Cómo sobrevivir a un cambio de asesoría y no morir en el intento

santander autonomos

Ejercer tu profesión por tu cuenta no es sencillo, no solo tienes que realizar las tareas propias de tu trabajo, sino que además debes afrontar actividades de gestión que te pueden robar una gran parte de tu tiempo: contabilidad, impuestos, etc. Por suerte siempre puedes externalizar estas tareas y dejarlas en manos de profesionales. Una asesoría puede ser tu mejor aliada para asegurarte de que cumples a tiempo con todas tus obligaciones legales y fiscales.

La relación entre un autónomo y su asesoría o gestoría es una relación de confianza. Si tienes un determinado asesor es porque confías en él. En cambio, si sucede algo que rompa esa confianza, o si sencillamente la persona que te atendía en la oficina deja de trabajar en ella, es posible que decidas coger tus papeles y buscar asesoramiento en otro sitio. Si llevas mucho tiempo trabajando con la misma gestoría esto puede parecerte complejo, pero es más sencillo de lo que crees. Vamos a ver algunos consejos que te ayudarán a hacer el cambio con las menos complicaciones posibles.

Publicidad

5
Revoca las autorizaciones concedidas

entrega documentos cambio asesoria

Si tienes un asesor es para que él se encargue de ciertos trámites y así tú despreocuparte de ellos. Por ello es normal que al inicio de la relación le concedas una serie de autorizaciones para realizar operaciones en tu nombre con Hacienda, la Seguridad Social, etc. Si te vas de una gestoría a otra no tiene sentido que estas autorizaciones sirvan en vigor, así que es momento de darlas de baja.

No te olvides de decirle al gestor que hay que revocar todas la autorizaciones que tenga para actuar en tu nombre ante organismos públicos. Esto no suele ocasionar problemas, puesto que el asesor es el primero que está interesado en revocar estos permisos cuando dejas de ser su cliente, ya que así se evita posibles responsabilidades.


Publicidad