La única forma efectiva de tener una piel joven y luminosa a cualquier edad es cuidarse tanto por dentro como por fuera. Somos los que comemos, así que no podemos pedir milagros a las cremas y serum si, a la hora de la verdad, mantenemos una alimentación deficiente. Para tener una piel saludable y cuidada debemos tener en cuenta que nuestra dieta debe ser equilibrada y añadir determinados alimentos que nos van a aportar multitud de vitaminas, minerales que nos ayudarán a mejorar nuestro aspecto y sentirnos mejor. Si quieres saber cuál es la mejor dieta para tener una piel joven y luminosa, sigue leyendo.
El aguacate, el alimento que evita el oscurecimiento de la piel
El aguacate es uno de esos superalimentos que, como su propio, nombre indica, sirven para casi todo. No solo es uno de los alimentos más nutritivos que existen, sino que también tiene propiedades directas y reales sobre el aspecto y la salud de la piel. Esta fruta destaca por contener un 60% de ácido oleico, lo que evita el oscurecimiento de la piel, mejorando notablemente su apariencia. Su alto contenido en vitamina E es lo que lo convierte en uno de los mejores alimentos que puedes comer para hidratar y nutrir la piel, así como para luchar contra los síntomas de la edad gracias a su enorme poder antioxidante. Además, no solo lo puedes incluir en tu dieta, sino que también puedes fabricar tus propias mascarillas caseras.
El té verde, un básico en una dieta antioxidante
El té verde es la bebida más sana que existe y, probablemente por eso, es también la más consumida del mundo. Sus beneficios para la salud son innumerables, desde la prevención de enfermedades cardiovasculares a la mejora del funcionamiento de nuestro cerebro e incluso reduce las probabilidades de desarrollar ciertos tipos de cáncer. Su enorme poder antioxidante, gracias a su alto contenido en polifenoles y vitamina A, protege de los radicales libres que aceleran el envejecimiento y refuerza nuestras defensas. Además, es un estimulante metabólico natural. La teína tiene sobre nuestra piel un efecto drenante y antiinflamatorio, por lo que incluirlo en tu dieta para un piel cuidada es una gran opción.
Frutos secos para una piel más joven
Los frutos secos tienen innumerables beneficios para nuestra salud tanto interna como externa, además de estar buenísimos y engordar muy poco cuando se consumen con moderación. Elijas el que elijas, son un gran remedio antioxidante, combatiendo los síntomas de la edad y el envejecimiento. De entre todos los frutos secos disponibles en el mercado, las que más destacan en cuanto a sus beneficios para la piel son las almendras, que nutren la piel desde el interior gracias a su contenido en ácido oleico. No solo podemos consumirlas, sino que también podemos aplicarlas sobre nuestra piel en forma de aceite esencial, ayudando a hidratar, calmar, suavizar la piel y, lo más sorprendente, a prevenir las estrías.
El pescado azul, el alimento más beneficioso para tu piel
El pescado azul es una de las mayores fuentes que existen de ácido graso y omega-3. Además, proporciona vitaminas A y E y proteínas de alta calidad. Su enorme poder antioxidante protege a la piel de los radicales libres que causan el envejecimiento. Pero no solo tiene un gran poder antioxidante, sino que también actúa como un calmante natural que elimina las rojeces y trata problemas cutáneos como los eccemas o la dermatitis. Gracias a este tipo de pescados como el salmón, el bonito y las sardinas, nuestra piel se mantiene hidratada. Además, el pescado azul nos ayuda a regular la grasa de nuestra piel y a recuperar la firmeza.
Pepino, la dieta para la piel más tradicional
El pepino es el remedio clásico que casi todas las madres y abuelas recomiendan para mantener una piel hidratada, especialmente para las ojeras. De hecho, todo el mundo tiene en su cabeza la imagen de una persona en la bañera relajándose con dos rodajas de pepino sobre los ojos. Lo cierto es que esta práctica es un remedio que realmente funciona para prevenir y eliminar las ojeras, gracias a la alta capacidad hidratante que contiene este alimento, compuesto básicamente de agua. Además, es muy rico en vitamina C, magnesio y potasio. Gracias a todo eso, ayuda a mejorar la circulación y tiene propiedades calmantes, refrescantes y reafirmantes. Pero no solo puedes usarlo directamente sobre la piel para que funcione, sino que también es muy efectivo cuando lo incluimos en nuestra dieta, por ejemplo, como complemento para las ensaladas.
Espinacas para limpiar la piel
Las espinacas están consideradas un superalimento gracias a su gran valor nutritivo derivado de su alto contenido en proteínas, hierro, magnesio y calcio. Las espinacas son ricas en betacarotenos y vitamina B, pero lo más importante para el cuidado de la piel es su contenido en yodo, una sustancia con propiedades seborreguladoras que ayudan a controlar el acné y a mantener a raya las impurezas. Al igual que las espinacas, hay otros vegetales de hoja verde que también tienen un efecto détox en nuestro cuerpo y en nuestra piel, como las acelgas, los canónigos o la coliflor. No solo puedes incluirlas en tu dieta para purificar la piel, sino que también puedes fabricar tu propia mascarilla casera con espinacas machacadas.
Una dieta de tomates para reafirmar la piel
El tomate es la fruta más versátil que existe y es uno de los principales ingredientes de la dieta mediterránea. Los tomates son, además, una de las frutas más sanas ya que ayudan a mejorar la circulación sanguínea, evitan el estreñimiento, tienen un enorme poder antioxidante y son diuréticos. De hecho, este alimento contiene uno de los antioxidantes más poderosos que existen en el mundo, el licopeno, por lo que es el mejor alimento que puedes incluir en una dieta para retrasar el envejecimiento y lucir una piel más joven y tersa, gracias a su poder reafirmante. Además, el tomate actúa como un protector solar natural y activa la producción de colágeno. Puedes incluirlo en tu dieta o aplicarlo directamente sobre tu piel en forma de mascarilla.
Las semillas de lino, el superalimento para una piel más suave
Las semillas de lino son un superalimento fundamental para una dieta saludable gracias a sus propiedades nutritivas. Destacan por su alto contenido en fibra y omega-3. Además, se ha demostrado que ayudan a controlar el colesterol y tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Incluso pueden ayudar a evitar enfermedades cardiovasculares y contribuyen a prevenir el cáncer. Pero es que además, añadiéndolas a tu dieta conseguirás una piel mucho más suave y aterciopelada gracias, precisamente, al omega-3, que contribuye a una profunda hidratación de la piel.