El quinto pleno de China allana el cuarto mandato de Xi Jinping y reordena la cúpula económica que negocia con Europa

La purga anticorrupción deja ocho escaños vacantes en el Comité Central y la asistencia más baja desde 1976. Lo que se cierre a puerta cerrada el jueves 29 marcará las negociaciones comerciales con Bruselas.

He contado ocho escaños vacíos en el Comité Central antes de que Xi Jinping abriera esta mañana el quinto pleno en Pekín. No es un detalle menor: es el órgano que diseña la política económica del país y al que le faltan miembros por la propia purga que él mismo puso en marcha.

La cita es a puerta cerrada y con un despliegue de seguridad que no trasciende. Alrededor de 300 miembros del Comité Central asisten a una reunión que, según la agencia Xinhua, arrancó con la presentación de un borrador de decisión que fija «planes estratégicos para fortalecer la autogobernanza plena y rigurosa del Partido». Nada más se sabrá hasta el jueves, cuando está previsto que se publique el resumen de conclusiones.

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El calendario es lo que de verdad importa. Este pleno es la antesala del congreso del Partido Comunista de China previsto para 2027, la cita en la que Xi, de 73 años, tiene prácticamente asegurado un cuarto mandato y la potestad de reorganizar la cúpula económica que después se sienta a negociar con Bruselas y con Washington.

La disciplina es el eje del cónclave. Xi acumula 14 años de campaña anticorrupción, con miles de cuadros depurados y decenas de miembros del propio Comité Central apartados. Aun así, sigue frustrado con una burocracia que considera lenta a la hora de ejecutar sus órdenes, y los medios estatales recuperaron antes del pleno un discurso suyo de enero contra los funcionarios de dos caras.

«Hay cuadros que parecen cumplir las directrices del centro pero por dentro resisten, persiguen el individualismo y actúan con oportunismo político.» — Xi Jinping, secretario general del PCCh, discurso de enero difundido por Xinhua antes del quinto pleno

Ocho vacantes, quince investigados y el Ejército diezmado

  • Ocho escaños vacíos en el Comité Central antes de que empezara la reunión.
  • Quince miembros bajo investigación y en riesgo de ser sustituidos.
  • La asistencia más baja desde la muerte de Mao Zedong en 1976.
  • En el plano militar, cinco de los siete miembros de la Comisión Militar Central han sido destituidos; de los 44 militares nombrados para el Comité Central en 2022, solo dos no han sido purgados o han desaparecido, según el Asia Society Policy Institute.

Lo que me interesa del dato castrense no es la cifra, sino la pregunta que abre: el pleno puede nombrar ahora a los nuevos miembros del órgano militar, puede esperar al congreso del año que viene o puede que Xi reestructure el control del Partido sobre el Ejército. Las tres opciones son una decisión sobre quién manda en la cadena de mando.

La cúpula económica que negocia con Europa

El pleno no es solo un asunto de disciplina interna. Se celebra con la segunda economía del mundo en una fase de debilidad que ya dura demasiado: el consumo doméstico sigue apagado y la crisis del ladrillo continúa sin solución. Sobre esa base, Pekín gestiona además una relación con Estados Unidos tan tensa en lo político como volátil en lo comercial.

De ahí que la recomposición de la cúpula económica tenga lectura exterior. Quien ocupe las carteras de comercio, finanzas e industria será quien negocie aranceles, minerales críticos y reglas de inversión con la Comisión Europea y con Washington. Cuando un pleno cambia nombres, cambia también el tono de esas mesas.

Xi Jinping cuarto mandato

Disciplina antes que programa: la lectura de fondo

Lo que veo en este pleno es un patrón clásico del ciclo congresual chino: consolidar la disciplina interna antes de repartir el poder. Los plenos anteriores han sido, coinciden los analistas, los momentos en que Xi ha cementado su autoridad. La diferencia de 2026 es el coste visible del método: un Comité Central incompleto, un Ejército con la cúpula descabezada y una asistencia que no se veía en medio siglo.

Hay una contradicción que los datos no resuelven. La purga produce lealtad, pero también vacíos de experiencia y cuadros que prefieren no firmar nada por miedo a la auditoría. Un aparato disciplinado puede ser un aparato inmóvil, y la economía china necesita justo lo contrario: funcionarios dispuestos a ejecutar estímulos con rapidez.

La fecha que hay que marcar es el jueves 29 de octubre, cuando se publique el comunicado final. De su redacción dependerá cuánto se sabe del nuevo reparto económico y si el Ejército recibe nombres nuevos antes del congreso de 2027. Después, las lecturas mensuales de actividad dirán si tanta disciplina se nota algo en la calle.

🌐 El efecto dominó en Occidente

El pleno se decide a puerta cerrada, pero el impacto aterriza en Europa por cuatro vías.

  • Bolsas: cualquier señal de estímulo o de línea dura en el comunicado del jueves moverá el Hang Seng y, por contagio, a los exportadores europeos con ventas en China.
  • Inflación: el efecto en el IPC español es limitado y llega por los precios de importación; una cúpula más orientada al gasto público elevaría la demanda de materias primas y el coste energético en la eurozona.
  • IBEX: Inditex y las compañías con fábricas o socios industriales en China afrontan riesgo de calendario, porque hasta el jueves no habrá nombres.
  • Euríbor: si Pekín estimula, la presión desinflacionista china sobre los bienes importados se moderaría; si no, ese freno de precios sigue ayudando al BCE a recortar.

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