El Santander mantiene intacto su objetivo de beneficio récord de 15.000 millones de euros para 2026 aunque el calendario electoral se haya cruzado en el camino. Héctor Grisi, consejero delegado, lo dejó claro este miércoles: ninguna de las geografías donde opera el grupo amenaza la hoja de ruta.
La entidad presidida por Ana Botín ganó 11.176 millones de euros hasta septiembre en términos ordinarios, un 16% más que en el mismo periodo del año anterior. Si se añade la plusvalía de 1.895 millones por la venta del negocio en Polonia, el beneficio neto se eleva hasta los 12.405 millones, un 20% más. Es el mayor acumulado de nueve meses de su historia.
El margen bruto alcanzó los 46.713 millones, un 8% interanual más. Dentro de esa partida, el margen de intereses creció un 9,5% hasta los 34.545 millones y las comisiones, un 8,9% hasta los 10.349 millones. El detalle completo figura en las cuentas remitidas al supervisor y disponibles en los registros públicos de la CNMV.
17 millones de clientes nuevos y un crédito que crece un 16%
La actividad comercial es el argumento que sostiene el discurso. El grupo sumó 17 millones de clientes en los últimos doce meses, de los cuales 445.000 corresponden al mercado español. Crédito y recursos de clientes crecieron un 16% cada uno, aunque esa cifra incorpora la entrada de TSB en Reino Unido y Webster en Estados Unidos. Sin ellas, el crédito habría avanzado un 6% y los recursos un 8%.
España aporta la parte más previsible del relato. El banco mantiene una previsión de crecimiento del 2,6% para la economía española este año y no detecta, por ahora, que la inestabilidad política frene la demanda de crédito. La creación hipotecaria evoluciona al alza.
Buena parte del 16% en crédito y recursos es perímetro contable, no motor orgánico: sin TSB y Webster el avance se queda en el 6%.
Grisi respondió con la vista puesta en el 29-N, la cita electoral española del 29 de noviembre. ‘Vamos hacia delante con los números que habíamos comprometido’, dijo, y descartó que el resultado de los comicios altere el plan. También miró a Brasil, donde la victoria de Lula da Silva el pasado fin de semana pilló a contrapié a los sondeos, que daban favorito a Flávio Bolsonaro.
Sobre empleo, el consejero delegado negó que haya nuevos ajustes en cartera. Los despidos en marcha se limitan a las filiales digitales Santander Digital Services y Gravity, más las prejubilaciones ya pactadas en España. ‘No vemos ninguna situación en ninguno de los países en los que operamos que nos pueda llevar a no llegar a los resultados’, añadió.
El plan a tres años presentado en el Investor Day de febrero sigue vigente en sus tres vértices: RoTE superior al 20% en 2028, beneficio por encima de 20.000 millones de euros y más de 210 millones de clientes. La inteligencia artificial, según la propia entidad, generó 194 millones de euros de valor de negocio durante 2026.
El mercado resta un 5% a un récord que depende del perímetro

La reacción bursátil fue la contraria al mensaje. La acción cedió un 5% en el Ibex 35 a lo largo de la sesión, en una jornada de castigo claro para el valor dentro del selectivo. El mercado no discutió el nivel de beneficio; discutió su calidad.
Javier Cabrera, analista de XTB, puso cifras a esa sospecha. A tipo de cambio constante y excluyendo TSB y Webster, el margen de intereses habría crecido un 5,17% en lugar del 10,9% reportado, y las comisiones un 5,4% frente al 7,1% contabilizado. La mayoría de los analistas considera que el negocio brasileño y la capacidad de trasladar los tipos al cliente son las dos variables que decidirán el tono del valor en los próximos meses.
Un récord con dos preguntas abiertas: Brasil y la calidad del crecimiento
Hay un patrón que se repite en la banca cotizada española de los últimos ejercicios: los beneficios baten récord tras récord y la cotización se queda a medio camino, porque el inversor descuenta que el ciclo de tipos ha tocado techo. El Santander no es una excepción. Con 11.176 millones ordinarios en nueve meses, el grupo ha cubierto ya el 74,5% del objetivo anual, pero la comparativa de márgenes obliga a preguntar cuánto de ese crecimiento es negocio nuevo y cuánto es consolidación. En mi lectura, la respuesta pesa más de lo que sugiere el comunicado oficial: el 16% de avance en crédito y recursos se reduce al 6% y al 8% en términos orgánicos. No es un dato menor para un banco que presume de escala global.
La segunda pregunta es Brasil. Es el mercado donde el grupo gana más dinero por unidad de riesgo y también el más volátil en términos políticos. El giro electoral brasileño introduce un elemento que no estaba en el escenario base de febrero, y la dirección lo despacha con una frase sobre la marcha del negocio. No dudo de la capacidad de Grisi para gestionar el ciclo, pero sí del argumento de que ninguna elección afecte a las cuentas. Los tipos, la mora y el coste del riesgo en América Latina se mueven con el ciclo político, y eso un banco no lo controla por mucha diversificación geográfica que exhiba ante los analistas. La experiencia de 2015 a 2018 con la anterior etapa del PT en Brasilia dejó una lección que la entidad conoce bien.
Tampoco conviene exagerar el castigo. Un 5% de caída en una sesión de resultados es el ruido habitual de un valor que acumula años de revalorización y que cotiza con prima sobre el sector. El riesgo real no está en el cuarto trimestre, donde el grupo necesita 3.824 millones para cumplir, apenas un 2,7% más de lo que gana en un trimestre medio del año, sino en 2027, cuando el consenso empieza a exigir que el RoTE se acerque al 20% sin la ayuda del carry de tipos. Ahí es donde se verá si el plan de Botín es transformación real o maquillaje de perímetro. La próxima cita relevante será la presentación de resultados anuales, prevista para febrero de 2027, y antes de eso el mercado tendrá que digerir el resultado del 29-N. Conviene seguir también la información que la entidad deposite en la sección de accionistas e inversores de Santander.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: La acción cedió un 5% en el Ibex 35 durante la sesión posterior a la presentación de las cuentas de los nueve primeros meses. El castigo se concentró en el negocio brasileño y en la lectura orgánica de los márgenes.
Clave técnica: Con 11.176 millones ordinarios, al banco le faltan 3.824 millones para alcanzar los 15.000 comprometidos, un 2,7% más de lo que gana en un trimestre medio del ejercicio. El hueco es cómodo; la vigilancia debe estar en la comparativa de márgenes orgánicos del cuarto trimestre.
Apunte macro: El grupo mantiene una previsión de crecimiento del 2,6% para España en 2026 con el 29-N como principal foco de incertidumbre. La evolución de la prima de riesgo y del bono español después de los comicios condicionará el coste de financiación mayorista de toda la banca cotizada.




