“Queremos trabajar más de cerca con nuestros franquiciados”. Es el mensaje que lanzaba el presidente de DIA, Ricardo Currás, a los inversores en el pasado Investors Day que la cadena celebraba en Londres. Allí muchos analistas preguntaban por la relación que existe con las franquicias, un modelo por el que los supermercados siguen apostando de cara a los próximos meses. Están convencidos de que es el mejor sistema para crecer, y más ahora que la apuesta por la tecnología va a permitir seguir de cerca los pasos de lo que está ocurriendo en la tienda para adaptar la oferta a la demanda.
Y es que actualmente la compañía cuenta –según su página para franquiciarse– con más de 7.000 tiendas repartidas por todo el mundo; de las que 3.000 operan bajo este modelo. Sin embargo, hay un grupo de franquiciados que ve ‘lagunas’ en el sistema. Se trata de un grupo de “una treintena” según la compañía; y de algo más de 300 según los representantes de los afectados, que aseguran que se han arruinado tras ser engañados por DIA. En concreto, acusan a la cadena de supermercados de ponerles encima de la mesa “cuentas de explotación falsas” con el objetivo de que picaran y se decantaran por montar una de ellas. De hecho, muchos de los afectados son extrabajadores de la propia DIA.
Los representantes de los franquiciados aseguran que el principal problema está en las ofertas. “El camión llega a diario a precio de mercado y, sin embargo, nosotros tenemos que vender al precio que dictan los descuentos”. Una diferencia que, en teoría, recuperan por parte de DIA pero que en realidad nunca les vuelve a llegar en forma de dinero a la cuenta de resultados. Esta forma de promoción es una de las claves del éxito de DIA; tanto es así que en su última reunión con los inversores Ricardo Currás dijo que se trabaja para incrementar el engagement con los clientes, sobre todo a través de Internet y móvil.
Así están las cosas, así que muchos de los franquiciados se han lanzado ya a la aventura de las demandas; aunque desde la cadena de supermercados insisten en que sólo hay una veintena de casos ante la justicia y poco mas de una treintena de tiendas afectadas.
Así que los miembros de ASAFRAS, la plataforma que agrupa a todos los afectados, han optado por dar un paso adelante. Han creado un mapa de tiendas que “o han cerrado o están a punto de hacerlo”. En total, les salen 470 tiendas repartidas por todo el territorio nacional, que han querido ubicar en un mapa para que se pueda comprobar en qué situación se encuentran los distintos establecimientos afectados.
Eso sí, desde ASAFRAS alertan de que hay establecimientos en los que la presunta estafa se ha repetido en numerosas ocasiones. Así por ejemplo ponen l ejemplo de un local en Barcelona; en el que –en una década- ha tenido ocho titulares distintos para la franquicia. ¿Lo más curioso de todo? Que era la tienda que más vendía de toda Cataluña y, sin embargo, los beneficios nunca llegaban, nos dicen.
Al parecer, según denuncian los afectados, “a mayor volumen de ventas más problemas tienes. Es mucho peor tener un Dia Maxi que un Dia Market”, sentencian


Bankinter es el banco que peor lo está haciendo. Presenta un mayor ratio de quejas e informes favorables al cliente sobre lo que debería ser su cuota de mercado. Le siguen Unicaja, CEISS, Ibercaja, Popular, Santander y Caixabank. En el lado contrario, los que mejor lo hacen en este caso son Bankia y BBVA.

Sin duda es Wizink -el banco de Popular y Crèdit Mutuel- el que se lleva la palma. Lo destaca el propio Banco de España en su documento; en donde -además- incide en que el resto del sector se encuentra muy por debajo de los niveles respecto a lo que les correspondería según su cuota de mercado.








También lo hacen con relativa rapidez, después de unas 20 sesiones de terapia individual o en grupo. No hay necesidad de estar toda la vida para tratar la depresión, dicen los expertos en
¿Cuáles están científicamente probados como más efectivas? La evidencia del éxito La Asociación para la Ansiedad y la Depresión de América ADAA) realizó un meta-análisis de todas las investigaciones disponibles. Su revisión clínica de las guías de práctica informa que la TCC es «la psicoterapia más estudiada para la depresión», y tiene «el mayor peso de evidencia para su eficacia«. El IPT ha demostrado ser «un tratamiento eficaz para la depresión en numerosos estudios».
Sin embargo, él ha visto que las personas que han sufrido traumas cuando eran niños y han estado deprimidos durante mucho tiempo no responden tan bien a la TCC. «Lo hacen bien en psicoterapia tradicional de más larga duración, o en terapia de grupo», dice. Sólo depende del individuo. Y la ADAA dice que los mejores resultados para la mayoría de las personas vienen cuando los pacientes son tratados tanto con psicoterapia, ya sea esta la TCC o alguna otra forma, y la medicación. Muchos de sus colegas están de acuerdo.






























