La CNMV alerta de valoraciones ‘exigentes’ en banca y energéticas tras el rally que lidera el Ibex 35

El boletín del tercer trimestre sitúa la ratio CAPE del selectivo en su nivel más alto desde la crisis financiera. Industrial y telecomunicaciones quedan fuera del diagnóstico, con múltiplos más moderados.

La CNMV ha advertido de valoraciones ‘exigentes’ en banca y energéticas, en máximos de los últimos 15 años, tras un rally que ha llevado al Ibex 35 a revalorizarse un 12% en lo que va de ejercicio.

El diagnóstico aparece en el boletín trimestral correspondiente al tercer trimestre de 2026, publicado este viernes por el supervisor que preside Carlos San Basilio. El documento constata la fortaleza de los mercados de renta variable —también del español— pese a la incertidumbre y a los tipos al alza, pero introduce un matiz que el inversor debería leer dos veces: la revalorización se apoya en dos sectores muy concretos, y ambos cotizan ya en precios exigentes.

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El indicador que usa el organismo es la ratio CAPE, el precio-beneficio ajustado cíclicamente, que corrige el efecto del ciclo sobre los beneficios. Esa ratio ha crecido de forma significativa en los últimos años por la fuerte revalorización de las cotizaciones y coloca al selectivo español en su nivel más elevado desde la crisis financiera, aunque con valores ligeramente inferiores a los de entonces.

Máximos de 15 años en banca y energéticas

Los dos motores tienen nombre. El primero es la banca; el segundo, y en menor medida, el sector energético. Ambos explican el grueso de la revalorización del índice por dos vías que se retroalimentan: el crecimiento de sus ganancias y su peso en la ponderación del Ibex 35. Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell concentran buena parte del primer vector; Iberdrola, Repsol, Endesa y Naturgy, del segundo.

La CNMV no pronuncia la palabra burbuja. Habla de precios que necesitan justificación y de un sustento que considera real. El boletín lo resume así: ‘En ambos casos, sus valoraciones están en máximos de los últimos 15 años, lo que implica valoraciones exigentes, pero que se sustentan tanto en las condiciones financieras favorables como en el aumento de los precios y la demanda energética’.

Hay una segunda lectura, menos comentada y más útil para construir cartera: el fenómeno no es extensivo. El propio informe reconoce que la fotografía no se repite en el industrial ni en las telecomunicaciones, donde las valoraciones son más moderadas y están más lejos de sus máximos históricos. La mayoría de los gestores consultados espera que ese diferencial se mantenga mientras el ciclo de tipos no gire.

Un índice en máximos de valoración no es lo mismo que un índice caro: aquí el esfuerzo lo hacen dos sectores y el resto del selectivo se queda atrás.

El mapa de valoraciones del Ibex 35

Puesto en una tabla, el diagnóstico del supervisor queda más claro que en cualquier gráfico de consenso. Frente al bloque bancario y energético conviven en el mismo índice compañías con múltiplos que no han recuperado sus niveles precrisis.

SectorDiagnóstico de la CNMVPosición frente a su histórico
BancaValoraciones exigentesMáximos de los últimos 15 años
EnergéticasValoraciones exigentesMáximos de los últimos 15 años
IndustrialValoraciones más moderadasAlejadas de máximos históricos
TelecomunicacionesValoraciones más moderadasAlejadas de máximos históricos
valoraciones exigentes energéticas

El segundo foco del boletín no es español, es global: la inteligencia artificial. El optimismo asociado a esta tecnología sostiene el apetito inversor y actuó como motor de las revalorizaciones de la primera mitad del año. El problema es simétrico. El mismo argumento que empuja las compras empuja los múltiplos, y el debate sobre si las inversiones necesarias para desarrollar esta tecnología generarán retornos suficientes ya está sobre la mesa.

La CNMV añade una pieza que afecta a todos los activos: el repunte de los rendimientos en los mercados de deuda durante el tercer trimestre, con especial intensidad en el tramo largo de la curva, y episodios transitorios de volatilidad. Un tipo a largo más alto eleva la tasa de descuento con la que se valoran los beneficios futuros y encarece la financiación. Para la banca tiene dos caras: margen de intereses más alto y mayor coste de la deuda senior y de los depósitos.

El informe cierra el círculo sobre las cuentas públicas. El incremento de los tipos añade presión a unas finanzas ya tensionadas por mayores costes de financiación, deuda elevada y necesidades de gasto crecientes a medio plazo: envejecimiento de la población, cambio climático y defensa.

Qué descuenta el mercado y dónde queda el margen de error

Hay un precedente que el supervisor tiene en la cabeza: el ciclo previo a la crisis financiera de 2008, la última vez que el CAPE del Ibex se movió en estos niveles. Entonces el ciclo de beneficios se agotaba; ahora no. La banca sigue generando resultados con el precio del dinero alto y las energéticas se benefician de precios y demanda sostenidos. Ese es el matiz del informe: valoraciones altas, pero no gratuitas.

El riesgo, por tanto, no es de solvencia ni de cuenta de resultados, sino de múltiplo. Un banco que cotiza en máximos de quince años necesita que el mercado siga pagando lo mismo por cada euro de beneficio; si el consenso recorta expectativas o si la tasa de descuento sube, la cotización corrige aunque el beneficio no se mueva. Es aritmética de valoración, no contabilidad. En las utilities el mecanismo es aún más directo, porque su precio depende de la tasa libre de riesgo y del coste de la deuda con la que financian sus inversiones.

Conviene distinguir dos cosas. Una es que el supervisor avise de que los precios son exigentes; otra, muy distinta, que esté anticipando una corrección. El propio boletín condiciona la sostenibilidad de las valoraciones al cumplimiento de las expectativas de beneficios y señala dos detonantes: una desaceleración del crecimiento de los beneficios —por ralentización del negocio o por presión de la competencia— o un escenario prolongado de tipos en niveles elevados.

Para el inversor con posición en el Ibex, la consecuencia práctica es que el margen de error se ha estrechado. Los dividendos y las recompras que sostienen la tesis de la banca dependen de que el capital sobrante siga existiendo. Los accionistas de referencia —BlackRock, Vanguard o Norges Bank, entre otros— no van a mover su tesis por un boletín trimestral; sí lo harán los fondos con mandato de valor si el diferencial entre precio y valor contable deja de comprimirse.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El cierre del cuarto trimestre y la próxima tanda de resultados, que dirá si las expectativas de beneficio que sostienen los múltiplos actuales se cumplen.
  • Reacción del valor: El mercado ya descuenta un escenario de tipos altos; el ajuste llegaría por múltiplo, no por beneficio, si el consenso recorta previsiones.
  • Precedente sectorial: La última vez que el CAPE del Ibex se situó en estos niveles fue antes de la crisis de 2008, con un ciclo de beneficios que entonces se agotaba.

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