Desde sus inicios, Jesulín de Ubrique resultó ante el público como el torero famoso por sus apariciones en la prensa del corazón. Él es el segundo de los hermanos de la familia Janeiro Bazán, al cual siempre se le encarnó la imagen del torero pícaro (de ahí sus sonadas polémicas a tres bandas con su actual mujer, María José Campanario, y la siempre presente Belén Esteban).
Así, y tras años alejado de los focos y de la atención mediática (o al menos no tanta como en sus inicios o en la época de los 90′ y principios de los 2000), la familia de Jesulín de Ubrique sí que llamó la atención. Y en ella tenemos a su hijo fruto de su relación con Campanario, Jesús Alejandro Janeiro, del que poco ha trascendido. ¿Quieres saber de él? Lo conocemos desde MERCA2.
Jesús Alejandro Janeiro, un tesoro para Jesulín de Ubrique

Porque Jesulín de Ubrique mostró desde muy joven un interés en el toreo, apuntándose con 13 años a la Escuela Taurina de Cádiz, por lo que consigue debutar en 1987 en la localidad gaditana de El Bosque.
En 1989, en Ronda, mataría como novillero a su primer toro, Ambiciones, en honor al cual llamaría posteriormente a su finca, que se convertiría en un lugar mítico para la prensa del corazón. Una prensa del corazón que vivió en sus carnes la relación del torero con María José Campanario, cuando ambos se conocieron mientras él estaba convaleciente por un grave accidente de tráfico. Y en esas aparece uno de sus tres hijos, Jesús Alejandro Janeiro, un tesoro para Jesulín. ¿Qué tenemos con él? Sigue leyendo.
La finca de Ambiciones, la que más recuerdos graba de Jesulín de Ubrique y sus hijos

Y es precisamente la finca de Ambiciones la que guarda más relación (y secretos) para Jesulín de Ubrique, su familia, sus hijos y el resto. Esta finca, como tal, fue la primera que compró el torero, también se ha convertido en un símbolo, al igual que lo es Cantora para Isabel Pantoja.
Fue adquirida en 1990 por noventa millones de pesetas y lleva el nombre del toro con el que debutó como novillero en la plaza de Ronda en 1989. En aquella ocasión quien gestionaba como empresario la plaza era Antonio Ordóñez, el abuelo de Francisco y Cayetano Rivera. Jesús tenía 13 años cuando se apuntó a la Escuela Taurina de Cádiz y, para poder torear en Ronda, reconoce que le engañó diciéndole que tenía 16. Se lo confesó años más tarde. Ordóñez quiso incluso apoderarle impresionado por su capacidad y su temple.
Jesús Alejandro Janeiro no quiere seguir los pasos de su padre Jesulín de Ubrique

El torero tiene tres hijos y está esperando otro actualmente. Andrea, junto a Belén Esteban y otros dos, Julia y Jesús, con María José Campanario, embarazada del cuarto hijo del diestro.
Julia, de 19 años, se mantiene alejada de los medios pero sí se muestra muy activa en redes sociales, donde cuenta con 232.000 seguidores en su perfil, en el que se hace llamar Juls y que mantiene cerrado. Pero, sin lugar a dudas, es Jesús Alejandro Janeiro el que menos expuesto está al público. ¿El motivo? No quiere seguir los pasos de su padre.
El pequeño Jesús, motivo de peso para amortiguar a la familia

Como ocurre con muchas parejas famosas, los rumores de separación entre Jesulín de Ubrique y María José Campanario siempre han acechado al matrimonio. Pero, en su caso, han permanecido juntos incluso cuando Campanario ha pasado temporadas fueras de casa debido a su profesión.
Solo hay una excepción. En una ocasión, siendo novios aún, Campanario dejó a Jesulín de Ubrique durante cuatro meses porque la vio en una foto con otra mujer. En aquellos tiempos, el pequeño Jesús hizo de ‘amortiguación’ a la pareja por momentos tan importantes como el proceso judicial en el que se encontró sumida su madre, cuando estuvo envuelta en la instrucción de un sumario llegó a a implicarla en un delito de estafa a la Seguridad Social.
Jesús Alejandro Janeiro es el hijo mediano de Jesulín de Ubrique

Jesús Alejandro Janeiro era el hijo más pequeño de Jesulín de Ubrique antes de que naciera el nuevo bebé del matrimonio. Según confirma el periódico El Mundo, María José Campanario ha dado a luz a un niño estupendo llamado Hugo. Esta noticia ha animado a muchos periodistas a investigar sobre el tema y se están publicando datos muy sorprendentes.
De todos modos, y en relación a Jesús, este resultó un bebé «muy bien calzado», según su padre, quien nació el 6 de marzo de 2007 en Jerez de la Frontera, hace 14 años. Lo hizo con más de tres kilos y medio de peso y 50 centímetros de largo. No obstante, es verdad que, como el mismo pequeño le espetó a su padre, el toreo no es lo suyo.
Jesús Alejandro, un chico muy tranquilo, buen estudiante y nada conflictivo

No cabe duda de que el matrimonio formado por Jesulín de Ubrique y María José Campanario llega en un buen momento, pero también es verdad que no siempre ha sido fácil. Hace 13 años a Campanario le diagnosticaron fibromialgia, una afección crónica que causa dolor en todo el cuerpo. Una enfermedad que le afecta cada día.
Es entonces que el padre y la madre se amparan tanto en sus hijos, con Jesús Alejandro como su gran núcleo. Llegando al mundo en 2007, también es hermano de Julia, la mayor de la familia. Este, al ser el pequeño de los hijos de Ubrique, es uno de los más desconocidos. Asimismo, como rescatan las últimas informaciones, como la de La Razón, es un chico muy tranquilo, buen estudiante y nada conflictivo, nada que ver con su hermana Julia, a la que, últimamente, le acompaña la polémica.
Jesús Alejandro siente una especial devoción por el fútbol y el Barça

Jesús Alejandro, según cuenta el colaborador Pipi Estrada, es un gran amante del mundo del fútbol y siente especial devoción por el Barça. Jesulín de Ubrique le pidió un favor a Pipi: que le consiguiera una camiseta firmada por los jugadores más famosos.
Le quería entregar al regalo a su pequeño Jesús, pero su comportamiento hizo que el joven perdiera el valioso objeto. El marido de María José le pidió a Pipi que consiguiera una camiseta y le prometió que volverían a verse, pero nada de esto sucedió. “Le conseguí las camisetas de Neymar firmada y de Víctor Valdés, justo el año en el que se iba del club. Me dijo que vendría a Madrid con Campanario a por ellas y no vino», contaba visiblemente molesto.
Pese a los intentos de su padre, el pequeño se posiciona más cerca de los futbolistas que de los toreros

Como explicó su propio padre en una entrevista con Pablo Motos en El Hormiguero, Curiosamente te, fue Jesús el que le pidió a su padre que quería torear. Jesulin le puso un becerro delante y el joven le dio unos cuantos capotazos. Al acabar, miro a su progenitor, y le dijo muy serio: “No querías que toreara, pues ya lo he hecho». Y ahí se acabó su carrera taurina.