Si cobras el SMI, en 2027 tu nómina sube a 1.286 euros al mes, pero Hacienda te retendría unos 600 euros al año: la deducción del IRPF de hasta 1.030 euros que prepara el ministerio evita ese mordisco.
He revisado los números que maneja el Ministerio de Hacienda y la conclusión es sencilla: sin ese ajuste, la subida del 5,3% que confirmó el Ministerio de Trabajo se queda a medias en la nómina de los 2,5 millones de trabajadores que cobran el salario mínimo.
Cuánto sube el SMI y cuánto se llevaría Hacienda
El salario mínimo interprofesional sube en 2027 hasta los 18.004 euros brutos anuales en 14 pagas, frente a los 17.094 euros de este año. En nómina mensual, eso son 1.286 euros. El Ministerio de Trabajo confirmó el alza del 5,3% y abrió un periodo de alegaciones que termina el 16 de noviembre; la aprobación debería llegar al Consejo de Ministros del 17 o del 24 de noviembre, los dos últimos antes de las elecciones del 29.
Vamos a los números que de verdad importan. Con ese sueldo, el trabajador cotiza 1.174 euros a la Seguridad Social, así que su rendimiento neto queda en 16.830 euros. De ahí se restan 3.840 euros de reducción por rendimientos del trabajo —que se recorta a medida que sube el sueldo— y 2.000 euros de gastos deducibles. La base baja a 10.990 euros y la cuota del IRPF se va a unos 1.034 euros al año.
Aquí está el detalle que cambia la decisión. La deducción vigente ronda los 591 euros y se aplica un año después, al presentar la declaración. Si Hacienda no la toca, se encoge 20 céntimos por cada euro de salario que supere los 17.094 euros y cae hasta los 409 euros. Resultado: más de 600 euros de retención al año.
Una subida de sueldo que se queda en la nómina no es una subida: es un préstamo al Tesoro que se devuelve doce meses después.
La letra pequeña: 1.030 euros de deducción y quién gana de verdad
La propuesta de Hacienda eleva la desgravación hasta el entorno de los 1.030 euros anuales, casi el doble de la actual. Con eso, la cuota de 1.034 euros queda prácticamente a cero y el incremento llega íntegro al bolsillo del trabajador soltero y sin hijos, que es el perfil más castigado porque no puede acogerse a otras reducciones.
El mínimo exento no se toca: se tapa con una deducción que el trabajador adelanta mes a mes en su retención.

En la práctica, el trabajador nunca ve esa deducción en el momento. La ve su empleador, que aplica la retención cada mes en la nómina con las tablas que publica la Agencia Tributaria: los 1.034 euros se reparten en unos 86 euros al mes. El alivio fiscal llega doce meses después, cuando se confirma el borrador.
Ojo también con el perfil. Quien tiene hijos o cónyuge a cargo suma mínimo personal y familiar y puede seguir sin pagar nada aunque la deducción no se toque. El problema se concentra en el soltero sin hijos, y ahí el ajuste no es un extra: es la diferencia entre cobrar la subida o cederla a Hacienda.
Para verlo de un vistazo, he ordenado los tres escenarios con las cifras que maneja el sector:
| Concepto | 2026 (SMI 17.094) | 2027 sin ajuste | 2027 con ajuste |
|---|---|---|---|
| Salario bruto anual | 17.094 euros | 18.004 euros | 18.004 euros |
| Cotización a la Seguridad Social | 1.111 euros | 1.174 euros | 1.174 euros |
| Base del IRPF | 8.660 euros | 10.990 euros | 10.990 euros |
| Cuota del IRPF | 591 euros | 1.034 euros | 1.034 euros |
| Deducción aplicable | 591 euros | 409 euros | 1.030 euros |
| IRPF que pagas al año | 0 euros | 625 euros | 4 euros |
Entre el escenario sin ajuste y el ajustado hay más de 620 euros de diferencia al año en la nómina de un soltero sin hijos. Ese es el dinero que se juega el Ejecutivo en una norma que aún tiene que pasar por el Congreso y que, con el calendario electoral encima, podría acabar en manos de la Diputación Permanente o de las nuevas Cortes.
Por qué los expertos piden un mecanismo automático y no otro parche
Esto ya pasó en 2025. Cuando el SMI subió, una parte del colectivo —sobre todo solteros sin hijos— empezó a tributar por primera vez con una factura de unos 340 euros al año. Hacienda respondió con una devolución por el mismo importe que llegaba un año más tarde. La fórmula se repitió un año después y volverá a la mesa el que viene.
El presidente del Consejo General de Economistas, Miguel Ángel Vázquez, lo resumió sin rodeos: hace falta un mecanismo de ajuste automático que evite corregir el IRPF cada vez que se toca el SMI. CC OO y UGT han pedido por escrito una modificación legal estable para que la subida llegue íntegra en términos netos. Y el dato que explica la urgencia: el salario mínimo ha crecido un 66% desde 2018 y ya alcanza a unos 2,5 millones de personas.
Mi opinión, con los números sobre la mesa: si el objetivo es que el salario mínimo no tribute, lo limpio es no practicar retención, y no devolver 1.030 euros doce meses más tarde. Mientras el mecanismo sea una deducción, el trabajador adelanta el dinero al Tesoro sin intereses. Y cada subida del SMI obliga a rehacer la norma, con el riesgo de que un año la corrección llegue tarde.
La otra vía que se ha discutido —dejar de eximir el SMI y subirlo más, hasta los 18.981 euros en el escenario con IRPF que plantearon los expertos— elevaría el suelo salarial a cambio de que ese colectivo contribuyera. Es una decisión política, no técnica. Lo que no es discutible es que el mínimo personal de 5.550 euros ya no cubre el salario mínimo, y que la brecha la está tapando una deducción que crece cada ejercicio.
💶 El Impacto en tu Bolsillo
- Qué hacer hoy: Mira el tipo de retención que aplica tu empresa en la nómina y compáralo con las tablas de retenciones vigentes de la Agencia Tributaria.
- Qué vigilar: El Consejo de Ministros del 17 o del 24 de noviembre y el trámite posterior en el Congreso: de ahí sale la deducción definitiva para 2027.
- El error a evitar: Dar por hecho que la subida del SMI llega íntegra a tu cuenta sin revisar la retención; sin el ajuste fiscal se quedan casi 600 euros por el camino.




