Nvidia, Alphabet y Meta, valores favoritos inversores españoles en Degiro

IAG y Santander son los dos valores españoles que entran en el top 10, en los puestos octavo y noveno. La cartera media del cliente español alcanza los 28.980 euros, por encima de la media europea.

Los valores favoritos de los inversores españoles en Degiro hablan inglés. Nvidia, Alphabet, Microsoft, Meta y Tesla encabezan las compras de los 430.000 clientes españoles del bróker europeo.

Manuel Blanco, responsable de Degiro en España, presentó esta semana el retrato robot de esa base de clientes: joven, con apetito por la tecnología estadounidense y con una cartera más abultada que la del inversor medio europeo. La plataforma, supervisada por el regulador alemán BaFin, suma 3,5 millones de clientes en 16 países y da acceso a 45 mercados en 24 países.

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Del Nasdaq al Ibex: retrato de una cartera

La cartera media de los clientes españoles se sitúa en 28.980 euros, por encima de los 26.000 euros de la media europea. No es una diferencia enorme, pero sí consistente con el perfil de un inversor que lleva años aportando de forma periódica.

Por regiones, La Rioja y Madrid lideran el ránking con más de 33.600 euros de cartera media. En el otro extremo, Extremadura se queda en 18.600 euros, prácticamente la mitad.

La huella española en la lista no es residual. IAG ocupa el octavo puesto entre las acciones más contratadas y Santander el noveno. Grifols aparece en el 13, Iberdrola en el 16, y por detrás asoman Telefónica y BBVA.

La mayoría de los clientes de Degiro tiene entre 23 y 49 años, el 73% del total. Entre los menores de 39 la preferencia por la tecnología estadounidense es casi unánime. Blanco lo resume con una frase: a medida que avanza la edad, aumenta el peso de las acciones españolas. El sesgo local se nota incluso por comunidades autónomas. Santander es la tercera acción más comprada en Cantabria e Iberdrola la quinta en País Vasco.

Una cartera de 29.000 euros repartida entre cinco tecnológicas estadounidenses no es una cartera diversificada: es una sola apuesta con cinco tickers distintos.

El peso de los ETF y las rotaciones tras la convocatoria electoral

El dato que más chirría es el de los fondos cotizados. Los clientes españoles destinan a ETF el 26% de sus activos, el porcentaje más bajo entre las grandes plazas europeas. Italia roza el 61%, Austria el 59%, Países Bajos el 44% y Francia el 31%. En España sigue pesando más la cultura del valor individual y del dividendo que la gestión pasiva, aunque el coste de esta última sea una fracción del de una cartera de diez nombres comprada a mano.

Tras la convocatoria de elecciones en España, Blanco descarta una retirada de efectivo: los clientes o han mantenido posiciones o han rotado hacia compras. Las entradas se concentraron en Bankinter, Santander y BBVA, además de nombres tecnológicos como Netflix, Reddit, Alphabet y SpaceX. Las salidas se produjeron en Grifols, Iberdrola y Repsol.

El porcentaje de liquidez en cartera ha caído del 9,11% al 7,64% en un año. Traducido: el inversor minorista español está más invertido que hace doce meses, con menos colchón para imprevistos y menos margen para comprar caídas.

Cinco nombres, un mismo factor de riesgo y una factura fiscal que se pasa por alto

Hay una paradoja en estos números y no es menor. La generación mejor formada financieramente de la historia española, con acceso a fondos indexados por menos del 0,2% de coste anual, elige concentrar su patrimonio en cinco megacaps que responden al mismo catalizador: el ciclo de inversión en inteligencia artificial. Si ese ciclo se agrieta, la cartera mediana no se diversifica, se corrige entera.

El riesgo no es teórico. Nvidia, Alphabet, Microsoft, Meta y Tesla cotizan con primas exigentes tras dos años de subidas fuertes. Un recorte del 25% en el bloque tecnológico, que en las carteras más jóvenes pesa más de la mitad, dejaría la media española por debajo de los 26.000 euros europeos. A eso se suma el efecto divisa: la compra se hace en dólares y la nómina llega en euros.

Hay dos costes silenciosos que conviene mirar antes que el gráfico. El primero es fiscal: a partir de 50.000 euros en valores extranjeros existe obligación de presentar el modelo 720, y los dividendos estadounidenses soportan una retención en origen del 15% con el certificado W-8BEN en vigor. El segundo es de expectativas: un inversor de 30 años acostumbrado a dobles dígitos anuales rara vez tiene un plan para un ejercicio plano.

Aquí me mojo. Pocas veces un bróker ha puesto acceso tan barato a 45 mercados, y ese es el mérito real de la propuesta de Degiro. Pocas veces también, ese mismo acceso se ha usado para concentrar tanto en tan poco. La ronda de resultados del cuarto trimestre en Wall Street, que arranca a mediados de enero, será el primer test serio de esta cartera. Conviene recordar que el supervisor BaFin vigila la operativa del bróker, no la elección de activos del cliente.


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