El MITECO autoriza la central reversible de Los Guájares con 356,93 MW y 1,47 GWh de almacenamiento

La instalación recibió 23 millones de euros del IDAE con cargo al Plan de Recuperación y usará el embalse de Rules como depósito inferior. El visto bueno a la construcción no equivale a entrada en servicio: la ejecución sigue sujeta a las condiciones ambientales.

El MITECO ha autorizado la construcción de la central reversible de Los Guájares, en Granada, con 356,93 MW de turbinación y 1,47 GWh de almacenamiento para integrar más renovable en la red eléctrica.

Guardar electricidad para usarla horas después sigue siendo el cuello de botella del sistema. Y la tecnología más madura para hacerlo a gran escala no es una batería de litio: es una presa.

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La central reversible Los Guájares operará como una gran batería hidráulica. Consumirá electricidad de la red para bombear agua a una balsa superior y, cuando el sistema necesite potencia, dejará caer ese agua por las turbinas para devolver electricidad. Es el principio del bombeo reversible, una tecnología centenaria que la transición energética ha vuelto a poner en el centro.

La resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas, recogida en el BOE, autoriza 356,93 MW de turbinación y 363,99 MW de bombeo, con 1,47 GWh de almacenamiento. La evacuación se hará mediante una línea de 220 kV hasta la subestación Mizán, atravesando los términos municipales de Vélez de Benaudalla, El Pinar y Los Guájares.

Cómo funciona la batería hidráulica de Los Guájares

La dimensión física del proyecto aparece en los detalles de la autorización. El embalse de Rules ejercerá de depósito inferior y una balsa superior de 1,4 hectómetros cúbicos hará de depósito alto. Entre ambos niveles habrá un salto bruto máximo de 638 metros, y la instalación contará con dos turbinas Francis reversibles.

Esa diferencia de altura es la que permite almacenar energía: se eleva el agua cuando sobra electricidad y se recupera cuando falta. Cuanto mayor es el salto, menos agua hace falta para guardar la misma energía, y más eficiente resulta el ciclo completo.

Con esos números, la central podría turbinar a plena potencia algo más de cuatro horas antes de vaciar la balsa superior. No es un detalle menor. El sistema no necesita solo energía de fondo: necesita potencia firme en las horas de mayor demanda, justo cuando la solar ya se ha apagado y la eólica puede no soplar.

El bombeo no genera energía, la desplaza en el tiempo. Y ese desplazamiento vale hoy más que un megavatio adicional instalado.

La letra pequeña: 23 millones del IDAE y siete proyectos elegidos

El proyecto figura entre las siete propuestas que, en la segunda convocatoria del programa de incentivos para proyectos innovadores de almacenamiento mediante bombeo reversible, recibieron financiación del Plan de Recuperación. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía concedió 23 millones de euros a Los Guájares.

La cifra hay que leerla en su contexto. El MITECO ha destinado más de 1.500 millones de euros al fomento de tecnologías de almacenamiento en los últimos años, y el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030 fija una capacidad instalada de 22,5 GW al final del periodo. El bombeo es la pieza que aporta firmeza sin quemar gas.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Potencia de turbinación: 356,93 MW, con 363,99 MW de potencia de bombeo asociada.
  • Almacenamiento: 1,47 GWh, algo más de cuatro horas turbinando a plena potencia.
  • Apoyo público: 23 millones de euros del IDAE con cargo al Plan de Recuperación.
  • Magnitud física: salto bruto de 638 metros entre la balsa superior y el embalse de Rules.

Aquí está la letra pequeña que conviene subrayar. La autorización de construcción es un avance administrativo, no una entrada en servicio: la ejecución y la puesta en marcha siguen sujetas al cumplimiento de las condiciones ambientales y a los permisos exigibles. El BOE abre la puerta; no enciende la turbina.

Del papel al megavatio: el hueco entre autorizar y operar

El precedente del sector es claro. Instalaciones como Cortes-La Muela, en la cuenca del Júcar, llevan décadas demostrando que el bombeo funciona a escala de gigavatios y que su vida útil se mide en décadas, no en ciclos de carga. A escala global, la hidráulica reversible concentra la mayor parte de la capacidad de almacenamiento eléctrico instalada, según los registros del sector.

Por eso la autorización de Los Guájares importa. Y por eso también merece una lectura crítica. Entre la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado y el primer megavatio entregado a la red hay años de obra civil, de túnel, de montaje electromecánico y de tramitación. Con el listón del PNIEC en 22,5 GW para 2030, cada expediente que se retrasa es una décima menos de flexibilidad para un mix cada vez más dependiente de la solar y la eólica, y más expuesto a los vertidos de energía sobrante.

Tampoco conviene vender el bombeo como solución única. Su fortaleza es la duración y el coste por gigavatio hora almacenado; su limitación, la geografía. No hay 638 metros de desnivel en cualquier valle, ni balsas superiores que puedan construirse sin evaluación ambiental. El mapa del almacenamiento español se dibuja donde la orografía lo permite, y eso deja fuera a buena parte del territorio. Más contexto técnico sobre el funcionamiento de una central reversible ayuda a dimensionar el debate.

El efecto dominó, eso sí, llega hasta el recibo. Más capacidad de almacenamiento significa menos horas de precio disparado y menos necesidad de arrancar ciclos combinados para cubrir los picos de demanda. Ahí la decisión del MITECO deja de ser un trámite sectorial y se convierte en un asunto de competitividad industrial y de bolsillo doméstico.

La transición no se mide por proyectos autorizados, sino por megavatios operando. Los Guájares suma en la columna correcta. Falta la parte que no sale en el BOE: que la obra avance y que la cifra de 1,47 GWh esté disponible antes de que el sistema la necesite de verdad.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 1,47 GWh de almacenamiento que permitirán aprovechar renovable que hoy se perdería y dar firmeza al sistema en las horas punta.
  • Modelo que cambia: la gestión de la variabilidad deja de depender solo del gas de respaldo y se apoya en infraestructura hidráulica reversible.
  • Para las próximas generaciones: una instalación con 638 metros de salto y turbinas Francis que puede operar durante décadas, frente a la vida útil más corta de otras tecnologías.

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