Volkswagen Navarra encara un récord de producción con el ID. Cross y el Skoda Epiq

La factoría de Landaben prevé cerrar 2026 con 263.417 coches y saltar a 360.000 en 2027, por encima del récord de 353.353 de 2011. El Skoda Epiq acumula más de 60.000 pedidos en tres meses y la plantilla rozará los 6.000 empleados en el primer trimestre.

Volkswagen Navarra prevé ensamblar 360.000 vehículos en 2027, el mayor volumen de su historia y cerca de un 60% más que en 2025. La factoría de Landaben (Pamplona) ha arrancado ya la producción del Volkswagen ID. Cross y del Skoda Epiq, los dos eléctricos pequeños con los que el grupo alemán quiere cubrir el segmento de acceso en Europa.

La dirección de la planta ha trasladado esa previsión en pleno pulso por el reparto de plataformas del consorcio. Casi la mitad de los coches que salgan de Navarra ese año serán eléctricos puros y la cifra permitiría batir el récord histórico de la fábrica: los 353.353 vehículos de 2011.

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De las 225.225 unidades de 2025 a las 360.000 de 2027

La serie de los últimos ejercicios explica el salto. Landaben ensambló 320.523 coches en 2019, cayó por debajo de las 250.000 unidades en 2020 y 2021 por la pandemia, repuntó a 288.000 en 2022 y se dejó ir hasta las 225.225 unidades en 2025, una caída programada para adaptar las instalaciones a la electrificación.

Para 2026 la previsión pasa por cerrar con 263.417 coches, un 17% más que el ejercicio anterior. El salto llega después: 360.000 unidades en 2027, un 36,6% por encima de 2026 y casi un 60% más que en 2025.

El ritmo actual dimensiona la línea: 1.438 vehículos diarios, uno cada 54,6 segundos, 14 horas de trabajo por coche, y 70 unidades por trabajador al año. Son cifras que sitúan a la planta navarra entre las más productivas de las 112 factorías que el consorcio tiene repartidas en 26 países.

El empleo acompaña al volumen. La compañía prevé que la plantilla alcance los 6.000 trabajadores durante el primer trimestre de 2027 e incorpore un turno adicional los sábados por la mañana. En la línea conviven hoy los modelos de combustión (T-Cross y Taigo) con el Skoda Epiq, lanzado en junio, y el ID. Cross, en producción desde el 18 de septiembre.

Un récord de producción no es una medalla: es una apuesta sobre la demanda europea de coche pequeño con 6.000 nóminas detrás.

El Epiq desborda los pedidos y Landaben escala a cuarta fábrica del grupo

El pedido del mercado ha sorprendido a la propia marca. El director general de Skoda España, Fidel Jiménez de Parga, cifró el jueves en más de 60.000 pedidos en tres meses el arranque comercial del Epiq y admitió que la marca tendrá que ajustar la oferta a la demanda. ‘El arranque ha sido espectacular, por encima de las expectativas’, sostuvo el directivo, que no descarta elevar la producción en Landaben si el libro de pedidos aguanta. Dejó además una frase tranquilizadora para la plantilla: ‘La planta es muy flexible y se adaptará a la demanda del mercado’.

Con ese telón de fondo, la factoría ha escalado posiciones en el grupo. En 2025 fue la quinta fábrica de la marca por volumen; en 2026 ya es la cuarta, tras superar a Palmela, donde se produce el T-Roc y donde a partir de 2027 se fabricará un eléctrico urbano derivado del ID. Every1. El objetivo para 2027 es superar a Puebla (México) y colocarse tercera, sólo por detrás de Bratislava y Wolfsburgo.

La intrahistoria industrial pesa. Landaben arrancó en 1966 bajo la órbita de Authi, fabricó modelos de Seat desde 1975 y quedó integrada en Volkswagen en 1984. En febrero de 2025 superó los 10 millones de vehículos producidos. Ha pasado de planta monomodelo (todas las generaciones del Polo) a factoría multimodelo, después multimarca y ahora también multienergía.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto se mide en dos planos. En el industrial, Navarra se juega la carga de trabajo de una comarca y un turno de sábado que, en la práctica, son horas extra para una plantilla que lleva dos años de transición. En el de producto, el ID. Cross y el Epiq son la puerta de entrada eléctrica del grupo en Europa: si fracasan, el plan de electrificación pierde su escalón más barato y la gama eléctrica de la marca se queda sin ariete comercial en el segmento urbano.

La zona cero es Landaben, aunque la decisión se lee en clave europea. El pulso real es con Palmela, que entra en eléctricos en 2027, y con Puebla. El reparto de plataformas del consorcio se renegocia cada ciclo de producto y una planta que produce mucho y barato conserva su sitio.

El dato que resume la operación es la horquilla de 225.225 a 360.000 unidades en dos años, con casi la mitad de los coches electrificados. Ahí está la diferencia con el récord de 2011: aquel pico se hizo con gasolina y diésel; este, con dos tecnologías en la misma línea.

El riesgo existe. El récord depende de que el libro de pedidos del Epiq aguante tras el pico de lanzamiento y de que la demanda europea de urbanos eléctricos no se enfríe ante la presión de precios de los fabricantes asiáticos. Si eso ocurre, el turno extra se queda en papel. La baza es la flexibilidad: la planta puede volver a cargar combustión sin reconfigurar la línea.

El siguiente hito es el primer trimestre de 2027, cuando la plantilla debería rozar los 6.000 trabajadores con el nuevo turno en marcha. Para entonces se sabrá si Landaben supera a Puebla y se consolida como tercera fábrica del grupo.


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