Existen muchas recetas tradicionales, recetas familiares que siempre se echan de menos cuando los jóvenes se independizan, y que tal vez habían protestado mil veces cuando se las ponían por delante cuando vivían con sus padres. Una de esas recetas son las lentejas, que muchos detestaban y ahora se desviven por uno de esos tuppers que traen tus padres o abuelos…
Para poder comenzar a hacer unas lentejas tan ricas como las que comías antes, deberías conocer una serie de trucos gastronómicos para que queden realmente perfectas.
Elige bien el tipo de lentejas

Una de las primeras consideraciones a tener en cuenta si quieres que las lentejas salgan adecuadamente es el tipo de lenteja. Existen gran cantidad de variedad en el mercado, pero la mejor para los potajes es la pardina.
Esta lenteja es de un tamaño más pequeño, con una textura tierna dado que no necesita demasiado tiempo de cocción como otras, y cuyo sabor es bastante agradable. No obstante, otros prefieren elegir otras como la rubia castellana, que es algo más grande, con un tiempo de cocción mayor.
El remojo previo

También deberías considerar si pones en remojo las lentejas o no previamente a hacer el potaje. Hay algo de confusión sobre si se debe hacer o no, pero si quieres que estén más blandas, acortar el tiempo de cocción e intensificar su sabor, es mejor que las pongas en remojo durante la noche anterior a cocinarlas.
Si ves que las lentejas son demasiado blandas, podrían romperse y perder el hollejo (pellejo) de la legumbre. En ese caso, mejor simplemente lava las lentejas sin dejarlas en remojo.
Proporción de lentejas y agua

Las lentejas están mejor si salen algo más espesas, con un caldo con una mayor consistencia. Cuando el guiso sale demasiado aguado, no tiene ni buen aspecto ni tampoco es tan agradable comerlo, por muy bueno que esté el sabor.
Para que salga perfecto, se debería usar unos 5 vasos de agua por cada 1 vaso de lentejas aproximadamente. Con un vaso de lentejas podría haber suficiente para una ración para dos personas. En cambio, si vas a usar olla a presión, baja la cantidad de agua a 3 vasos, ya que va a evaporarse menos cantidad durante la cocción.
Cocción

Para una correcta cocción de las lentejas, y que salgan como las de antaño, tienes que hacerlas sin prisas. Mejor con fuego de gas, o con leña que con vitrocerámica o inducción. Además, si las haces en una olla abierta durante más tiempo, también será mejor que con olla a presión, Thermomix, etc.
Esas son las claves de una buena cocción para un potaje con un sabor y textura realmente exquisito.
¿Hay que mover las lentejas?

También existe mucha duda sobre si se deben mover las lentejas durante la cocción o si hay que dejarlas en reposo. Como tienen suficiente agua, lo ideal sería moverlas una sola vez al poner el agua y dejarlas así.
Si las mueves durante la cocción pueden romperse las verduras y las propias legumbres, lo que no es adecuado. Si ves que necesitan moverse para no pegarse, coge la olla de las asas y muévela, sin meter ninguna cuchara.
La importancia del sofrito

La clave de un buen potaje de lentejas es el sofrito. Muchas personas agregan todos los ingredientes en crudo a la olla y los cuecen. Pero si haces un sofrito previo con las verduras, esto mejorará mucho el sabor.
Para el sofrito puedes usar tomate, hoja de laurel, cebolla, puerro, patata, e incluso agregar piezas de carne como tocino, morcilla y chorizo al sofrito. Todo eso dejará un sabor previo y hará que el resultado gane mucho.
Textura: Cuestión de gustos…

La textura final la debes controlar con la cocción, dejando más tiempo hirviendo o menos según tus gustos. Al igual que hay personas que les gusta algo más claro, a otras les gusta algo más espeso.
También puede haber quien no le gusten los trozos grandes de verduras, especialmente a los niños. En esos casos, una idea es sacar estos trozos al final de la cocción y triturarlos con la batidora para agregarlos nuevamente.
Truco para absorber todo el hierro

Dicen que existen algunos trucos para que tu organismo pueda absorber mejor el hierro de las lentejas. Una idea es agregar un chorro de vinagre al plato. Si no te gusta ese sabor, también hay otros trucos.
Por ejemplo, beber un zumo de cítricos como el de naranja o limón, o algo que tenga gran cantidad de vitamina C previamente a consumir las lentejas, también puede ser una buena opción. Otra alternativa es agregar un puñado de arroz en los últimos 20 min de cocción, ya que este cereal favorece la absorción del hierro.
¿Especias y aditivos?

Las lentejas admiten el uso de varios condimentos, como la hoja de laurel, o los clavos. Esos son los más habituales, aunque muchas otras personas prefieren potenciar su sabor con otros condimentos como la pimienta.
También es frecuente que algunos usen guindilla o pimienta de cayena, curry, o también comino. Esto es cuestión de que pruebes si te gusta su sabor…
¿Qué comer tras las lentejas?

Si quieres un menú completo y equilibrado, el día que comas lentejas también puedes usarlas como un primer plato para luego consumir algo de pescado. Esa es una magnífica combinación.
Pueden ser unos boquerones, unas sardinas a la plancha, e incluso conservas como anchoas, sardinas en aceite, etc.


































