El cuerpo humano cuenta de por sí con un mecanismo de defensas natural, el cual reacciona a cualquier agresor extraño que intente causar algún daño. Este mecanismo recibe el nombre de sistema inmunológico. A pesar del trabajo que realiza, hay ciertos factores que pueden desfavorecer a estas defensas naturales, como una alimentación inadecuada o el estrés.
Por suerte, al igual que hay situaciones y acciones que merman las defensas naturales, hay otras cosas que ayudan a reforzarlas. Practicar deporte de forma diaria, descansar como es debido y tener una dieta equilibrada es importante, y si añades algún producto natural como los que encontrarás a continuación, mejor.
Mejora tu sistema inmunológico con la equinácea

Siempre que llega el frío, el sistema inmunológico se resiente, pero hay una planta que ha cosechado buena fama en esos meses tan duros. Y no es ninguna casualidad, pues la equinácea ha sido usada por norteamericanos desde hace muchos siglos, ya sea para tratar infecciones, como mordeduras de serpiente. Las dos variedades más usadas son la equinácea purpúrea y la equinácea angustifolia.
A diferencia de muchos medicamentos de uso convencional, esta es una planta que posee una acción inmunoestimulante, de forma que ayuda a las defensas a ‘estar en forma’ cuando estas se encuentran bajas. También actúa como preventivo de catarros y resfriados en los más pequeños, ancianos, o personas con un sistema inmunológico débil. Por lo tanto, este resulta ser un producto estrella para poder subir tus defensas de forma natural. Los complementos hechos a base de extracto de equinácea son eficaces, pero no solo como prevención, también en casos de infecciones como gripes. Además, ayudan a sobrellevar los síntomas asociados, como el dolor de cabeza, la congestión y secreción nasal.
Consume vitamina C

Otro de los complementos indispensables cuando empiezan los cambios de estación, en la preciada vitamina C, o ácido ascórbico. Esta es una vitamina hidrosoluble, y es muy fácil de incluir en tu alimentación mediante frutas como los kiwis, los cítricos, fresas, hortalizas y verduras. A día de hoy, las frutas con mayor aporte de vitamina C son el camu camu, la acerola y el escaramujo, por lo tanto, los complementos de esta vitamina hechos a partir de estas frutas son muy recomendables.
La vitamina C participa en la síntesis del colágeno, la cual es una proteína estructural por excelencia. En lo que se refiere al sistema inmunológico, su papel es fundamental, pues aumenta la respuesta de los leucocitos, además de protegerlo frente al daño oxidativo, pues tiene una gran acción antioxidante. Por lo tanto, resulta ser necesaria para personas expuestas a agresores externos como lo es el estrés, el tabaco, o ciertos medicamentos. La dosis recomendada va de los 1000 a los 1500 mg al día.
Vitamina D

La vitamina D es liposoluble, y es un nutriente esencial, pero debe ser aportada de forma externa mediante suplementos o en una dieta. Su forma activa es la vitamina D3, y esta actúa como una hormona en el cuerpo, pues es sintetizada en la piel tras su conversión por los rayos ultravioleta del sol. Hasta hace no mucho, se le daba una gran importancia debido a su papel en la absorción del calcio para evitar problemas como el raquitismo. Pero resulta que además, es de vital importancia para tener una buena salud, y mejores defensas.
Sus propiedades aumentan la maduración y la proliferación de los linfocitos, además de reducir posibles respuestas inflamatorias. En la población española, es muy habitual la falta de vitamina D, y son varias las causas que producen esto, como una dieta pobre en este nutriente.
Própolis o propóleo en el sistema inmunológico

El própolis o propóleo tiene una gran cantidad de principios activos que ayudan a las defensas, incluso puede combatir el desarrollo de virus, bacterias y hongos, resulta ser el antibiótico natural por excelencia. El propóleo es una resina que hacen las abejas mediante partículas vegetales, ceras y secreciones salivares. Esto lo usan para poder proteger sus colmenas de hongos, bacterias y otros parásitos. Y de la misma forma que las abejas lo han usado como su propio antibiótico, la naturaleza lo ha dejado al alcance humano para seguir su ejemplo.
Entre las muchas propiedades que tiene el propóleo, es un antifúngico, antivírico y antibacteriano, lo que convierte a esta resina en un gran aliado contra los catarros, faringitis, neumonías y otras afecciones respiratorias. Además, también es importante por su función inmunoestimulante.
Uña de gato

La uña de gato es una planta trepadora proveniente de Perú. Esta ha sido usada durante más de 2.000 años en afecciones de origen inflamatorio. La parte usada es la corteza y la raíz, y de aquí es de donde se extraen sustancias buenas para el sistema inmunológico. Además, posee propiedades antifúngicas, antivirales y analgésicas.
En esta planta puedes encontrar un refuerzo extra para las defensas si de el caso de estar en un tratamiento agresivo como pueden ser sesiones de radio o quimioterapia, además de tratamientos con corticoides. En general, esos estados en los que el sistema inmune se ve debilitado. La uña de gato es un estimulante natural de la función inmunitaria, y puede acelerar la recuperación de un resfriado y otras infecciones.
Consume jalea real

Esta es otra de las sustancias segregadas por las abejas, y es de la jalea real de lo que se alimenta su reina. Su composición es de un 60% agua, además de proteínas, azúcares y lípidos. Tiene una buena cantidad de vitaminas del grupo B, aminoácidos, gammaglobulinas y ácido fólico.
Entro los muchos efectos de la jalea real, está el hecho de que es un excelente energético y estimulante del sistema nervioso. Además, también ayuda a la oxigenación cerebral y regulariza trastornos digestivos gracias a sus enzimas, las cuales tiene de forma natural. Si tu sistema inmunológico te pide un plus de salud, la jalea real es la mejor opción.
Reishi, shiitake, maitake y cordyceps y micoterapia

La micoterapia es el término que se utiliza para referirse al uso terapéutico de algunos hongos en la medicina tradicional china y japonesa. Poco a poco, ha ido llegando a occidente con la intención de reforzar de forma natural el sistema inmunológico.
El Reishi, shiitake, maitake y cordyceps son los nombres de 4 hongos ricos en beta-glucanos, más conocidas como vitaminas del grupo B, las cuales tienen acción antibacteriana. Esto consigue preparar al sistema inmune para producir una rápida respuesta de las defensas frente a daños externos.
Para el sistema inmunológico de los niños: calostro

Puede que el nombre no te suene de nada, pero el calostro se encuentra en la leche materna, y resulta ser un alimento y rico en defensas naturales, las cuales son transmitidas al bebé con un sistema inmunológico que aún es inmaduro.
Se trata de una sustancia densa segregada por las glándulas mamarias en los primeros días después del parto. Es rica en inmunoglobulinas, lo que lo convierte en un alimento imprescindible para obtener la primera inmunidad en bebés. Por suerte, hay fórmulas que imitan la leche materna.





































