Multa de Hacienda de hasta 150.000 euros por errores en facturas: el fallo que muchos autónomos cometen

Un error en el NIF, la fecha o el desglose del IVA puede costar hasta 150.000 euros. La AEAT ya está enviando cartas preventivas a autónomos y los controles se endurecen con la aplicación definitiva de Verifactu.

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Hacienda está intensificando los controles sobre las facturas de los autónomos y ya envía cartas de aviso a quienes cometen errores. Si esos fallos son graves o se repiten, la sanción puede dispararse hasta los 150.000 euros. La medida llega en plena implantación de Verifactu, el sistema de facturación electrónica que obliga a registrar cada operación casi en tiempo real.

Los datos obligatorios que no pueden faltar en una factura

Una factura mal cumplimentada es el semillero de la mayoría de las sanciones. La normativa exige que cada documento lleve al menos el NIF del emisor y del cliente, la fecha, el número de factura, la descripción del servicio o producto y el desglose de IVA. También debe aparecer la base imponible, el tipo impositivo, la cuota repercutida y el importe total. Olvidar cualquiera de esos campos, o incluir datos falsos, se considera infracción tributaria.

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Con Verifactu, además, las facturas deben generarse con un código QR y una huella digital que garantice su integridad. La Agencia Tributaria cruza esa información con los datos declarados en los modelos trimestrales y detecta descuadres en segundos. De ahí que una simple errata en el NIF del cliente pueda transformarse en una carta preventiva.

De la carta preventiva a la sanción de 150.000 euros: así escala el castigo

La AEAT no multa a la primera. Primero envía un aviso informativo en el que indica las irregularidades detectadas y da un plazo para subsanarlas. Si el autónomo no corrige el problema o reincide, se abre un procedimiento sancionador que puede calificar la infracción de leve, grave o muy grave. Las sanciones leves parten de 150 euros por factura, pero si se considera que hay ocultación de datos o ánimo defraudatorio, la multa por ejercicio puede llegar a 150.000 euros.

El salto a esa cifra máxima se produce cuando se emiten facturas con datos deliberadamente incorrectos o se omite información de forma reiterada. La clave está en la reiteración: un error aislado suele quedarse en apercibimiento, pero si Hacienda detecta un patrón, la sanción se agrava.

Por qué ahora y qué pinta Verifactu en todo esto

El endurecimiento de los controles coincide con la implantación progresiva de Verifactu, que desde 2026 ya es obligatorio para muchos autónomos. El sistema permite a Hacienda fiscalizar las facturas en tiempo real y cotejarlas con lo declarado. Si en 2023 la AEAT advertía de que usaría inteligencia artificial para perseguir el fraude, hoy la herramienta ya está activa.

No es un movimiento aislado. En 2022 la Agencia ya sancionó con dureza a empresas que falseaban el IVA intracomunitario, y ahora el foco se vuelca sobre el pequeño autónomo. La carta preventiva se ha convertido en la antesala de una inspección si no se toman medidas. Para muchos, el verdadero golpe vendrá cuando la sanción por un error puntual en el desglose se convierta en una bola de nieve que arrastre varios ejercicios.

La conclusión es clara: con Verifactu no hay margen para la chapuza. Revisar cada factura antes de emitirla puede ahorrar disgustos de 150.000 euros. La AEAT ha dejado de mirar para otro lado.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: No hay un plazo concreto para la subsanación de errores, pero las cartas de la AEAT suelen dar 10 días hábiles para responder.
  • Requisitos clave: Ser autónomo que emite facturas. No existe un umbral de ingresos: cualquier error puede activar un control.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: La subsanación se hace a través de la sede electrónica de la AEAT, con Cl@ve o certificado digital. También puedes pedir cita presencial.
  • 💰 Importe o coste: La multa máxima es de 150.000 euros para infracciones muy graves; las leves empiezan en 150 euros por factura.
  • ⚠️ Error a evitar: Olvidar el NIF del cliente o la fecha de la factura. Son los fallos que más cartas preventivas generan.

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