Es un hecho que no tiene discusión. Los huevos fritos se han posicionado como parte de las comidas preferidas por la inmensa mayoría. Un plato sencillo, inequívoco, de fácil elaboración y de una todavía más rápida preparación. Es así que más allá de que los huevos en general y los huevos fritos en particular se muestren de la mejor manera, existen en una gran variedad de formas a la hora de comerlos.
Bien sea para los más pequeños de la casa, como para un momento rápido, o de una manera que permita alimentarnos bien sin demasiado esfuerzo, los huevos fritos pueden prepararse entre una cantidad considerable de formas que hacen ser de los platos con mejor preparación. Desde el arroz a la cubana, con jamón, trufados, escalfados… te las mostramos desde nuestro portal de Merca2.es.
Huevos fritos con arroz a la cubana

Catalogado al más puro estilo ‘confort food’, los huevos fritos tienen multitud de maneras de prepararse. La primera a la que vamos a echarle mano es la más conocida y la que más premios otorga. Se tratan de los huevos fritos con arroz a la cubana.
También muy sencillo de preparar, para su elaboración los acompañaremos con arroz (y tomate) y un plátano. En primer lugar se pelan los plátanos (uno o dos) y se cortan por la mitad, en sentido longitudinal para que tras ello se rebosen en harina y un huevo batido.
A continuación, cuando tengamos nuestros plátanos, terminarán por freírse en un abundante aceite que esté bien caliente. Por otra parte, y en lo que tiene que ver con los huevos fritos, éstos se fríen a parte. Tienen que estar sazonados con un poco de sal, y se colocan en una fuente donde se sirven adornados con los plátanos fritos. ¡Deliciosos!
Los huevos fritos con jamón, un plato obra maestra

Y si los huevos fritos con arroz a la cubana y plátano te ha llamado la atención, espera a conocer el plato de los huevos fritos con jamón, una delicatessen que es, sin duda, el plato estrella de muchos hogares. Y qué bien.
También de fácil elaboración, tenemos con nosotros un plato que se distingue por el jamón ibérico (preferiblemente). En ello, y si queremos acompañarlos de patatas, tendremos que pelarlas y cortarlas para freír. Una vez fritas a fuego lento, las ponemos a servir.
Será el turno de freír también ligeramente unos ajos en ese aceite de las patatas, el tiempo suficiente para que no terminen por quemarse. Cuando los saquemos prepararemos nuestros huevos fritos en el mismo aceite para que coja el aroma y sabor de los ajos. Al incorporarlos en en el plato, damos una rápida vuelta a nuestro jamón. ¡Para chuparse los dedos!
Los huevos fritos trufados, una delicia de la manera más fácil

Porque entre su variedad de completa de sabores y formas, los huevos fritos se pueden encontrar y preparar de tantas formas épicas que terminarán resultando una explosión de sabor. Es lo que ocurre con los trufados.
Esta es una especialidad que poco a poco ha ido ganando enteros entre los comidistas, y lo cierto es que puede ser una gran alternativa si decidimos aventurarnos. Para su preparación, eso sí, tendremos que dejar previamente los huevos herméticamente cerrados con un trozo de fruta.
Si esto puede ser con varios días, mejor. Es lo que luego le dará ese sabor tan característico. Posteriormente, y cuando decidamos elaborar este plato especial, pondremos a freír nuestros huevos fritos en la sartén, bien con o sin ajo. Cuando los emplatemos, el resultado será excelente porque también rallaremos un poco de esa trufa que habrá estado acompañada por los huevos.
Los apetitosos huevos fritos con cebolla caramelizada

Todos estos platos de huevos fritos tienen la particularidad de que se hacen de la manera más sencilla posible, sobre todo porque los mismos huevos tienen una elaboración más que simple. Un caso parecido (y muy delicioso) es el de la cebolla caramelizada.
Y es que este en particular se resuelve de una forma más que rica para el paladar que se hará el ideal para toda la familia. Por tanto, si queremos salir de la rutina con un plato diferente, tendremos una comida original en casa.
Bastará con cortar previamente la cebolla en tiras delgadas para que luego a la hora de hacerse fritas se queden puestas a ellos. Una vez cortada, derretiremos la mantequilla en una sartén caliente para luego añadir la cebolla recién cortada con un poco de sal. A su término, lo dejamos cocinar a fuego lento tapado hasta que coja color. Será el turno de freír nuestros huevos, a los que cubriremos con la cebolla.
Los sabrosos huevos fritos con gulas para paladares picantes

El siguiente caso es de los que más nos llaman la atención, sobre todo porque no es tan habitual como pueden ser los huevos fritos con arroz y tomate (y plátano) o con jamón por ejemplo. Se trata de la receta con gulas.
Un plato que resulta de una delicia para los sentidos, pero que normalmente se ve en pocas situaciones. Para su preparación no lo podríamos tener más fácil. La diferencia es que aquí freiremos los huevos como opción primera pero, si puede ser, que no estén demasiado fritos.
Esto es para que cuando los rompamos, la yema caiga por su parte sobre las gulas. Una vez hechos, pelamos los ajos y los añadiremos a una cazuela con aceite. Allí partiremos previamente unos trozos de guindilla y, finalmente, incorporamos nuestras gambas a la sartén a fuego medio durante unos pocos minutos. Será el turno de introducir las gulas y remover con sal. Estará listo para los más comidistas.
Receta de huevo frito con polenta de champiñones al curry

A continuación conoceremos la preparación de un plato del que su receta ha sido probada por Karlos Arguiñano. Serán nuestros huevos fritos con polenta de champiñones al curry. Acompañado de tomates aliñados, sabrán como manjar.
Con todo listo, picamos dos dientes de ajo y la cebolleta, que serán los que irán a una cazuela con un chorrito de aceite. Será el turno de añadir los champiñones escurridos y picados para terminar sazonándolos y juntos al curry.
Será la forma más fácil para que sigamos con el agua a hervir, y añadimos a ello la polenta en forma de lluvia para mezclar bien. Terminamos la primera fase añadiendo los champiñones cocinados de 8-10 minutos sin dejar de remover. También podemos añadir un poco de perejil picado, poner a punto de sal y mezcla bien.
Para el turno de los huevos, extendemos la polenta en una fuente y dejamos que se enfríe. Cortamos la masa de polenta en pequeños trozos y los pasamos por el pan rallado y después por el sésamo. Los freímos en una sartén con aceite para terminar por lavar el tomate, pelarlo y cortalo en gajos. Será el momento de servir el huevo frito con la polenta de champiñones al curry.
Con arroz y chipirones

Entre los platos estrella que contamos en todo lo relacionado con nuestros favoritos huevos fritos encontramos también el que es la receta de arroz y chipirones, una deliciosa receta de arroz cubierto con huevo frito y acompañado de chipirones o calamares en su tinta.
En su caso, tendremos que laminar los ajos y los chipirones y dorarlos en una cazuela con un chorrito de aceite. Luego añadimos cebolla y el pimiento verde picados, dando como resultado el pan de sopa troceado, que se incorpora a la salsa de tomate.
Con todo, añadiremos las tintas de chipirón y mojamos con el vino blanco para agregar los chipirones abiertos, las aletas y sus tentáculos. Posterior a ella regaremos con el caldo de pescado y taparemos.
Finalmente (en el proceso de los chipirones) los retiramos y los troceamos. Será el momento de hacer los huevos fritos que serán los que acompañen a los chipirones. Estos también se unirán a un arroz blanco, que tomará el color de la tinta. Los huevos irán debajo.
Al más puro estilo plato alpujarrereño

El siguiente no podía faltar en nuestros platos únicos con huevos fritos. Te hablamos del plato alpujarreño, que es muy típico y de la vieja escuela del rincón granadino, el cual es estrella en toda la zona.
Se trata de un abundante plato donde añadiremos unas rodajas de patatas a la sartén para, posteriormente, colocar más aceite hasta algo más de la mitad de las patatas. Las patatas se freirán a fuego lento. A ello se añadirán los pimientos y la cebolla.
Será el momento de echar a nuestra sartén los trozo de chorizo y morcilla (al gusto), que se verán como los acompañantes perfectos de nuestro plato alpujarreño. Una vez fritos los apartamos. Será entonces cuando las patatas ya estarán hechas a lo pobre.
Para el turno de los huevos, éstos se cocinarán de una manera muy fácil y sencilla, ya que sólo se distinguen porque a su lado vienen sus acompañantes, anteriormente mencionados. Para freírlos, siempre lo haremos con el aceite sobrante de las patatas para que cojan el sabor. ¡Te encantará!
Su preparación a la Florentina

Si lo que se quiere es llenarse en abundancia y quedar completamente extasiado a la hora de comer, siempre podemos recurrir al plato de los huevos fritos al más puro estilo Florentina, una combinación de huevo, bechamel y espinacas.
Para su elaboración consistirá en gratinarlo todo en el horno para luego añadirle otros ingredientes si se quiere dar un toque personal. Esto es añadirle a todo el queso curado cortado en pequeñito para que pueda fundirse con más facilidad.
Finalmente, se echan unas cucharadas de espinacas para llegar a la bechamel, los huevos y encima un poco de mozzarella rallada. Una vez hecho al horno y listo para comer, podremos ponerlo al horno hasta que los estén cuajados y, después, ponerle unos minutos de grill para que se dore el queso. No te arrepentirás de este plato.
Unos pancakes para la hora del brunch

Por último tampoco nos podemos olvidar del que es uno de los platos favoritos que viene de la mano de los mismos huevos fritos, y es muy típico de algunas casas para la hora del brunch, que no es del todo un almuerzo pero tampoco un desayuno.
Por tanto, se ha ido castellanizando para quedarse en un ‘almuerzayuno’. En este caso se tratan de unos pancakes salados con hummus de calabaza asada, una auténtica delicia para todos antes de la hora de la comida.
Con los huevos como el protagonista principal, se caracterizan también porque a su lado les acompañan las tortitas que pueden personalizarse según nuestras preferencias, como pueden ser el queso de cabra, huevo, aguacate o versión mini pizza.
Todas llevan una base de hummus de calabaza asada, que les da un sabor un poco dulce, y unas tiras de pimiento verde salteado. La masa para las tortitas es muy sencilla, mitad harina de trigo, mitad harina de garbanzo y agua. Tendremos un entrante muy especial para prepararnos antes de cualquier plato de almuerzo.