Que Valladolid es la capital nacional de la tapa nadie lo duda: primero, porque en junio se celebra el Concurso Provincial del Pinchos, pero hay dos citas aún más grandes, concretamente los días 7, 8 y 9 de noviembre: el Concurso Nacional de Pinchos y Tapas, que celebrará su edición número XVIII; y a continuación, el 10, el Campeonato Mundial. Es de obligada visita, no solo y por este acontecimiento, sino porque la capital de Castilla y León tiene una de las mejores y más variadas ofertas no solo gastronómicas, sino culturales, monumentales e históricas. Pero nos centraremos en la panza, y en deleitarnos con las mejores tapas. Te contamos dónde tomarlas.
UNOS DATOS SOBRE LO QUE SIGNIFICA EL TAPEO EN VALLADOLID Y EL CONCURSO

Valladolid tiene una tradición de tapeo tan arraigada como en general cualquier ciudad del norte. En nada tienen que envidiar a «plazas» míticas como San Sebastián o Madrid. Pero es que además en los meses de junio y de noviembre se convierte en el epicentro del tapeo patrio, por no decir internacional. Sin ir más lejos, en la edición nacional del año pasado contaron con 45 cocineros llegados de todas las comunidades autónomas para intentar alzarse con el codiciado premio de 10.000 euros y representar a España en el Campeonato Mundial de Tapas, que se celebra también allí y que congregan a chefs de todo el mundo, muchos de ellos con estrellas Michelín.
DÓNDE DISFRUTAR DE LAS TAPAS GANADORAS
Son los Pinchos de Oro, Plata, Bronce y Cobre. Los puedes disfrutar en «templos» del tapeo: Los ilustres, Los Zagales, Marengo, Melel, Mesón Asador Carlos, Miel y Mostaza, Taberna la Cárcava, Trasto, Verde Oliva, 5 Gustos, Ángela, Aquarium, Doña Pendeja, Eddy Beer & Ribs, Gastrolava, Jiapan, La Esquina de Pani, La Viña de Patxi, La Teja, Las Barricas.
Pero veamos también los locales elegidos por los mismo vallisoletanos donde mejor se tapea, independientemente de premios, aunque hay alguno de la lista.
VILLAPARAMESA, UN LUGAR PARA DEGUSTAR LA TAPA

Situada en la Plaza Martí y Monsó, 4, es un cálido y amplio espacio con tapas que ya son clásicos, como la de Socarrat con gambas, el Camarón mexicano (tartar de carabinero con lima y guacamole sobre pan de ajo) o Los 3 cerditos (un lingote de cochinillo con ajo blanco, pibil y ponzu). Te pueden servir para abrir boca, porque su carta de restaurante es de lo más apetecible de la ciudad. Y para los golosos, deleitarse siempre con sus Ferreros de chocolate, naranja, turrón y yogur en polvo. Los bocados dulces también son lo suyo.
LOS ZAGALES, UNA INSTITUCIÓN DE LA TAPA Y DE LA GASTRONOMÍA EN VALLADOLID

Uno de los clásicos de la capital pucelana, todo un referente. Lo que empezó como un restaurante tradicional y familiar en 1996, de platos de cuchara y menú del día, ahora es una de las principales barras de Valladolid, otro templo de la tapa.
Con su Puro de sardina ganó el 2º premio XI Concurso nacional de Tapas y Pinchos 2015. El último en llegar ha sido La velada perfecta, Pincho de Oro del Concurso Provincial de Pinchos de Valladolid en 2020. Casi nada.
LA CROQUETA PERFECTA HECHA TAPA

Se llama El Corcho y sus croquetas de jamón son de no olvidar, como tampoco las de bacalao, aunque lo harás por otro motivo más triste: sólo las hace y por tanto las puedes degustar en Viernes Santo. El Corcho abrió en 1989, pero llevan haciendo sus croquetas casi 30 años, desde el 93. Todo surgió porque Chema, su propietario, no sabía qué hacer con las puntas de jamón que le sobraban. Cocina de aprovechamiento en forma de croqueta. Muy de actualidad y convertido en arte.
TRASTO, EL TOQUE INTERNACIONAL

Valladolid es tierra muy tradicional, con sus bares típicos, mesones… pero en los últimos años se ha convertido también en una capital moderna, y sus locales han ido acorde, con una restauración a la última y la mejor cocina internacional. Es una de las propuestas más modernas y frescas es TrasTO, con delicatessen mexicanas como el Taco de guiso de pollo o el Escabeche de gallina en tostada con emulsión de jalapeños. Su chef, Teo Rodríguez, cocina también el recetario castellano en pequeños bocados que nos hacen viajar con el paladar a cualquier otra parte.
LA TASQUITA, OTRO REFERENTE DE LA TAPA Y DEL CONCURSO

Es otra de las citas obligadas para este peregrinar de la tapa vallisoletano. Una vez que encontramos sitio, ya que siempre está a rebosar y no es tarea nada fácil, nos acodamos y acomodamos para pedir su tostada de gambas, la de brandada de bacalao gratinada o el montadito de solomillo al roquefort. De tapas, la de carrillera con manzana o el crepe de rape con salsa de carabineros se llevan la palma. Está situada en pleno centro, detrás del Ayuntamiento, en Caridad, 2.
EL ‘JERO’

Terminamos con otra de las propuestas de la tapa imprescindibles, aunque hay que decir que cuando vayas no darás abasto al irte encontrando con zonas y calles repletas de lugares de tapas, raciones, menús… Jero Rodríguez lleva quince años en el número 11 de la calle Correos, también detrás del Ayuntamiento, y entre sus especialidades está el mouse de foie, pistacho y confitura de limón. Buen provecho.


























































