No es ningún secreto que el cese de actividad, ayuda extraordinaria que lleva en marcha desde que comenzó la pandemia, es la razón por la que muchos autónomos han podido sobrellevar lo peor de la crisis. Por eso hay tanta preocupación sobre la finalización de esta prestación, algo que está previsto para el próximo 31 de mayo.
Sin embargo, parece que no hay motivos para preocuparse, porque la propia Seguridad Social ha reconocido que está dispuesta a mantener esta prestación durante todo el tiempo que sea necesario. Algo, que sin duda, es música para los oídos de los autónomos.
La recuperación va más lenta de lo previsto

Cuando a principios de año se aprobaron las nuevas medidas de cese de actividad y se estableció su vigencia hasta finales de mayo, se hizo así porque se pensaba que para esa fecha el proceso de vacunación ya estaría bastante adelantado y estaríamos comenzando la recuperación económica.
Pero no ha sido así, los numerosos problemas surgidos en torno a las vacunas (no llegan las dosis prometidas, algunas marcas están dando problemas, etc.) han dado lugar a que a día de hoy el porcentaje de inmunización de la población sea bastante bajo. Por eso, las medidas restrictivas se tendrán que mantener durante más tiempo, impidiendo a los autónomos recuperar su normalidad.
Primavera de negociaciones en torno al cese de actividad

Como la situación no es ahora muy diferente de cómo lo era a principios de año, a los agentes sociales no les va a quedar más remedio que volver a negociar. El Gobierno, junto con representantes de los autónomos, de los trabajadores y de los empresarios, van a tener que diseñar un nuevo plan de ayudas.
No es solo que haga falta prorrogar los ceses de actividad, es que también habrá que tomar medidas similares con respecto a los ERTEs. Las negociaciones todavía no han comenzado, pero los representantes del colectivo autónomo ya tienen claro que será necesario extender las medidas más allá del verano.
El cese de actividad como tabla de salvación

Gran parte de los autónomos han visto bajar su facturación de forma importante desde que comenzó la pandemia en marzo de 2020, y muchos llevan meses sin poder trabajar, como ocurre con los profesionales del ocio nocturno. Para todos ellos la prestación extraordinaria por cese de actividad es algo absolutamente necesario.
Sin ella una gran parte de los autónomos no podrían continuar con su actividad. De hecho, se estima que un 41% de los profesionales dados de alta en el RETA que están cobrando ahora mismo la ayuda, se tendrían que dar de baja si esta desapareciera, ya que les sería totalmente imposible afrontar los pagos asociados al ejercicio de una actividad por cuenta propia con su nivel de facturación actual.
Los autónomos siguen dependiendo de los ERTEs

No es solo el cese de actividad, la prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal del Empleo también es importantísima para gran parte de los autónomos, puesto que muchos de ellos tienen a sus empleados acogidos a esta modalidad de suspensión temporal del contrato de trabajo.
Ante un verano que se presenta como incierto en cuanto a restricciones y sobre lo que se podrá hacer y lo que no se podrá hacer, los autónomos empleadores confían en que los ERTE también se prorroguen. Esto les permite mantener su plantilla y recuperarla si les hace falta, pagando mientras tanto muy poco a la Seguridad Social en concepto de cotización por sus empleados.
Fuerte demanda del cese de actividad

Aunque en algunos sectores las cosas empiezan a mejorar, en otros no es así. La restauración es el sector que más autónomos tiene acogidos a esta prestación. Según los últimos datos estadísticos, a 29 de marzo de 2021 uno de cada tres autónomos del sector de la hostelería se había acogido al cese de actividad.
Y de cara al futuro parece que la situación se va a mantener más o menos igual. Se estima que uno de cada cinco autónomos volverá a solicitar la prestación si finalmente se extiende su vigencia más allá del 31 de mayo.
¿Hasta cuándo mantener el escudo de protección social?

Esta es la gran duda. La Seguridad Social ya ha mostrado su voluntad de mantener las medidas de ayuda todo el tiempo que sea necesario, y parece que el Ministerio de Trabajo y Economía Social está en consonancia para hacer lo mismo con los ERTE.
Por lo que respecta a los autónomos, las asociaciones que los representan creen que las medidas de protección deben mirar hacia el futuro y ser realistas. Se teme que los nuevos ceses de actividad y ERTEs solo lleguen hasta el final de verano, y los expertos creen que para esas fechas la recuperación todavía no habrá comenzado. Por eso, los representantes del colectivo autónomo creen que es necesario aprobar unas medidas que estén en vigor, como mínimo, hasta final de año.










































