda, sin complicaciones técnicas ni tiempos de espera.

Eso sí, conviene recordar que el cash out (la conversión a efectivo) no es gratuito. Aunque Kraken aún no ha publicado las tarifas definitivas, este tipo de servicios suele incluir comisiones por la venta del activo, por el envío a través de MoneyGram y, en algunos casos, por el cambio de divisa si la moneda local no coincide con la del depósito. El detalle será determinante para que la propuesta gane tracción entre los usuarios que buscan una alternativa barata a las remesas tradicionales.

El análisis: ¿puerta abierta al uso masivo o paso prudente?

Desde esta redacción creemos que la jugada de Kraken va en la dirección correcta. Cuando en 2022 el colapso de Terra y la quiebra de FTX enfriaron el interés minorista, el sector entendió que sin utilidad cotidiana no habría adopción sostenible. Tres años después, iniciativas como esta demuestran que los exchanges están pasando de las palabras a los hechos.

Sin embargo, hay riesgos que no conviene ignorar. El primero es la volatilidad: el valor de las criptomonedas puede oscilar entre el momento en que se venden en la app y el instante en que se recoge el efectivo, lo que en jornadas muy movidas puede jugar una mala pasada al usuario. El segundo tiene que ver con la propia MoneyGram, una compañía que ya ha enfrentado problemas regulatorios en el pasado y cuya capilaridad global también supone un reto de cumplimiento normativo difícil de gestionar de forma homogénea.

Aun así, el movimiento es coherente con el momento que vive Kraken. La compañía presentó en marzo de este año la documentación preliminar para su OPI (Oferta Pública Inicial, la salida a bolsa) ante la SEC estadounidense, y cada anuncio que refuerce su perfil de empresa de servicios financieros —y no solo de exchange especulativo— suma puntos ante los futuros accionistas. Si el despliegue del cash out se ejecuta sin fricciones y las comisiones son razonables, la alianza con MoneyGram podría convertirse en el primer eslabón de una estrategia más amplia que acerque el cripto a los hogares de medio planeta.


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