El excesivo calor y la ausencia de lluvias que se dan en verano en España conforman las circunstancias perfectas para la llegada de uno de los animales más temidos para los que tenemos fobia a los insectos: las cucarachas. Llevar a rajatabla la limpieza y el orden del hogar es imprescindible para mantenerlas alejadas, pero además existen muchas otras maneras que, de forma totalmente natural, nos evitarán el disgusto de tener que lidiar con estos molestos visitantes. Entre todas ellas se encuentra una famosa planta, célebre por su relajante aroma. ¿Adivinas de cuál se trata?
Al contrario de las personas, a las que nos encanta contar con esta planta para aromatizar nuestro hogar, los insectos detestan la lavanda. Gracias a ella respiraremos un aire más limpio, estaremos ante un ambiente más relajado y evitaremos el contacto con polillas, moscas, mosquitos, cucarachas y otros insectos propios de esta época del año. Si te has decidido a cultivarla estás de suerte, pues los supermercados Aldi nos ofrecen esta semana la oportunidad de adquirirla por tan sólo 2,99€.
Propiedades y beneficios de la lavanda

El origen del nombre de la lavanda proviene del verbo latino “lavare” (lavar), ya que esta planta de llamativo color y relajante aroma ha sido utilizada especialmente para la elaboración de aceites y jabones. Originaria del Mediterráneo, su inconfundible olor la ha coronado como reina indiscutible de los tratamientos de aromaterapia.
De hecho, es una de las plantas más utilizadas en la elaboración de perfumes y aguas de colonia en Francia, país líder en perfumería. Y es que al ver sus flores la mayoría de nosotros pensamos automáticamente en los preciosos campos de lavanda de la Provenza, región del sureste de Francia donde se encuentra Grasse, capital internacional del perfume.
Es célebre por sus virtudes cicatrizantes, calmantes y sedantes, tanto para nuestro bienestar físico como emocional. Los aceites esenciales fabricados a base de lavanda calman los dolores musculares, las jaquecas y los problemas respiratorios. Un verdadero regalo de la naturaleza que, además de perfumar y ahuyentar a los insectos, nos ofrece múltiples beneficios basados en la cromoterapia, ya que simplemente observar sus colores lila y violeta nos proporciona un mejor descanso y ayuda a calmar el estrés mental y emocional.
Cuidados de la lavanda

La lavanda es una de las plantas aromáticas más fácil de cultivar en casa, ya sea en la terraza o en el jardín. Al tratarse de un arbusto silvestre, sus cuidados son relativamente fáciles y es muy resistente, siendo incluso capaz de florecer en zonas de poca vegetación y a pleno sol. Deberás tener también en cuenta que sus hojas se renuevan anualmente (se trata de una planta perenne) y puede llegar a alcanzar más de un metro de altura.
Así, aunque no tengas mucha experiencia en el cuidado de plantas con flores, te será muy sencillo poder disfrutar de su “veraniego” aroma siguiendo unas normas muy simples:
- Sustrato. Necesita un sustrato alcalino (con un PH de 7,5 o superior). Si vamos a cultivarla en el suelo, deberemos vigilar que éste no se ácido, teniendo que utilizar un sustrato específico que compense esa acidez en el caso de que no podamos evitarlo.
- Drenaje. Lo más recomendable sería contar con un suelo arenoso que evite el exceso de humedad y facilite la evacuación de agua. Quizá esta característica sea la más importante a tener en cuenta, ya que la lavanda no sobrevive en una tierra encharcada (especialmente durante los meses de frío, cuando sus raíces pueden llegar a congelarse).
- Dónde plantarla. La buena noticia es que podemos disfrutarla tanto si la plantamos en una jardinera como en el suelo. La única diferencia a tener en cuenta es que, si elegimos la opción de la maceta, ésta deberá contar con un diámetro de al menos 30 centímetros. También deberemos tener cuidado de no situarla muy cerca de otras plantas para que ninguna de ellas interfiera en su correcto crecimiento. Para ello es indispensable calcular el tamaño que puede llegar a alcanzar la lavanda con el fin de que siga guardando las distancias adecuadas con las demás, asegurándonos de que reciba el sol directamente durante mínimo seis horas diarias.
- Riego. Al ser una planta silvestre, la lavanda puede aguantar la ausencia de agua durante bastante tiempo. En invierno hay que procurar regarla durante las primeras horas del día para evitar que sus raíces continúen húmedas al ponerse el sol. En verano bastará con regarla una vez a la semana, asegurándonos antes de que el sustrato esté completamente seco. Estos consejos son especialmente importantes durante las semanas de crecimiento, evitando siempre humedecer sus flores y ramas.
- Abono. En el caso de que la plantemos directamente en el suelo seguramente no tengamos que preocuparnos de añadir ningún tipo de fertilizante, ya que al tratarse de una planta rústica no sufre en exceso por la calidad de la tierra. Sí que deberemos tener en cuenta la aplicación de un fertilizante especial si mantenemos a nuestra lavanda en una maceta, siempre antes de la época de floración y siguiendo cuidadosamente las instrucciones del fabricante.
- Poda. Es muy recomendable hacer una pequeña poda al comienzo de la primavera o del otoño, ya que si no lo hacemos limitaríamos el crecimiento de nuevas flores. Esta poda no debería superar en ningún caso la mitad de la altura de la lavanda.
¿Qué efecto produce la lavanda en las cucarachas?

El aroma de la lavanda, que tanto nos fascina a la mayoría de las personas, es especialmente detestado por muchos insectos, entre los que se encuentran las cucarachas. Utilizar repelentes químicos en nuestros hogares puede ser muy perjudicial para nuestra salud, especialmente en el caso de que convivamos con niños pequeños y/o mascotas. Esta preciosa planta de color lila es una de nuestras alternativas favoritas para mantener a estos indeseados visitantes alejados, de una forma natural que también es agradable a la vista y al olfato.
Además de ahuyentar posibles plagas, es importante tener en cuenta que las plantas aromáticas como la lavanda atraen a los insectos polinizadores, animales muy beneficiosos que viajan de flor en flor transportando en sus patas el polen necesario para la reproducción de las plantas. Mariposas, mariquitas y abejas son algunos de estos pequeños benefactores, claves en la conservación del medio ambiente. Si quieres contar con la presencia de estos bellos insectos en tu terraza o jardín, anímate a añadir a tu carrito la maceta de lavanda que te ofrece Aldi por sólo 2,99€.































































