Juan Carlos sigue en Abu Dabi a poco tiempo de haber celebrado su octogésimo séptimo cumpleaños y no podemos dejar de reseñar lo que ha revelado la revista ¡Hola!, en un más que amplio respecto a esta celebración. El reportaje fue suscrito por Laurence Debray, quien es biógrafa y amiga del Rey Juan Carlos, contiene detalles exclusivos e imágenes de esta celebración.
Ha podido confirmarse que asistieron sus hijas, las Infantas Elena y Cristina, así como sus nietos. No obstante, parece que lo que aparentemente fue una cobertura periodística más, puede encubrir otras cosas.
Otra publicación exclusiva de Pilar Eyre sobre el rey Juan Carlos I

Lo que ahora nos cuenta la periodista reconocida como experta en cosas de Casa Real, Pilar Eyre, es que Juan Carlos I ha cobrado a la revista ¡Hola! Por dar su aprobación a la publicación de esta celebración como una exclusiva. Pilar Eyre afirma que no se trata de la primera oportunidad en la que Juan Carlos cobra dinero por esta clase de prácticas periodísticas y ella tiene pruebas de que así ha ocurrido en pasadas oportunidades.
«Estoy segura, pondría la mano en el fuego que este reportaje lo ha cobrado Don Juan Carlos«, afirmó Pilar Eyre a través del canal de YouTube que tiene. Estos daros han sido extraídos del portal bekia.es, donde se ha seguido con mucha cercanía y en todo detalle, los pormenores de este acontecimiento.
Una extravagante celebración, como todo en Abu Dabi

En el octagésimo séptimo cumpleaños del rey emérito Juan Carlos I nada pasó por debajo de la mesa y hasta tuvo un guion y una cronometría. Esta festividad fue celebrada en dos bloques:
- Una cena que tuvo lugar la noche anterior, en las instalaciones del restaurante del Hotel Emirates Palace, en el cual se presentaron hasta espectáculos de magia.
- La gran festividad que se realizó el día 5 de enero, en la cual se sirvió con una cena muy especial, se presentó un grupo de flamenco y hubo hasta un espectáculo con drones para festejarlo.
Entre los asistentes

Por supuesto, entre los que asistieron, se encuentran sus nietos Froilán, Victoria Federica, Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin, junto con sus parejas, los que las tienen. No faltaron tampoco los amigos del círculo íntimo de Juan Carlos, entre los que se encontraba Laurence Debray, que es la persona a la que le fue encargada la reseña de dicha celebración y la narrativa del evento por revista ¡Hola!, quien, según Pilar Eyre, pagó una sustanciosa suma por ello.
No obstante, se observa que esta revista ha publicado a personajes invitados, de la realeza o no, en poses exclusivas, especialmente por lo que respecta a las infantas Elena y Cristina y a sus hijos, lo que levantó sospechas en los medios periodísticos, y esto hizo que Pilar Eyre hiciera una investigación particular y llegara a lo que escondía esta publicación exclusiva de la revista.
¿Ahora el Juan Carlos I vende sus exclusivas?

Pilar Eyre afirma que Juan Carlos I ha logrado convertir sus apariciones en favor de los medios de comunicación en un origen de ingresos. Tal como lo señala Pilar Eyre, no se trata de la primera oportunidad en la que el emérito Juan Carlos hace uso de esta práctica. Eyre conmemoró una anécdota significativa de hace algunos años, que se relaciona con la reina de España, Letizia Ortiz.
«Ha querido cobrar por las memorias que iba a publicar Laurence Debray, quería cobrar por las memorias que escribió Vilallonga en su momento», afirmó Eyre. La averiguación, expuesta en bekia.es, hace pensar que esto se trata de una actividad que resulta recurrente, entre los muchos negocios de Juan Carlos I.
Cuando Letizia fue manipulada en el encubrimiento de las supuestas actividades de Juan Carlos I

De acuerdo con Pilar Eyre, se trata de un modus operandi recurrente de Juan Carlos I. Para probarlo, hizo memoria de un episodio que tuvo lugar antes de que Felipe VI se casara con Letizia. En esa oportunidad, los novios hicieron una cena íntima con amigos y familia. Pero, a los pocos días, aparecieron imágenes exclusivas del evento con una narración de los pormenores en la revista ¡Hola! Una actitud que sorprendió a propios y a extraños.
Ciertas publicaciones competidoras clamaron por una filtración de esta naturaleza, con el argumento de que una exclusiva como esta era un despropósito. La respuesta que dio Casa Real fue que Letizia Ortiz era la que tenía la responsabilidad de haber filtrado esas imágenes. La generalidad de los reporteros, incluyendo Pilar Eyre, le dieron crédito a dicha versión y la informaron como una verdad.
Un exempleado lo reveló todo

No obstante, con el paso de los años, exempleado de la revista ¡Hola! Como no podía ser de otra manera, fue quien le confirmó a Pilar Eyre que dicha filtración realmente fue hecha por el mismo Juan Carlos I y él fue la persona que cobró el dinero por esas imágenes exclusivas. Para resguardarse, se inventó una historia de que había sido Letizia la responsable, perjudicando de esa manera su imagen frente a la opinión pública y a los medios en general.
La publicación de esta información en bekia.es, endurece la imagen de que Juan Carlos está haciendo uso de esta clase de por años, con la finalidad de agenciarse unos ingresos extra, cada vez que aparece ante los medios de comunicación.
Los efectos de unas revelaciones de esta clase en la reputación de Juna Carlos I

Las imputaciones de Pilar Eyre colocan en reprobación la ida que se tiene de Juan Carlos I y de la forma en que se comporta luego de haber abdicado. En vez de tener una vida discreta, apartada de los medios y los escándalos, lo que ocurre es que pareciera que continúa revolviendo los hilos que hacen posible que se mantenga en el foco de la atención de los medios, sacando su propia tajada al mismo tiempo.
Pilar Eyre insiste en que se trata de prácticas que han resultado repetitivas en la actividad de Juan Carlos I y no estaría para nada sorprendida si sigue apareciendo en el futuro con más “exclusivas” en las que ha cobrado dinero para posar.
¿Qué secuelas pudieran traer estos descubrimientos?

Las aseveraciones de Pilar Eyre podrían crear varias renuencias por parte de la Casa Real y de la opinión pública:
- Mayor examen sobre la vida de Juan Carlos I, quien, no debemos olvidarlo, ya ha sido investigado en el pasado debido a turbios asuntos financieros.
- Mayor distanciamiento de la Familia Real, en especial, de su hijo, el rey Felipe VI, a quien hemos visto trata de imponer una línea divisoria entre la gestión de su padre y la suya propia, desde que ascendió al trono.
- Pérdida de la credibilidad de los medios de comunicación que pagan por la publicación de estas “exclusivas” sin preguntar de dónde proceden.
Nada se ha sido oficialmente, por supuesto, pero a gran entendedor, pocas palabras bastan

Hasta los momentos, Juan Carlos I o alguien de su entorno íntimo ha salido a desmentir estas imputaciones. No obstante, los datos que han sido publicados en bekia.es y que son respaldados por Pilar Eyre han dejado bastante claro que no es esta la primera oportunidad en la que Juan Carlos I habría cobrado por una “exclusiva” a una publicación.
Las afirmaciones de Pilar Eyre han colocado nuevamente a Juan Carlos I en el foco de los medios, al revelar un patrón en su comportamiento que explicaría la manera en la que ha podido gestionar su imagen pública con el paso de los años, utilizando a los medios de comunicación. Cobrar por imágenes “exclusivas”, filtrando informaciones a los medios o manipulando la narrativa pública, esto parece el modo de actuar de una persona muy poco ortodoxa, poco seria y poco honorable.
La duda siempre va a quedar…

No obstante, no existir una confirmación de tipo oficial de parte de Juan Carlos I, las experiencias y los antecedentes explicados conciben que estos testimonios sean arduos de ignorar. La gran pregunta que nos hacemos es ¿qué más cuentos e historias parecidas pueden salir a la luz de cara al futuro? Y ¿Si el rey Juan Carlos I puede cobrar por sus exclusivas, por qué los demás no? Pero en ese caso lo llaman traición, ¿O no es así?



















































