
La pensión media de los autónomos se queda en 1.063,5 euros al mes, 672 menos que la del asalariado del Régimen General, que cobra 1.735,9. Son los últimos datos de la estadística mensual de pensiones contributivas del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, con referencia a octubre de 2026.
En cómputo anual, la brecha son unos 8.069 euros: doce mensualidades de diferencia entre una jubilación por cuenta propia y otra por cuenta ajena. La pensión media del sistema está en 1.577,6 euros al mes, un 4,5% más que hace un año, así que el RETA se queda por debajo incluso de esa referencia.
Y aquí llega el matiz que cambia la lectura. Esa media no es tu futuro: es la foto de 1,36 millones de pensiones reconocidas en años distintos, muchas calculadas sobre bases muy bajas. Lo que vas a cobrar tú se decide en el recibo de autónomos que pagas cada mes, no en la estadística.
El RETA, el régimen de los trabajadores por cuenta propia, suma 1.367.397 pensiones de jubilación, el 20,2% de todo el sistema. Su importe, sin embargo, apenas representa el 13,6% de la nómina de jubilación. Una de cada cinco pensiones de jubilación es de un autónomo, pero cobra bastante menos que el resto.
La brecha se repite en viudedad, incapacidad y por sexos
La pensión media de viudedad del RETA es de 718,1 euros frente a 1.034,9 del Régimen General; en incapacidad permanente, 976,1 frente a 1.275,1. Sumando todas las clases, la media del autónomo baja a 958,4 euros y la del asalariado sube a 1.490,8, según los datos de septiembre, los últimos con detalle por clase.
Por sexos hay una segunda brecha dentro de la primera. Las autónomas jubiladas cobran 891,1 euros y los autónomos, 1.180,7, casi 290 euros de diferencia. Frente al Régimen General, los hombres autónomos pierden 777,9 euros y las mujeres, 531,5. Ellas representan el 40,7% de las pensiones de jubilación del RETA.
La media no es un pronóstico: es la foto de miles de carreras cotizadas por la base mínima. Tu pensión se decide cada mes en el recibo.
Hay un dato que conviene mirar con lupa: la cuantía media de las nuevas altas de jubilación fue de 1.758 euros al mes en septiembre. Quien se jubila ahora cobra más que la media del sistema, porque la estadística arrastra prestaciones reconocidas hace años. En el RETA, en cambio, la media sigue anclada a carreras con bases mínimas.
Cómo se calcula tu pensión y cuánto pesa la base que eliges
El cálculo tiene dos pasos. Primero, la base reguladora: la media de las bases por las que has cotizado en los últimos 25 años. Después, un porcentaje que depende de los años cotizados. Con 15 años se cobra el 50% de esa base y el porcentaje sube con cada año adicional hasta llegar al 100%.
De ahí que dos autónomos con la misma facturación puedan jubilarse con pensiones muy distintas. La base que eliges hoy marca la pensión que cobrarás mañana. Durante años el sistema permitió escoger la base con libertad y la mayoría optaba por la mínima para pagar menos cuota: el ahorro era de decenas de euros al mes.

Desde 2023 el marco cambió. Los autónomos cotizan por tramos según los rendimientos netos, con una base mínima por tramo, y quien quiere puede cotizar por encima de ese mínimo dentro de los límites del sistema. La decisión sigue siendo libre en un sentido: nadie te obliga a mejorar tu base, pero tampoco te avisa de lo que cuesta no hacerlo.
Lo que cuesta cada 100 euros de base, con números
Vamos con la cuenta que casi nadie hace. Subir 100 euros la base de cotización cuesta, a los tipos vigentes, en torno a 31 euros más de cuota al mes. Si mantienes esa base durante los 25 años que entran en el cálculo y llegas al 100% del porcentaje, la base reguladora sube 100 euros y la pensión también: 100 euros más cada mes, en 14 pagas, para el resto de la vida.
La cuenta inversa escuece igual. Quien cotiza por la base mínima de su tramo se ahorra esos 31 euros mensuales y renuncia a 100 euros de pensión al mes: 1.400 euros al año y unos 28.000 en dos décadas de jubilación. Ese dinero no se recupera después, porque la base reguladora ya está cerrada.
Hay un precedente que ayuda a medir el problema. La reforma de 2023 ligó la cotización a los ingresos reales, pero no elevó por decreto las bases de quienes ya venían cotizando por lo mínimo. La brecha no se corrige con un par de años de bases altas: exige una decisión sostenida durante dos décadas y media.
Por eso la estadística de octubre dice más de lo que parece. Un autónomo que lleva quince años pagando la cuota más baja de su tramo no va a arreglar su pensión en los dos últimos años de actividad.
La decisión se toma ahora, en la pantalla de la base de cotización, y se revisa cada vez que cambian los ingresos o el tramo. Queda una excepción que conviene no perder de vista: quien no llegue a 15 años cotizados no tendrá pensión contributiva, así que antes de mirar la cuota de mañana toca comprobar ese periodo en la sede electrónica de la Seguridad Social.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: La base de cotización puede modificarse varias veces al año; la solicitud de jubilación se presenta en los tres meses anteriores o posteriores al cese.
- ✅ Requisitos clave: 15 años cotizados, dos de ellos dentro de los últimos 15, y la edad legal vigente, que escala hasta los 67 años en 2027 salvo carreras largas.
- 🌐 Dónde solicitarlo: En la sede electrónica de la Seguridad Social con Cl@ve o certificado digital, o en una oficina de la TGSS con cita previa.
- 💰 Importe o coste: La pensión media del RETA está en 1.063,5 euros al mes; lo que cobres depende de tu base reguladora y de los años cotizados.
- ⚠️ Error a evitar: Cotizar por la base mínima del tramo y no revisarlo nunca: el ahorro de hoy se convierte en una pensión baja de por vida.




