La ESMA ha dado tres meses a las plataformas europeas para cortar cualquier servicio con stablecoins que no cumplan MiCA. El plazo vence el 8 de enero de 2027 y USDT y PYUSD, dos pilares de la liquidez en Solana, entran de lleno en el ajuste.
La opinión del supervisor europeo, disponible en la web oficial de la ESMA, se publicó el 8 de octubre y tiene un destinatario poco habitual: no va dirigida a las empresas, sino a los reguladores nacionales. MiCA es el reglamento que ordena el mercado de criptoactivos en la Unión Europea desde 2024. Son los supervisores de cada país quienes deben exigir a las firmas autorizadas que liquiden su exposición residual a los tokens referenciados a activos y a los tokens de dinero electrónico que no cumplen la norma, es decir, las stablecoins ancladas a monedas tradicionales que no han pasado por el filtro europeo. Dicho de otro modo: no basta con dejar de listar un activo, hay que dejar de prestarle servicios.
Qué exige la ESMA exactamente y hasta cuándo
El alcance es más amplio de lo que sugiere la palabra ‘listado’. La ESMA incluye negociación, intercambio, transferencias, custodia, y gestión de carteras en su exigencia de retirada. Una plataforma autorizada puede quedar afectada por el simple hecho de guardar USDT en nombre de un cliente, procesar un envío o mantener ese token dentro de una cesta gestionada.
Hay una rendija operativa. Durante la retirada, las firmas podrán ofrecer solo los servicios imprescindibles para liquidar, convertir, retirar, transferir o custodiar los activos afectados. La propia ESMA puntualiza que esa excepción debe ser temporal, basada en riesgo y bajo supervisión estrecha. Se puede cerrar la posición. Lo que no se puede es seguir operando como si nada.
El reloj arranca en la publicación de la opinión, el pasado 8 de octubre, y los supervisores nacionales deben vigilar su cumplimiento hasta enero de 2027. La fecha no se mueve, aunque el texto deja margen a cada regulador para decidir cómo la aplica. En España, ese papel corresponde a la CNMV.
Por qué Solana queda en el centro del ajuste

Solana entra en la ecuación porque dos de las monedas estables con más presencia en su ecosistema son exactamente las que quedan fuera del paraguas europeo. USDT, emitida por Tether, es la unidad de cuenta con la que se cotizan buena parte de los pares en los mercados descentralizados de la red, los DEX: plataformas donde los tokens se intercambian sin intermediarios y sin custodia centralizada. PYUSD, la apuesta de PayPal emitida por Paxos, ha ido ganando terreno como riel de pagos y liquidación entre particulares y comercios.
Ninguna de las dos figura entre los emisores autorizados bajo MiCA. Solana es el cruce exacto entre la norma europea y la liquidez que el mercado usa a diario.
El efecto práctico se mide en los pares de negociación. Los agregadores y los pools de liquidez de la red —Jupiter, Raydium u Orca, por citar los tres más usados— cotizan buena parte de su volumen contra USDT. Si las plataformas autorizadas en la UE no pueden custodiar ni transferir ese token a clientes europeos, esa liquidez tendrá que migrar hacia alternativas con licencia, principalmente USDC y las stablecoins en euros.
Ese trasvase no es gratuito ni instantáneo. Mover liquidez entre stablecoins implica rehacer pares, reajustar los bots de arbitraje y asumir horquillas más anchas durante la transición. En una red donde buena parte de la actividad se denomina en dólares digitales, el cambio de raíl se nota antes en el precio que en los titulares.
El precedente de MiCA y el riesgo de concentración
Europa lleva dos años desmontando el USDT a cámara lenta. Las reglas de stablecoins de MiCA empezaron a aplicarse el 30 de junio de 2024, y desde entonces varias plataformas con licencia en el Espacio Económico Europeo fueron limitando el acceso de sus clientes europeos a los tokens no conformes. Lo que cambia ahora es el instrumento: una opinión de la ESMA que empuja a los supervisores nacionales a exigir un cierre ordenado, con fecha y con servicios limitados durante la retirada.
Tether ha venido defendiendo que su token cumple por otras vías y ha respaldado a emisores europeos con licencia MiCA, como la maltesa StablR, en lugar de emitir una versión europea de su propio activo. Circle, la emisora de USDC, obtuvo su licencia de dinero electrónico en Francia en 2024, lo que le permite emitir también EURC para clientes de la Unión. El terreno ya estaba preparado para el relevo.
Ahí está el riesgo que conviene mirar de frente. Si el mercado europeo se concentra en un único emisor autorizado, gana cumplimiento y pierde diversidad. Y si las stablecoins en euros no alcanzan el volumen suficiente, buena parte de la operativa europea terminará denominada en un activo que depende de un solo custodio, con lo que eso implica en riesgo de contraparte.
Queda por ver si Tether solicita la autorización europea, si PayPal mueve ficha con PYUSD y si la ESMA extiende el mismo criterio a otros servicios. El reloj ya corre: los supervisores tienen instrucciones de vigilar el cumplimiento hasta enero de 2027, y cada plataforma decidirá si migra su liquidez o si asume el coste de cerrar el grifo a sus usuarios europeos.



