El 30 de junio finaliza el IVA reducido de luz, gas y carburantes: cómo afecta a tu bolsillo

El Gobierno permitirá que la rebaja temporal del IVA termine el 30 de junio, según fuentes de Hacienda. La factura de la luz subirá entre 5 y 12 euros al mes para un hogar medio. También subirán el gas y los carburantes: explicamos cuánto y cómo preparar el presupuesto.

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El Gobierno no va a prorrogar la bajada temporal del IVA que se aplica a la electricidad, el gas y los carburantes. Según han anticipado fuentes de la Agencia Tributaria, la medida decaerá el 30 de junio, lo que significa que a partir del 1 de julio las facturas volverán a incluir los tipos impositivos habituales.

¿Qué va a pasar con el IVA de la luz, el gas y los carburantes?

Desde 2022, los hogares españoles se benefician de un IVA reducido en la energía para amortiguar la escalada de precios. En el caso de la electricidad, el tipo general del 21% bajó al 10% para todos los contratos y, en ciertos supuestos con potencia contratada inferior a 10 kW, incluso al 5%. Para el gas natural, el IVA pasó del 21% al 5%. Y en los carburantes, la rebaja afectó también al impuesto especial, aunque el IVA se mantuvo en el 21% con una base imponible menor. El 30 de junio de 2026 es la fecha de caducidad de todas esas reducciones, salvo que el Ejecutivo apruebe una nueva prórroga de última hora, algo que los técnicos de Hacienda descartan a día de hoy.

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A efectos prácticos, esto supone que la factura de la luz el gas y los carburantes subirá desde julio. El IVA de la electricidad se restablecerá en el 21% para todos los suministros, el del gas natural también volverá al 21% y los carburantes recuperarán su tributación completa. La subida se notará en la primera factura que incluya consumos a partir del 1 de julio, aunque en muchos recibos la parte proporcional de junio todavía se facturará con el tipo reducido.

¿Cuánto vas a pagar de más a partir de julio?

Hemos hecho los números para que sepas qué esperar. Un hogar medio con un consumo mensual de 270 kWh de electricidad abona ahora unos 45 euros de factura (con IVA reducido al 10%). Con el IVA al 21%, la misma factura pasaría a rondar los 50 euros, es decir, unos 5 euros más al mes. En el caso del gas, una vivienda que gaste 9.000 kWh anuales —algo habitual con calefacción— veía su factura mensual bajar de 80 a 68 euros gracias al IVA del 5%; cuando vuelva al 21%, ese mismo recibo se encarecerá en torno a 12 euros al mes.

En los carburantes, la repercusión es más difusa porque el IVA no se modificó, pero sí se redujo el impuesto especial. Según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la vuelta a la fiscalidad completa podría suponer entre 3 y 5 céntimos más por litro de gasolina o diésel. Un llenado de 50 litros costaría entre 1,5 y 2,5 euros más. La suma de todos estos incrementos puede restar entre 15 y 25 euros al mes del presupuesto familiar, dependiendo del perfil de consumo.

¿Se puede ahorrar algo mientras tanto?

Hay margen para reaccionar. Si tu tarifa de luz es de mercado libre, puedes comparar ofertas y ajustar la potencia contratada a lo que realmente usas. Revisar la factura mensualmente y bajar la potencia en kW puede ahorrar otros 8 euros al mes. También conviene comprobar si reúnes los requisitos para el bono social eléctrico, que descuenta un 25% de la factura (o hasta un 40% si eres consumidor vulnerable severo). La solicitud se hace en la web de la comercializadora de referencia o en las oficinas de servicios sociales de tu comunidad autónoma.

En cuanto al gas, lo más efectivo es reducir el consumo en calefacción bajando un grado el termostato: cada grado menos ahorra un 7% de energía. Y para los carburantes, planificar rutas, usar aplicaciones de precios actualizados y optar por el transporte público en los desplazamientos cortos ayuda a amortiguar el golpe.

El precedente: cuatro años de prórrogas y un cambio de rumbo

La rebaja del IVA energético nació en 2022 como respuesta de urgencia a la invasión de Ucrania y se ha ido renovando por real decreto ley cada seis meses. En todas las ocasiones anteriores, el Gobierno prorrogó la medida a pocas semanas del vencimiento. La novedad ahora es que los informes internos de Hacienda apuntan a que la situación fiscal no admite más extensiones: el déficit público sigue alto y la recaudación extra que se obtendría —unos 2.400 millones de euros al año— pesa en la decisión.

Hay quien ve en este movimiento un ajuste inevitable, y quien lo considera una renuncia a proteger a las familias en un contexto de precios aún elevados. La realidad es que, comparado con 2022, el precio mayorista de la electricidad y el gas ha bajado, pero la inflación acumulada en la cesta de la compra y los alquileres sigue apretando. Dejar caer la rebaja del IVA ahora puede suponer un nuevo mordisco a los hogares que apenas están recuperando poder adquisitivo. Mientras no haya una comunicación oficial del Ministerio de Hacienda, la incertidumbre seguirá hasta el último día de junio. Si quieres adelantarte, repasa tus facturas y calcula cuánto te costará la vuelta a la normalidad fiscal. Luego, con los datos en la mano, podrás decidir si cambias de tarifa, de proveedor o de hábitos.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: El IVA reducido se aplica hasta el 30 de junio de 2026 (inclusive). A partir del 1 de julio, los tipos volverán a los habituales del 21%.
  • Requisitos clave: No hay trámite que hacer: la subida afecta a todos los consumidores de electricidad, gas natural y carburantes.
  • 🌐 Dónde informarse: Las comercializadoras deben detallar en la factura el IVA aplicado. Si tienes dudas, consulta la sede electrónica de la Agencia Tributaria o la web de la CNMC para ver los precios regulados.
  • 💰 Importe o coste: El sobrecoste estimado para un hogar medio es de 5 a 12 euros al mes en la factura de la luz y el gas, más 1,5-2,5 euros por llenado de combustible.
  • ⚠️ Error a evitar: No comprobar la primera factura que llegue después del 1 de julio; algunas pueden incluir consumos de junio con el IVA antiguo. Revisa el desglose y, si hay error, reclama a la compañía.

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