4Por qué desaparece de las estanterías: disponibilidad y reposiciones
El primer motivo por el que el frasco desaparece del lineal no es una retirada, sino la aritmética de un supermercado. Mercadona reparte existencias contadas por tienda —unas pocas unidades en el hueco de perfumería Deliplus— y ajusta el surtido por fases, dando entrada y salida a referencias según su rotación. Elección se fabrica a través del laboratorio valenciano RNB Cosméticos, el mismo que firma buena parte de las equivalencias que distribuye la cadena, de modo que la producción se planifica con antelación y no reacciona a un pico de demanda puntual. Cuando un vídeo de TikTok vuelve a ponerla de moda, miles de personas llegan a la vez al mismo pasillo: el stock se agota en horas y el hueco tarda en recomponerse. Quien ya la conoce lo sabe y arrasa: se lleva dos o tres frascos por visita, lo que acelera el desabastecimiento en cada tienda.
Ese comportamiento es justo lo que la hace merecedora de un puesto en la lista. No solo ofrece un aroma floral-cítrico muy cercano al Coco Mademoiselle por 9 euros frente a los cerca de 138 que cuesta el original de 100 ml en cadenas como Sephora, sino que encontrar el bote se ha convertido en una pequeña cacería. No existe un canal alternativo fiable donde comprobarlo: la fragancia vive en la estantería física, y la compra online de Mercadona no garantiza su presencia ni permite reservarla, así que la disponibilidad cambia de barrio en barrio y de semana en semana. Si aparece, conviene no dejarla para la siguiente visita, porque la reposición no sigue un calendario público. Y esa escasez retroalimenta el fenómeno: cada reaparición se celebra en redes y vuelve a vaciar el lineal en cuestión de días.


