Aena ha cumplido con sus propias previsiones de tráfico y crecimiento, pero no las ha superado. Para una compañía que ha acostumbrado en los últimos ejercicios a sus accionistas y a analistas a mejorar las estimaciones del mercado, este alineamiento ha provocado que sus acciones registren una cesión cercana al 1% a corto plazo. Sin embargo, este repliegue no aconseja abandonar el barco —o el avión, dado que existen fundamentos para prever un cierre de ejercicio favorable para el gestor aeroportuario.
El beneficio neto de Aena en los nueve primeros meses de 2026 alcanzó los 1.774,7 millones de euros, frente a los 1.579,4 millones registrados en el mismo periodo del año anterior, un incremento del 12,4%. Asimismo, la compañía obtuvo entre enero y septiembre un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 3.077,9 millones de euros, con un margen sobre ventas del 58,3%. Esta cifra supone un crecimiento del 6,8% respecto a los 2.882,7 millones contabilizados en 2025.

El tráfico global de pasajeros del Grupo Aena —que abarca la red de España, los aeropuertos británicos de Londres-Luton y Leeds Bradford, y los activos de Aena Brasil— creció hasta los 309,9 millones de viajeros, un 4,1% más que en los nueve primeros meses de 2025. En la red de aeropuertos de Aena en España, el incremento fue idéntico, con un avance del 4,1% hasta alcanzar los 257,2 millones de pasajeros.
«La mejora de los niveles de tráfico en la red de España —un 4,1% más que en el mismo periodo del año anterior gracias al empuje de los viajeros internacionales—, junto a la solidez de los aeropuertos internacionales, la subida de tarifas y un gasto comercial por pasajero superior al de 2025, ha impulsado un crecimiento de doble dígito en los ingresos, en línea con nuestras previsiones», recoge el informe firmado por Ángel Pérez Llamazares para Renta 4.
El análisis prevé que durante el tramo final del año el tráfico aéreo mantenga una tasa de crecimiento del 3% en comparación con el mismo periodo de 2025. Se trata de un indicador favorable a corto plazo, si bien recuerda las objeciones planteadas por la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) y por operadores como Ryanair, que han señalado reiteradamente que la compañía tiende a pecar de cautela en sus proyecciones de tráfico con el fin de justificar revisiones al alza en las tarifas aeroportuarias que abonan las aerolíneas.
El crecimiento de pasajeros en España sigue siendo clave
El factor determinante tras los resultados de Aena reside en el registro récord de visitantes que llega al país mes tras mes. A pesar del encarecimiento del combustible, España se consolida como uno de los destinos más atractivos de Europa y actúa como mercado refugio frente a la inestabilidad en rutas de Oriente Medio derivadas de los conflictos en Irán e Israel.
Esta progresión de los ingresos resulta suficiente para absorber el incremento de los costes operativos del gestor. «Su evolución a nivel de ingresos permite compensar parcialmente los mayores gastos registrados, una tendencia ya observada en trimestres anteriores y alineada con las expectativas como consecuencia del incremento de plantilla, las subidas salariales y otros costes de explotación al alza», detalla el informe. Se trata de una métrica relevante en el inicio del nuevo ciclo inversor destinado a la modernización de las infraestructuras.
Mejoran también los ingresos comerciales de Aena
El dinamismo del tráfico aéreo ha impulsado la división comercial de la compañía al elevar el volumen de clientes en las instalaciones aeroportuarias. Según la información proporcionada por el grupo, las ventas totales de las actividades comerciales superaron en un 5,7% las de 2025, mientras que los ingresos totales del negocio comercial (suma de rentas fijas y variables facturadas y Rentas Mínimas Anuales Garantizadas) aumentaron un 9,2% respecto al mismo periodo del ejercicio previo.

Por su parte, la inversión pagada entre enero y septiembre de 2026 ascendió a 1.133,5 millones de euros, focalizada prioritariamente en el acondicionamiento de las infraestructuras de la red (790 millones de euros). Esta partida incluye además la adquisición del 51% de la sociedad holding Augusta (operadora de los aeropuertos de Leeds Bradford y Newcastle) por un importe de 343,5 millones de euros.
El ritmo de tráfico tensiona los planes de capacidad
Pese a la solidez de los balances, la intensidad del tráfico puede obligar al gestor a reevaluar sus planes de capacidad a largo plazo. Aunque la planificación contempla la ampliación de las instalaciones de Madrid-Barajas y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, la saturación progresiva en ambas plazas ha llevado a diversos actores del sector a reabrir el debate sobre la necesidad de una infraestructura complementaria en la zona centro.
Según datos de la patronal ALA, el aeropuerto de Madrid evoluciona a un ritmo muy superior al del resto de la red nacional, habiendo registrado un incremento del 9,7% en el volumen de pasajeros durante la temporada de verano en comparación con el ejercicio anterior. Esta dinámica plantea el riesgo de que la capacidad proyectada para Barajas resulte insuficiente al término de las obras si se mantienen los flujos de visitantes hacia la capital.




