Abenójar Tungsten debuta en la Bolsa de Londres con una subida cercana al 8% en su primera sesión. La minera española, dueña del proyecto de wolframio de Mina El Moto en Ciudad Real, ha recuperado así los 110 peniques fijados en la colocación tras una semana de intercambios privados por debajo de ese precio.
El consejero delegado y principal accionista, Gonzalo García San Miguel, ha tocado la campana de apertura del parqué londinense. Lo ha hecho junto a la consejera delegada de la Bolsa de Londres, Julia Hoggett, y ambos han dedicado sus primeras palabras a las víctimas del accidente de tren de Toledo, que ha impedido la asistencia del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
De 101 a 110 peniques: la colocación que valora Abenójar en más de 600 millones
La operación se ha cerrado con una oferta de venta de nuevas acciones a 110 peniques por título, un precio que sitúa la capitalización de la compañía por encima de los 600 millones de euros. En la semana previa al debut, los títulos se intercambiaron de forma privada y llegaron a bajar hasta 101 peniques, de modo que el valor afrontaba su estreno con un descuento que la sesión de este viernes ha corregido.
En total, la colocación ha captado 170 millones de euros que, junto a un préstamo de Deutsche Bank, financiarán la construcción de la mina. El calendario que maneja la compañía sitúa la primera extracción de wolframio en 2029. Es decir, tres ejercicios sin ingresos de explotación y con un riesgo de ejecución que el mercado londinense conoce bien.
Tras la salida a bolsa, la familia García San Miguel mantiene el control accionarial y los inversores bursátiles asumen alrededor del 25% del capital. Ese porcentaje explica buena parte del comportamiento del valor: un free float reducido amplifica cualquier movimiento, tanto al alza como a la baja, y obliga al inversor minorista a vigilar la liquidez antes de colocar una orden.
Un free float del 25% y una mina que no producirá hasta 2029 obligan a mirar el valor como apuesta de largo plazo.
El tungsteno como refugio: por qué sube cuando el IBEX y la tecnología caen
El primer día de cotización ha dejado una imagen poco habitual. Mientras el IBEX 35 y, sobre todo, las tecnológicas estadounidenses corregían, la minera española subía. La Comisión Europea ha declarado estratégico el proyecto de El Moto, y el wolframio se ha convertido en uno de los materiales con más demanda asegurada por la vía del gasto en defensa.
Se trata de un metal clave para la fabricación de armamento y de equipos que deben resistir temperaturas extremas. Su producción mundial está muy concentrada, con China como primer productor y Europa dependiendo casi por completo de importaciones. Ese es el argumento que la compañía ha vendido en el roadshow: suministro europeo, en un país con marco regulatorio estable y a menos de 2.000 kilómetros de las fábricas de sus clientes potenciales. Puedes consultar la ficha del metal en la entrada dedicada al wolframio.
García San Miguel lo resumió en la entrevista previa al debut: España tendrá, en sus palabras, la mayor mina de wolframio del mundo tras China. Es una afirmación que conviene tratar con prudencia, porque la comparación depende de la ley del mineral, del ritmo de extracción y de los planes de otras minas en construcción. La magnitud del yacimiento está sobre la mesa; la producción, todavía no.
Para el inversor español, el acceso no es el mismo que con una cotizada del Mercado Continuo. Abenójar Tungsten ni está en el IBEX 35 ni cotiza en el BME Growth: opera en el parqué de la Bolsa de Londres, en peniques, y exige una cuenta con acceso a mercados internacionales. Añadan el coste de cambio de divisa y el horario británico, y el resultado es un producto pensado para carteras con cierta sofisticación.
El Moto, 2029 y el riesgo de ejecución: lo que Londres ya está descontando
Hay dos maneras de interpretar este debut. La primera es la que domina en las mesas de Londres: el valor como opción de compra sobre el suministro europeo de materias primas críticas, con una prima implícita por el respaldo político de Bruselas. La segunda es más prosaica: una compañía sin facturación, con una mina por construir y con un calendario que se ha retrasado en casi todos los proyectos mineros comparables de la última década.
La historia reciente del sector invita a la cautela. Las mineras junior que se estrenan en Londres suelen sufrir una corrección después del primer mes de cotización, cuando la expectación inicial se diluye y el mercado empieza a exigir hitos verificables: permisos, contratos de suministro y desembolsos de capital. Abenójar tiene a su favor 170 millones de euros en caja procedentes de la colocación, un colchón razonable frente a otras salidas a bolsa del mismo segmento que se han quedado a medio camino.
El riesgo más serio no es financiero, es operativo. Extraer wolframio en Ciudad Real implica permisos mineros, gestión de agua, y un diálogo con el territorio que puede acelerar o frenar el calendario. Cabe recordar que la planta no arrancará antes de 2029 y que, si el tungsteno corrige por una decisión política de Pekín o por un enfriamiento del gasto en defensa, la valoración de 600 millones se ajustaría con rapidez.
A mi juicio, el mercado está comprando una narrativa más que unos números, algo legítimo en un valor de crecimiento industrial. Lo que distingue a Abenójar de otras promesas del sector es el respaldo institucional europeo y el hecho de que el producto tiene comprador antes de existir. Lo que todavía no distingue es un historial de ejecución. Ahí no hay atajos. La presentación de resultados del ejercicio 2026, prevista para comienzos del próximo año, será el primer examen real del valor en el parqué.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Subida cercana al 8% en la primera sesión en Londres, hasta recuperar los 110 peniques por acción de la oferta. El valor venía cotizando a 101 peniques en el mercado privado durante la semana previa.
Clave técnica: Los 110 peniques son ahora la referencia: por encima de ese nivel el debut se lee como éxito, por debajo vuelve el descuento de la colocación. Con solo el 25% del capital en manos del mercado, una orden de tamaño medio puede mover la acción varios puntos porcentuales.
Apunte macro: El estreno ha ido en dirección contraria al IBEX 35 y a las tecnológicas estadounidenses, ambos en negativo: un 8% de revalorización frente a las caídas del mercado español. El respaldo de Bruselas al proyecto como materia prima estratégica es el principal soporte para que la acción aguante mejor que sus comparables si el mercado corrige.




