La preocupación de las familias por el acceso de los menores a los teléfonos inteligentes ha impulsado la oferta de dispositivos diseñados para ellos. Algunos conservan pantalla táctil, cámara y funciones de comunicación, pero limitan la navegación web, las redes sociales o la descarga de aplicaciones.
Las herramientas de control parental pueden permitir aprobar contactos, consultar la ubicación y fijar límites de uso. Otras propuestas prescinden de la mayoría de las funciones de un móvil y se centran en las llamadas y los mensajes.
Móviles con controles y funciones limitadas
Bark Phone, basado en hardware Samsung Galaxy, restringe las llamadas y los mensajes a contactos aprobados. Su software analiza mensajes, correos, fotos y aplicaciones compatibles en busca de posibles señales de acoso, captación, ideas suicidas o contenido sexual, y envía alertas a los padres. También ofrece seguimiento GPS y gestión del tiempo de pantalla. El modelo estándar cuesta 240 dólares y requiere un plan móvil desde 29 dólares al mes.
Gabb opta por excluir las redes sociales, el navegador y la tienda de aplicaciones. Sus teléfonos incluyen llamadas, mensajes y una selección limitada de aplicaciones, entre ellas cámara, calendario y calculadora. Los padres pueden consultar la ubicación y gestionar algunos ajustes. Los precios parten de unos 159,99 dólares, con servicio móvil desde unos 24,99 dólares mensuales.
Pinwheel permite a los padres aprobar aplicaciones, gestionar contactos, programar el tiempo de pantalla y consultar el historial de ubicación. También ofrece modos para limitar las funciones durante determinados momentos del día. Sus teléfonos parten de unos 119 dólares y la suscripción al portal para cuidadores, sin servicio móvil, cuesta desde 14,99 dólares al mes. La compañía también ofrece teléfonos fijos de 68 y 79 dólares y un reloj inteligente de 160 dólares.
Opciones para distintos niveles de acceso
Teracube Thrive utiliza una versión de Android que permite aprobar descargas, filtrar la navegación web, fijar límites de uso y consultar la ubicación. Por sus funciones más cercanas a las de un teléfono inteligente convencional, suele recomendarse para niños mayores. El dispositivo cuesta 99 dólares y los planes parten de 35 dólares mensuales.
Yello!, el teléfono infantil de la compañía canadiense TextNow, tiene pantalla táctil, pero no incluye tienda de aplicaciones ni redes sociales y restringe el acceso a internet. Los padres pueden consultar la ubicación y la batería, y gestionar los juegos y los contactos. Cuesta 149,99 dólares, más un plan de 19,99 dólares al mes.
Teléfonos fijos y dispositivos sin pantalla
Ooma MyPhone es un teléfono doméstico para niños, no un móvil. Permite llamadas entre contactos aprobados, incluye horarios de silencio y servicio al 911 asociado a una dirección; además, envía alertas cuando se llama a emergencias y permite revisar el historial de llamadas. No ofrece aplicaciones, navegación por internet, mensajes de texto ni redes sociales. El aparato cuesta 99,99 dólares y el servicio empieza en 7,99 dólares al mes.
Tin Can es un teléfono fijo que se conecta por Wi-Fi y permite llamadas únicamente con contactos aprobados, gestionados por los padres desde una aplicación. Cuesta 100 dólares. Ofrece un plan gratuito para llamadas entre usuarios de Tin Can y otro de 9,99 dólares mensuales para llamar a todos los contactos aprobados.
Waffle abrió pedidos anticipados para dos dispositivos sin pantalla: Waffle Home, un teléfono fijo de 119 dólares, y Waffle Go, un aparato portátil de 169 dólares que permite hacer llamadas de voz y escuchar notas de voz. Los padres pueden aprobar contactos, consultar la ubicación y controlar cuándo se puede llamar desde la aplicación. Según el anuncio, los nuevos teléfonos se enviarán el 23 de noviembre.





