El móvil se ha convertido en nuestro dispositivo más utilizado y el que más nos ayuda en el día a día. Desde él efectuamos todo tipo de operaciones; tanto para las que son más de ocio y entretenimiento, como las que tienen que ver con las de nuestro trabajo donde mandamos correos, así como nos valemos de los smartphones para navegar por internet. De ahí que su correcto funcionamiento sea algo primordial y sumamente importante.
Con todo, este tipo de dispositivos se han hecho cada vez más inteligentes, también en lo que tiene que ver, propiamente, con la que es su batería, su recarga y, sobre todo, su vida útil. Es por eso que siempre se ha recomendado que a la hora de realizar la carga del móvil se haga siempre con las máximas garantías. Entre ellas, se tiene especial precaución con cómo lo recargamos durante la noche. ¿Sabes lo que le puede ocurrir entonces? Lo conocemos desde MERCA2.
Cargar el móvil es algo cotidiano, pero es frecuente hacerlo de manera incorrecta

En la actualidad, nuestro móvil, el smartphone, y el resto de dispositivos inteligentes, nos avisan de que les queda poco para apagarse y los conectamos a la corriente para que se carguen. O, tal vez, somos de los que lo reservamos para la noche y conectar el móvil al cargador es lo último que hacemos antes de acostarnos. Así, por la mañana, siempre lo encontramos completamente cargado.
Y es que sí; cargar el móvil es una acción tan cotidiana que la hemos automatizado y convertido en una de esas tareas que hacemos todos los días casi sin darnos cuenta ni plantearnos. Sin embargo, si lo hacemos de una mala manera en forma de una práctica incorrecta, podemos hacer porque el dispositivo termine viéndose afectado, tanto con su batería como con su vida útil general.
El mal uso que se dé al móvil afecta considerablemente a su funcionamiento

Así, el acelerado avance en la industria del teléfono móvil ha hecho que hoy en día existan equipos con gran capacidad de almacenamiento, rapidez en sus funciones operativas, nitidez de las cámaras y duración de la batería. En este último punto, la innovación tecnológica ha producido teléfonos móviles cuya duración de batería es de varios días, incluso, hasta una semana, dependiendo del uso.
Sin embargo, el mal uso que se le dé a los equipos afecta considerablemente su funcionamiento; por ejemplo, por más que nuestro móvil sea a prueba de agua, si constantemente lo golpeamos o se nos cae por error, esto hará que el sellado se debilite y en caso de exposición al agua, ya no resista igual.
Las baterías del móvil suelen ser de iones de litio: más ligeras y rápidas, pero más débiles

Hoy en día existen varios tipos de baterías, pero la más popular en la actualidad es la de iones de litio. Ésta, en comparación con las tradicionales, se carga más rápido y ofrece una mayor autonomía, además de ser mucho más ligera. Por todas esas razones son las que se utilizan en los teléfonos móviles.
Sin embargo, como ocurre con todo, también tienen sus puntos débiles. Uno de ellos tiene que ver, concretamente, con el uso que le damos al cargar el móvil durante la noche o, también, si utilizamos nuestro dispositivo mientras que está cargando. Ello termina reflejando una duración de su vida más corta, lo que puede requerir cargas mucho más frecuentes.
Un uso óptimo de la batería, como la precaución de la carga nocturna, evitará riesgos en el móvil

Algo importante a recalcar es cómo han avanzado este tipo de baterías que contamos en nuestros smartphones más modernos. De hecho, si comparamos las más actuales y modernas con las que teníamos hace un lustro, veremos que el problema de la carga se ha subsanado. O lo que es lo mismo: ya no es el gran inconveniente de nuestro teléfono móvil que teníamos hasta entonces.
De este modo, con las baterías de litio que se usan actualmente ya no es necesario descargar por completo el teléfono antes de volver a cargarlo, tal y como sucedía hace unos años. Sin embargo, hay algunas normas y consejos que como usuarios deberíamos conocer para poder darle un uso óptimo a nuestros móviles y evitar riesgos. Algunos de ellos, como el que tiene que ver con la carga nocturna, son muy importantes para la salud del equipo.
- Mantén la batería entre el 20 y el 80% de carga.
- Controla la temperatura de la batería.
- No uses el móvil mientras lo cargas.
- Usa el cargador original siempre que puedas.
- Ten cuidado con la carga nocturna.
Dejar toda la noche conectado el móvil al cable de carga puede resultar perjudicial para nuestro teléfono

Y es que sí; es algo muy habitual cargar el móvil durante la noche. De este modo, aprovechamos mientras dormimos para completar la carga de la batería de nuestros móviles. Esto sobre todo era muy habitual cuando las baterías tardaban varias horas en completar la carga.
Un tiempo en el que teníamos que estar pegados al enchufe. Pero hoy en día las cosas han cambiado la mayoría de los móviles tardan al alrededor de una hora o en algunos casos menos en completar este cometido por lo que dejar toda la noche conectado el móvil al cable de carga puede resultar perjudicial para nuestro teléfono.
Cuando el móvil alcanza el 100%, la energía sigue entrando

Podemos pensar que dejar conectado el teléfono al cargador puede sobrecargar la batería, pero ese no es el caso más frecuente ya que los fabricantes de los móviles incluyen medidas de seguridad que evitan que esto suceda. Pero lo que si sucede es que cuando el teléfono alcanza el 100%, no deja de cargar como podíamos llegar a creer, sino que la energía sigue entrando.
Aunque de forma más lenta para compensar constantemente la pequeña perdida de carga que supone para el dispositivo estar encendido. Además de esto, la mayoría de los fabricantes de baterías nos recomiendan hacer varias cargas cortas no llegando a completar la totalidad de la capacidad de la batería y si dejamos toda la noche enchufado el teléfono, seguramente superaría la carga recomendada que normalmente es alrededor del 80%.
La consecuencia es un aumento de temperatura y que afecte a su vida útil

Hay que tener en cuenta que un móvil no necesita más de dos horas para lograr tener una carga completa, por lo que dejarlo conectado durante toda una noche no sería nada beneficioso para la batería. Lo que ocurre es lo siguiente: cuando el teléfono alcanza el 100%, el cargador sigue trabajando. En consecuencia, no da tiempo a que el teléfono vaya perdiendo carga, pero el cargador sigue recargando el teléfono al mismo tiempo.
Esto supone que la batería del móvil vaya «rebotando» entre una carga completa y una casi completa. La consecuencia negativa que esto tiene es que se puede dar un aumento de temperatura del móvil y, por lo tanto, afectar a la vida útil del teléfono. A su vez, determinados fabricantes dicen que «no se deben meter los teléfonos debajo de las almohadas ni tampoco cargarlos sobre la ropa de cama» por lo que se llama fuga térmica en la batería, lo que daría lugar a consecuencias más graves.
Cuando es recomendable realizar su carga

Como hemos mencionado, la mayoría de móviles de última generación contienen baterías de litio capaces de resistir diferentes tipos de carga. Por norma general, es recomendable tenerlo cargado al menos al 50%. Mantener el teléfono en cargas entre el 20% y el 80% es una de las mejores opciones para alargar su vida útil.
Teniendo en cuenta esta premisa, no es malo cargar mucho el móvil si lo mantienes en estos niveles de batería y, sobre todo, no abusas de las cargas completas. Ocasionalmente, puedes cargarlo hasta el 100% de capacidad, pero hacerlo de manera habitual influye, al mismo tiempo, de manera negativa en la durabilidad del teléfono. También es especialmente importante evitar que la batería esté por debajo del 20%; así, el momento en el que disminuya al 20% será el idóneo para conectarlo.
No es bueno abusar de la carga rápida: también los deteriora más rápido

En relación a ello, es importante mencionar que tenemos que tener precaución con los tipos de carga, como la conocida ‘carga rápida‘, las cuales hoy pueden llegar hasta 120 W. Esto nos permiten carga la batería del móvil en apenas 20 minutos. Como aspectos positivos sin duda alguna encontramos la reducción de los tiempos de espera, el factor principal por el que ha sido desarrollada… pero también tiene sus puntos negativos.
Uno de ellos, por ejemplo, se da en que este método es muy bueno para el día donde necesitamos su utilización, pero no para la noche. El motivo es que puede afectar considerablemente a la batería del dispositivo, dado que se produce un aumento muy rápido de esta. Y es que esta no es lineal, sino que utiliza su máxima potencia cuando la batería está en niveles muy bajos para restablecer la autonomía en el menor tiempo posible. Ello repercute directamente, lo que en un corto periodo reduce el tiempo de uso y, sobre todo, puede afectar a la frecuencia con que el teléfono necesita ser cargado.