La televisión española cumplió este miércoles 70 años de la peor manera posible: levantando sus parrillas habituales para informar de la tragedia ferroviaria de Toledo, que dejó al menos 68 muertos. Como ocurrió con el accidente de Adamuz, los medios de comunicación volvieron a enfrentarse al difícil reto de informar de una catástrofe de enormes dimensiones sin perder de vista el rigor, la sensibilidad y el respeto a las víctimas. La mayor parte de la cobertura respondió a esa responsabilidad, aunque algunas coberturas han recibido críticas por la forma de mostrar el sufrimiento y abordar a los supervivientes.
Entre los rostros televisivos cuestionados figuran Nacho Abad, Susanna Griso y Ana Rosa Quintana, cuyos programas matinales quedaron señalados en el debate público por el tratamiento de la tragedia. Las críticas apuntaron al uso de imágenes especialmente duras, a determinados recursos para enfatizar la dimensión emocional del suceso y al riesgo de convertir el dolor de las víctimas en un elemento de espectáculo.

En el caso de Nacho Abad, presentador de ‘En boca de todos’, en Cuatro, las críticas se centraron en la dureza de algunas imágenes emitidas y en el tono de la cobertura. ‘Espejo Público’, con Susanna Griso al frente, y ‘El programa de Ana Rosa’, presentado por Ana Rosa Quintana en Telecinco, tampoco quedaron al margen de las críticas.
La cobertura de una tragedia ferroviaria exige mostrar su dimensión real, pero también evitar la difusión innecesaria de imágenes explícitas y proteger la intimidad de quienes acaban de vivir una experiencia traumática. Informar no significa ocultar la gravedad de los hechos, pero tampoco implica que cualquier imagen o testimonio deba emitirse por el mero hecho de estar disponible.
Las cadenas aparcan el entretenimiento
Más allá de las polémicas, las principales cadenas generalistas reaccionaron con cambios importantes en su programación para dedicar el grueso de la jornada a la última hora del accidente.
La 1 suspendió las emisiones de ‘La Promesa’, ‘Valle Salvaje’, ‘Aquí la Tierra’ y ‘Malas Lenguas’, además de cancelar ‘La Revuelta’ y la final de ‘El Túnel’. La cadena pública reforzó los avances informativos, los programas de actualidad y los especiales durante el día y en horario de máxima audiencia.
Antena 3 amplió ‘Espejo Público’ hasta las 15.00 horas y retiró de la parrilla ‘Cocina abierta de Karlos Arguiñano’ y ‘La ruleta de la suerte’. Por la tarde, ‘Y ahora Sonsoles’ ocupó un espacio más amplio en detrimento de ‘Sueños de libertad’. También se canceló ‘El Hormiguero’, cuyo horario pasó a ocupar Antena 3 Noticias 2. ‘Pasapalabra’ mantuvo su emisión.
Telecinco modificó los horarios de ‘El programa de Ana Rosa’, ‘Vamos a ver’ y ‘El tiempo justo’. Este último se trasladó a la tarde con una edición extendida, mientras que ‘La tarde se mueve’, ‘El diario de Jorge’ y ‘First Dates’ desaparecieron de la programación del día. Por la noche, Informativos Telecinco ofreció un especial con Ángeles Blanco desde Toledo y Carlos Franganillo desde Madrid.
En Cuatro, ‘Todo es mentira’ prolongó su emisión hasta las 20.00 horas y ‘Horizonte’ tomó el relevo por la noche con un especial que se extendió hasta la madrugada. No hubo nuevas entregas de ‘Lo sabe, no lo sabe’ ni de ‘El Blockbuster’.
laSexta adelantó el comienzo de ‘Al Rojo Vivo’, amplió ‘Más vale tarde’ hasta las 20.00 horas y reservó la noche para una edición especial de ‘El Objetivo’. La decisión supuso cancelar ‘Zapeando’, ‘El Intermedio’ y ‘Cara al Show’.
La entrevista de Aimar Bretos a una superviviente de 17 años
Una de las controversias más comentadas de la jornada se produjo en la Cadena SER. Aimar Bretos entrevistó en una edición especial de ‘Hoy por Hoy’ a Eduarda, una joven de 17 años que había sobrevivido al accidente.
Su testimonio describió escenas estremecedoras. La adolescente explicó que había visto a personas fallecidas atrapadas bajo los vagones y relató el impacto que sufrió el tren en el que viajaba, los pasajeros heridos y los gritos de pánico que se escucharon tras el siniestro. También contó que había tratado de ayudar a otros viajeros, pese a encontrarse en una situación de enorme tensión.
El relato puso voz al horror vivido por los pasajeros y permitió conocer de primera mano las consecuencias humanas del accidente. Sin embargo, la entrevista abre un debate sobre los límites del periodismo al conversar en directo con una menor que acababa de atravesar una experiencia traumática.
Las críticas se centraron en la insistencia de las preguntas sobre las personas fallecidas y en el riesgo de profundizar en detalles especialmente dolorosos cuando la entrevistada todavía podía encontrarse en estado de shock. La SER no solo no pidió perdón, sino que repitió parte de la entrevista en ‘Hora 25’.
El papel de la prensa y la responsabilidad política
La prensa escrita también desempeñó un papel relevante en una jornada marcada por la búsqueda de explicaciones. El País publicó los audios de las comunicaciones entre un controlador ferroviario de Adif en Atocha y el maquinista de un AVE relacionados con el accidente. Según la información difundida, las grabaciones recogen instrucciones sobre la desconexión y posterior reconexión de un sistema, así como una comunicación similar realizada minutos después a otro tren.
La tragedia también abrió un frente político. El Gobierno tendrá que ofrecer explicaciones sobre las circunstancias del accidente, el estado de las infraestructuras y los posibles problemas de señalización que se investiguen. Las preguntas sobre la seguridad ferroviaria son legítimas, pero las conclusiones deben apoyarse en datos y en los resultados de la investigación, no en especulaciones.
Al mismo tiempo, la ultraderecha trató de aprovechar políticamente la conmoción. Santiago Abascal mantuvo su precampaña electoral, una decisión que alimentó las críticas sobre la incapacidad de algunos responsables políticos para anteponer la gravedad de los hechos a sus intereses partidistas.
En la misma línea, influencers ultraderechistas intentaron pescar en río revuelto al calor del futbolista conspiranoico Marcos Llorente. Marc Biarnés (@nosoloviernes2), les respondió y mereció el aplauso de decenas de miles de usuarios:





