El 12,8% de la electricidad generada en Estados Unidos durante mayo procedió de paneles solares, superando el 12,2% del carbón. Es la primera vez en la historia que la energía solar rebasa al mineral en un mes completo, según el análisis de Ember, el ‘think tank’ energético. La cifra dibuja un giro vertiginoso: hace solo cinco años la solar aportaba menos de la mitad de lo actual y el carbón rozaba el 20%.
Un vuelco en solo cinco años: del 20% al 12,8%
Los datos de Ember, extraídos de fuentes oficiales, confirman que la generación solar en mayo de 2026 alcanzó un máximo histórico, al tiempo que el carbón repuntó ligeramente frente al mínimo absoluto de abril. Aun así, la tendencia de fondo es demoledora: la solar es ya la tercera fuente de potencia en el sistema eléctrico estadounidense y la que crece más rápido, sobre todo en mercados como Texas y California.
“Superar al carbón por primera vez en un mes muestra lo lejos que ha llegado la solar, de contribuidor de nicho a fuente dominante”, explicó Nicolas Fulghum, analista senior de Ember.
El despliegue fotovoltaico no se ha frenado ni siquiera con el recorte de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA), la gran apuesta climática de Joe Biden, cercenada el verano pasado por el Congreso mediante la polémica “One Big Beautiful Bill Act”. Mientras, el presidente Donald Trump ha intentado activamente obstaculizar las renovables, llegando a ofrecer mil millones de dólares a una petrolera para que detuviera sus proyectos eólicos marinos, un capítulo de la guerra abierta contra la transición.
Los 700 millones que quieren reanimar el carbón
En el mismo mes que la solar batía el récord, la administración Trump anunciaba 700 millones de dólares para la industria del carbón. La partida, extraída de fondos que antes servían para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, aspira a financiar las primeras plantas de carbón nuevas en trece años. “Hoy tomamos una acción histórica para abaratar la energía y el coste de vida con la potencia del carbón limpio y hermoso”, declaró Trump, fiel a su eslogan de campaña “dig, baby, dig”.
Sin embargo, los datos de generación revelan una realidad tozuda. Incluso en mayo, cuando el uso de aire acondicionado empieza a disparar la demanda –y por tanto el recurso al carbón–, la cuota del mineral quedó por detrás de la solar. La consultora de la industria minera, National Mining Association, defiende que las térmicas protegen a los consumidores de la volatilidad de precios, pero los analistas consultados dudan de que puedan revertir ya la caída estructural.
Gastar 700 millones en rescatar el carbón es lanzar un salvavidas a un barco que ya se ha hundido.
📊 Impacto ecológico en cifras
- CO2 evitado: El desplazamiento del carbón evita emisiones, ya que cada MWh de carbón emite aproximadamente una tonelada de CO2. El avance solar implica un ahorro no cuantificado oficialmente, pero de gran escala en un sistema donde el carbón aún pesa.
- Capacidad / magnitud: La solar cubrió el 12,8% de la demanda eléctrica en mayo, frente al 12,2% del carbón, con una cuota que en cinco años ha pasado de la mitad de la actual.
- Inversión en juego: Los 700 millones de dólares federales para revitalizar el carbón contrastan con los más de 50.000 millones que, según la Solar Energy Industry Association, moviliza anualmente el sector fotovoltaico solo en nueva capacidad.
- Equivalencia tangible: La generación solar de mayo equivale al consumo mensual de decenas de millones de hogares, una referencia que cambia la dimensión política del despliegue renovable.
En paralelo, la Solar Energy Industry Association recuerda que las instalaciones solares de 2025, pese a haber caído respecto a 2024, acapararon más de la mitad de toda la nueva capacidad eléctrica del país. Incluso influyentes conservadores han empezado a promocionar la energía solar como una opción rentable, un síntoma de que el músculo económico está virando.
¿Por qué el mercado ignora los vientos políticos?
Patrick Drupp, director de clima en la Sierra Club, resume el momento: “Seguiremos viendo más y más renovables entrar en la red. Eso es bueno para el bolsillo, para la salud y para el planeta”. El argumento no es solo ecológico; la solar es ya la tecnología más barata de instalar en la mayoría del territorio y su cadena de suministro se ha desacoplado en parte de las idas y venidas legislativas.
El hito de mayo ilustra un fenómeno que trasciende a Washington. Aunque la presidencia Trump pueda ralentizar ciertos incentivos, las decisiones de inversión de las grandes eléctricas, los fondos de infraestructuras y los propios estados (muchos gobernados por republicanos) se alinean cada vez más con la variable precio. Y en precio, el carbón no compite.
En la práctica, el dato de mayo consolida lo que los analistas llaman un punto de no retorno: la solar no solo ha alcanzado al carbón, sino que lo ha adelantado en el principal indicador de rentabilidad futura, la nueva capacidad. La vieja guardia del siglo XX va perdiendo la batalla de la agenda corporativa frente a una fuente que, además de limpia, resulta rentable sin apenas ayudas directas.
La pregunta no es si la solar dominará el mix, sino cuánto tardará en devorar también la parte alta de la curva de demanda que ahora cubren el gas y las nucleares.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: Por primera vez, en un mes completo la energía solar generó más electricidad que el carbón, un avance que supone menos emisiones, menos contaminación y un horizonte de descarbonización más cercano para la primera economía mundial.
- Modelo que cambia: El rescate público al carbón, que ya parece un barco a la deriva, evidencia la sustitución del modelo fósil por uno basado en fuentes autóctonas, baratas y, en buena medida, ya imparables por pura lógica económica.
- Para las próximas generaciones: Cada punto porcentual que gana la solar reduce la factura de carbono que heredarán. En mayo, el hito simbolizó que la transición energética no entiende de ciclos políticos cortos; se impone con el dato sobre la mesa.




