La noticia de la separación e inminente divorcio entre Paula Echevarría y David Bustamante ha sobrecogido a la prensa social de nuestro país. No solo a los medios sino también a aquellos interesados por la vida de la it-girl y el cantante, que también arrastra un aluvión de fieles fanáticas desde que saliese del exitoso programa ‘Operación Triunfo’ en el año 2001. Paula y David se separan, eso es un hecho, pero según cuentan, ya llevaban años con la idea en la cabeza y en el corazón. «David y Paula llevan tiempo intentando superar una crisis pero es imposible. Mejor hacer vidas por separado y poder ser felices. Si han llegado hasta aquí ha sido por su hija, a la que adoran. La niña tiene devoción por sus padres y lo último que quieren es que sufra, pero ya es insostenible», declaraba una fuente cercana a la pareja al diario ABC.

David Bustamante y Paula Echevarría son algo más que un matrimonio. Los han comparado con los Beckham e incluso con ‘Brangelina’. Ella es bloggera, empresaria, imagen de innumerables firmas. Él es cantante. Ambos, en conjunto, son una empresa, venden marca y han sabido actuar ante los medios como el matrimonio perfecto al que cualquiera querría aspirar. Pero eso ha llegado a su fin. Es hora de poner en pie y dividir aquello que construyeron juntos.
El matrimonio se casó en régimen de separación de bienes, y tras las nupcias, constituyeron tres empresas perfectamente delimitadas. Si David y Paula encontrasen algún impedimento sería relativo a las propiedades inmobiliarias que ambos posee. La ex pareja tiene en propiedad dos casas ubicadas en la urbanización Villafranca del Castillo (Madrid) además de «El Cantábrico, el chalet unifamiliar de 500 metros cuadrados (asentado sobre una parcela de 2.500 metros cuadrados y que cuenta con una piscina privada) que la pareja compró nada más casarse por una cifra que se estima en 1,5 millones de euros», tal y como publica Vanitatis.
6ANTONIO BANDERAS Y MELANIE GRIFFITH
Junto con el de Angelina Jolie y Brad Pitt, este fue otro de los divorcios que dejó congelado a Hollywood y por supuesto, a Málaga y toda España. Mucha gente dejó de creer definitivamente en el amor cuando Antonio Banderas le solicitó el divorcio a Melanie Griffith. Casi toda una vida juntos, los constantes e infatigables cuidados del malagueño a la americana, la hija que tienen en común… Y por supuesto la millonaria fortuna que ambos amasaron en los casi 20 años que estuvieron casados.
En la división de los bienes comunes, Melanie se quedó con la casa que ambos compartían en Aspen (Colorado) y que puso a la venta por valor de 8 millones de dólares. Según el portal americano de las celebrities, TMZ, Banderas firmó un acuerdo en el que pasaría una pensión compensatoria mensual de 65.000 dólares (unos 60.000 euros al mes). Además Griffith se quedó con un cuadro de Picasso de valor incalculable y el actor con el chalet de Marbella.

