El precio medio de la luz se sitúa este viernes en 246,8 euros por megavatio hora. La jornada deja un mercado mayorista con solo dos horas por debajo de los 200 euros y una tarde que castiga con dureza al consumidor doméstico: entre las 18:00 y las 19:00, el PVPC alcanza los 371,27 €/MWh, el registro más alto del día.
El pool marca 246,8 €/MWh y el pico se concentra en la tarde
Los datos publicados por Red Eléctrica de España y recogidos por Expansión describen una jornada de dos velocidades. El mínimo del mercado mayorista se queda en 195,15 €/MWh entre las 12:00 y las 13:00; el máximo, en 300,67 €/MWh en el tramo de 18:00 a 19:00. La horquilla supera los 105 euros por megavatio hora dentro del mismo día.
Para un hogar acogido a la tarifa regulada el mapa es más generoso de lo que sugiere la media. El tramo más barato llega de 14:00 a 15:00, con 178,66 €/MWh, y la madrugada se mueve en niveles parecidos. Estos son los siete tramos que quedan por debajo de los 200 euros en el PVPC:
- De 1:00 a 2:00: 191,96 €/MWh
- De 2:00 a 3:00: 184,01 €/MWh
- De 3:00 a 4:00: 180,68 €/MWh
- De 4:00 a 5:00: 180,73 €/MWh
- De 5:00 a 6:00: 186,81 €/MWh
- De 14:00 a 15:00: 178,66 €/MWh
- De 15:00 a 16:00: 191,16 €/MWh
La otra cara aparece al caer la tarde. A partir de las 18:00, los tres tramos siguientes superan los 360 euros en la tarifa regulada: 371,27, 365,72 y 364,35 €/MWh. Entre las 21:00 y las 22:00 el precio baja a 360,29 y solo después de las 22:00 el sistema respira (275,78 y 240,27 hasta el cierre del día).
Conviene separar dos precios que se confunden con frecuencia. El pool es el mercado mayorista que gestiona el Operador del Mercado Ibérico de Energía y en el que casan oferta y demanda cada hora. El PVPC es la tarifa regulada para potencias contratadas de hasta 10 kW: se construye con ese pool, pero le añade peajes de acceso, cargos y el resto de costes del sistema. De ahí que el pico del pool (300,67) y el del PVPC (371,27) no coincidan ni en magnitud ni en hora.
Un mismo día cotiza con dos facturas: el pool ve dos horas baratas donde la tarifa regulada encuentra siete, y el pico de la tarde dobla el mínimo.
La lectura del titular depende del cristal. En el mercado mayorista solo dos horas, de 11:00 a 12:00 (198,53 €/MWh) y de 12:00 a 13:00 (195,15), se colocan por debajo de los 200 euros. En la tarifa regulada los tramos baratos son siete, aunque ninguno cae en el mediodía: aparecen de madrugada y en la primera hora de la tarde.
La brecha entre la hora más cara y la más barata supera los 192 euros por megavatio hora: la gestión horaria se convierte en la palanca real de ahorro.
El arranque de la mañana tiene su propio perfil. El pool abre el día en 256,61 €/MWh, se relaja hasta los 225 euros a media madrugada y vuelve a subir con la incorporación de la actividad industrial: de 7:00 a 8:00 marca 284,27 €/MWh, el segundo registro más alto de la jornada. En PVPC ese mismo tramo cuesta 260,03.
Qué supone para el recibo: la tarde concentra el coste real
El consumidor medio no gasta de forma uniforme. La franja de 18:00 a 22:00 acumula cuatro tramos por encima de los 360 euros en la tarifa regulada, justo cuando se encienden las luces, se pone la calefacción y arranca la lavadora en la mayoría de los hogares. El kilovatio hora de las 18:30 cuesta más del doble que el de las 14:30.
La explicación tiene una parte física y otra de diseño de mercado. Al ocaso, la fotovoltaica deja de aportar en cuestión de minutos mientras la demanda residencial sube. Ese hueco lo cubren las tecnologías que pueden arrancar a voluntad y, en el sistema marginalista, la última planta necesaria fija el precio para todas las anteriores. Con gas caro, la tarde se encarece para el conjunto.
Para quien está en PVPC, la recomendación práctica cabe en una frase: mover los consumos pesados al tramo de 14:00 a 15:00 o a la madrugada. Lavadora, lavavajillas, secadora y carga del coche eléctrico cambian la factura si se programan con antelación. Quien tiene una oferta a precio fijo en el mercado libre queda al margen de este vaivén horario, aunque paga la cobertura en la prima que asume el comercializador.
Traducido a céntimos, la diferencia se retiene mejor: 37,1 céntimos por kilovatio hora a las 18:30 frente a 17,9 en el tramo de 14:00 a 15:00. Un ciclo de lavado de 1,5 kWh pasa de costar 56 céntimos a 27 solo por cambiar la hora de arranque.
El detalle importa porque la media de 246,8 euros esconde dónde duele el recibo. Un hogar que consume en las horas centrales del día obtiene un precio muy distinto al que concentra el gasto al volver a casa. La estadística diaria, útil para comparar con jornadas anteriores, no sirve para decidir cuándo poner una colada.

Análisis: el hueco de la tarde, el talón de Aquiles del sistema
El diseño marginalista del mercado eléctrico español no es un capricho: retribuye a todas las tecnologías al precio de la más cara necesaria para cubrir la demanda. Ese mecanismo funcionó razonablemente bien cuando el parque era gestionable y predecible. Con un mix donde la solar y la eólica pesan cada vez más, el efecto se invierte: el precio se hunde en las horas de sol y se dispara cuando las renovables se retiran y el respaldo térmico entra en escena.
La paradoja del día es elocuente. La media aritmética de los 24 tramos del PVPC se queda en 246,78 €/MWh, prácticamente calcada al dato del mercado mayorista. Un promedio apacible en apariencia que esconde dos regímenes: siete horas por debajo de 200 euros y cuatro por encima de 360. La volatilidad intradía, no el nivel medio, es lo que castiga al consumidor expuesto.
El riesgo evidente es que ese patrón se consolide como norma cada invierno. La respuesta tecnológica existe —almacenamiento de baterías, gestión de la demanda, más interconexión con Francia—, pero su despliegue avanza a un ritmo que no acompaña a la velocidad con la que se instala generación renovable. Sin capacidad de trasladar excedentes del mediodía a la noche, cada atardecer repite la misma factura.
El debate regulatorio tampoco es nuevo. La señal horaria del PVPC traslada al usuario el coste real del sistema y premia a quien puede desplazar su consumo, pero deja expuestos a los hogares sin margen de maniobra: quienes no pueden programar electrodomésticos ni cambiar hábitos pagan el pico de la tarde sin alternativa. Esa asimetría, más que la media diaria, es la que alimenta la discusión política sobre la tarifa regulada.
Con diciembre a la vuelta de la esquina y la temporada de calefacción en marcha, el punto de atención no será la media del día sino la franja de 18:00 a 22:00. Si el hueco de la tarde se estrecha con nueva capacidad de respaldo flexible, el promedio bajará solo. Si no lo hace, el dibujo de este viernes volverá a repetirse jornada tras jornada, y el debate sobre quién paga la punta regresará con él.




