Es probable que tu bebé llore con frecuencia porque no consiga dormirse, pero existen una serie de sonidos que le relajarán. Se ha demostrado que dormir a un bebé con música es beneficioso, siempre que se trate de una melodía envolvente y repetitiva. Esto permite bajar su ritmo cardiaco y mejorar su saturación de oxígeno en sangre. En un periodo comprendido entre los 5 y los 10 minutos de escucha conseguirás que concilie el sueño. El sonido debe ser tranquilo para calmar su llanto de forma que reaccione relajándose al estímulo auditivo. En cualquier caso es recomendable que le duermas en brazos con la música de fondo e incluso tarareándosela con tu voz mientras le meces. Toma nota de los sonidos que más le relajarán así como de la forma correcta de reproducirlos.
La cadencia debe ser la misma y debes pausarla antes de que se duerma
Propicia un buen ambiente con luces tenues y una temperatura agradable. Antes de poner el sonido es importante que te asegures que no existan diversas variaciones en la secuencia. El sonido elegido debe repetirse de manera uniforme evitando las alteraciones en la melodía. De esta manera podrá instaurarse la calma en su interior consiguiendo alcanzar el sueño en menos de 10 minutos. La música suave permite la relajación profunda siempre que se mantenga al mismo volumen. Es recomendable que no se emitan sonidos de otros aparatos electrónicos cerca de la habitación del bebé que impidan su sueño o provoquen su despertar. La reproducción deberás pausarla antes de que se quede dormido por completo y aunque sea bueno dormir a un bebé con música no lo hagas a diario ya que creará dependencia. Puedes encontrar diversos sonidos y listas de música especializadas para bebés en plataformas como Spotify o YouTube.

Ruido blanco
Este tipo de sonido contiene la totalidad de frecuencias audibles que existen por lo que es ideal para dormir a un bebé con música. El llanto puede calmarse fácilmente con sonidos vibrantes, silbantes y ásperos. Se aconseja que el volumen cubra el sonido ambiente del exterior pero no esté demasiado alto para evitar que el efecto sea contraproducente. Se han realizado estudios que confirman que los bebés con dificultad para dormir han conseguido hacerlo con el ruido blanco en tan solo 5 minutos. Los sonidos más agradables que puedes utilizar para inducir al sueño al bebé son los procedentes de la naturaleza. Dentro de estos sonidos, los más relajantes son los que representan las olas del mar, la montaña o una lluvia suave. Este ruido para que sea efectivo debe estar como máximo a unos 200 cm del bebé.

La música clásica
Los expertos consideran que además de ayudar a dormir, este tipo de música escuchada con periodicidad estimula el desarrollo tanto cognitivo como emocional. Uno de los mayores genios del género es el compositor alemán Mozart que compuso una gran cantidad de piezas musicales. La canción más famosa de cuna es la Op. 49, nº4 de Johannes Brahms. Pero al igual que esta puedes encontrar un montón de sintonías para dormir a un bebé con música clásica.

Las nanas
Se han utilizado tradicionalmente para dormir a un bebé con música, ya que su tierno ritmo logra que consigan relajarse cayendo rendidos. El compás de estas melodías es concebido con la intención de adormecer al bebé en el menor tiempo posible. Además, los estudios realizados utilizando nanas para dormir a los bebés han demostrado que sirven también para otras funciones como potenciar el desarrollo neurológico, regular tanto sus funciones fisiológicas como la alimentación y aumentar la calidad del sueño.




































