1El Corte Inglés: el gran escaparate de disfraces, decoración y dulces de Halloween
Pocas cadenas pueden cubrir de una vez toda la cesta que exige el 31 de octubre, y ahí está la baza de El Corte Inglés. Su campaña de Halloween pone a la venta cientos de artículos que van del disfraz al menaje: modelos de esqueleto y payaso desde 14,99 euros, el disfraz infantil de bruja a 9,99 euros, pelucas desde 5,99 euros y máscaras para adultos desde 5,95 euros, según los precios que la compañía difundió en su última campaña. A eso se suman calabazas, esqueletos y telas de araña para colgar, vajilla y mantelería temática, maquillaje de fantasía, sangre de caramelo, libros y películas de miedo. La oferta se reparte entre los grandes almacenes, el supermercado —con chuches, tartas y galletas con forma de calavera— y la tienda online, y se completa con producto de marca propia, desde máscaras hasta colgantes de madera, que dan margen a una categoría puramente estacional.
El segundo activo es el escaparate físico. Los centros convierten plantas enteras en espacios dedicados a la fiesta —el de Avenidas, en Palma, ocupa la cuarta planta— donde se concentran los artículos y se programan talleres de pintacaras y concursos de disfraces: la decimocuarta edición del certamen organizado con Última Hora tenía como premio tarjetas regalo de 120 y 60 euros y servía para arrastrar a familias a tienda en los días previos. Ese componente experiencial importa porque Halloween mueve en España más de 400 millones de euros, con un gasto medio de 83 euros por consumidor según la Asociación Española de Consumidores, y los caramelos facturan por encima de 180 millones, según Produlce. Para unos grandes almacenes que necesitan llenar octubre entre la vuelta al colegio y la Navidad, la fiesta funciona ya como campaña comercial propia: la propia empresa constata que supera al Carnaval fuera del ámbito escolar.


