Fernando Samper, propietario de Forestalia, a la izquierda de la foto

Un outsider se ha colado en el mundo de la electricidad. Una empresa desconocida para el gran público, pero que resuena con fuerza en los despachos de las grandes eléctricas: Forestalia. Una compañía aragonesa que cuenta con un cifra de negocios de poco más de 35.000 euros y unos beneficios de poco más de 49.000. Sin embargo, sus apuestas a la baja le han permitido hacerse con la mayor parte de la potencia de energía eólica que se va a instalar en España en los próximos años. En concreto, con 1.500 megawatios, que se desarrollarán en su mayor parte en Aragón.

A falta de que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) emita su dictamen favorable, y se resuelvan los recursos, parece que esta pequeña compañía ha dado sopas con ondas a las Endesa, Iberdrola y Gas Natural de turno. Sobre todo, porque con esta adjudicación más los 200 megawatios obtenidos el año pasado y otros 277 que ya posee, se situará como el quinto productor de energía eólica en España.

En concreto, estará por delante de Gas Natural, y justo por debajo de las grandes del sector: Iberdrola, Acciona, EDPR y Enel (Endesa). Así que parece que un nuevo competidor está en el mercado. Sin embargo, está por ver todavía que sea capaz de desarrollar la millonaria inversión que requiere el proyecto en el que se ha metido. “Necesita una inversión cercana a los dos mil millones”, explican fuentes del sector. Y por ahora nada se sabe sobre quién será el caballero blanco que ponga el dinero.

Este revientasubastas, como se la empieza a conocer, es la segunda vez que da el ‘sorpasso’. La primera fue el año pasado, cuando logró 300 megawatios en una oferta a la baja que hay quien califica de temeraria. ¿El motivo? Porque renunció a las subvenciones, y apostaba por recuperar el dinero con el pool, es decir, la venta al mercado mayorista. Algo que se considera prácticamente imposible por dos motivos: el primero, las grandes fluctuaciones que registra; el segundo, que en aquel entonces (y a diferencia de la subasta de ayer) el precio mínimo no estaba garantizado.

Borja Prado podría no cumplir objetivos en Endesa

Al frente de este nuevo gigante eólico está Fernando Samper, un empresario ligado al sector cárnico aragonés. Un negocio familiar, el Grupo Jorge, con más de ochenta años de historia, y que cuenta con una cifra de negocios de más de 15 millones de euros. Sin embargo, esto no es suficiente para que las cuentas cuadren, dado que en 2015, último ejercicio disponible, se dejaron 984.000 euros. Sin embargo, dos años antes obtuvo un beneficio superior al millón de euros.

Una cárnica que cuenta con todo el proceso de la carne: ganaderías, mataderos, procesamiento de carne, etc. Sin duda, el campo apropiado para lanzarse a la energía aprovechando todo lo que da el campo. Así que Fernando, junto a su hermano Jorge, comenzaron a crear activos relacionados con el sector energético hasta que, en 2011, Fernando Samper optó por dedicarse exclusivamente a la producción energética con Forestalia.

El sector se pregunta si esta compañía tendrá el dinero para acometer las inversiones pertinentes

Para su puesta en marcha y la obtención de distintos proyectos ha contado con los favores de la Administración Aragonesa. De hecho, fuentes del sector reconocen que las relaciones entre las dos partes son fluídas, y que eso le ha dado una gran ventaja en los últimos concursos de renovables. “Les van a permitir tener unas ubicaciones excelentes en la Comunidad”, nos explican, lo que los sitúa en una posición muy ventajosa de cara a los próximos años.

Sin embargo, la gran pregunta que recorre ahora las grandes oficinas es la misma que ya nos hemos hecho antes. ¿De dónde saldrá el dinero? Nadie duda de la experiencia que Forestalia tiene en el sector energéticos con biomasa, fotovoltaica y algo de eólica; sin embargo, recuerdan que ahora hablamos de una empresa mucho mayor. “Traspasa lo local”, dicen. La empresa ha reconocido en diversas ocasiones durante este año que está negociando con los bancos; y que las cosas están muy cerca. También se da por descontado que cuenta con un acuerdo para las turbinas con General Eléctric, “algo que le dará también un respaldo muy importante”, nos dicen.

¿Qué pasará a partir de ahora? El tiempo lo dirá, porque los 1.800 megawatios que tienen comprometidos con el Gobierno se deben instalar antes del año 2020. Es decir, en poco más de dos años y medio. De ahí que otras fuentes –mucho más ligadas con el sector fotovoltáico- nos digan que es pura especulación. “Ni tienen los proyectos tan detallados como dicen, ni tienen el dinero”, al final “tendrán que venderlo o ejecutar algunos de los avales presentados”, nos dicen.

El tiempo dará o quitará razones. De momento, lo que parece claro, es que hay un nuevo sheriff en el pueblo, y que un carnicero aragonés, con una cifra de negocio muy modesta, le ha mojado la oreja a Ignacio Sánchez Galán, Isidre Fainé y Borja Prado. Ahora veremos si, de verdad, es un bluff o hay algo más detrás de todo.

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