Las elecciones de medio mandato de Estados Unidos podrán cambiar el equilibrio de poder en Washington, pero difícilmente resolverán uno de los principales problemas de la economía estadounidense: un déficit público que seguirá elevado independientemente de qué partido controle el Congreso.
Los expertos consultados por Merca2 (TwentyFour AM/Vontobel, Wellington Management, Generali AM, J. Safra Sarasin Sustainable AM y Edmond de Rothschild) coinciden en que el resultado electoral tendrá un impacto limitado a corto plazo sobre las cuentas públicas, mientras el gasto y la deuda seguirán condicionando a los mercados.
Puntos de consenso
1. El resultado electoral no cambiará de golpe el rumbo económico
Es probablemente el punto de mayor coincidencia. Incluso los análisis que plantean escenarios de victoria demócrata o republicana consideran que las elecciones tienen un impacto limitado en el corto plazo porque muchas de las políticas económicas, fiscales y monetarias responden a fuerzas que van más allá del Congreso.
Safra Sarasin señala expresamente que, cualquiera que sea el resultado, el efecto inmediato sobre el ciclo económico, la Fed y los bonos sería relativamente limitado. Wellington va más allá y sostiene que las tendencias estructurales sobrevivirán al resultado electoral.
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2. El bloqueo institucional aparece como escenario central
Los cinco análisis conceden un papel importante al gridlock o bloqueo político.
- Para Generali, el escenario más probable es un Congreso dividido.
- Safra Sarasin contempla un Congreso dividido como uno de los escenarios centrales.
- Edmond de Rothschild considera también que un Congreso dividido es el escenario más probable.
- Wellington sostiene que muchas políticas estructurales sobrevivirán independientemente de quién controle el Congreso.
- TwentyFour AM recuerda que incluso una mayoría demócrata tendría dificultades para modificar rápidamente la política exterior de Trump.
3. La política fiscal seguirá siendo un problema
Aquí hay una coincidencia especialmente interesante: ninguna de las opiniones espera una consolidación fiscal significativa.
Safra Sarasin considera improbable la consolidación fiscal en cualquiera de los escenarios. Generali sitúa el déficit de 2026 en torno al 6% del PIB y advierte del riesgo de enfrentamiento por el techo de deuda. Edmond de Rothschild también contempla un nuevo episodio de tensión presupuestaria en 2027.
4. La Fed seguirá siendo una pieza fundamental
Las elecciones pueden modificar las expectativas sobre la independencia de la Fed y los nombramientos, pero la política monetaria no queda directamente determinada por el resultado electoral.
Safra Sarasin considera que el efecto electoral sobre los tipos será limitado inicialmente y que las rentabilidades seguirán dependiendo fundamentalmente del ciclo económico y de la Fed.
5. La relación EEUU-China y la seguridad nacional trascienden a las elecciones
Este es especialmente claro en Wellington, que identifica como tendencias estructurales la competencia con China, la IA, los minerales críticos, la capacidad industrial, la defensa, la ciberseguridad, la seguridad energética y las cadenas de suministro.
Es decir, hay un cierto consenso estratégico por encima de la división partidista, aunque cada partido pueda aplicarlo de forma diferente.

Puntos de disenso sobre las elecciones de EE.UU.
1. ¿Qué resultado electoral es más probable?
Aquí las opiniones se separan claramente:
- Generali AM: Congreso dividido, con probable recuperación demócrata de la Cámara por una mayoría estrecha.
- Edmond de Rothschild: también considera el Congreso dividido como escenario más probable.
- TwentyFour AM: parte de una posibilidad relevante de victoria demócrata en ambas cámaras y analiza especialmente sus consecuencias sobre la guerra de Irán.
- Safra Sarasin: trabaja con los tres grandes escenarios: Congreso dividido, victoria demócrata y victoria republicana.
- Wellington: evita prácticamente el ejercicio de pronosticar ganador y centra el análisis en aquello que permanecerá independientemente del resultado.
2. Bonos
Safra Sarasin establece una jerarquía bastante clara entre escenarios: una victoria republicana en ambas cámaras supondría mayor presión alcista sobre los rendimientos; el Congreso dividido tendría un efecto más neutral; y una victoria demócrata en ambas cámaras sería el escenario relativamente más favorable para los bonos.
Edmond de Rothschild también contempla una subida de los rendimientos con continuidad republicana, mientras que espera estabilidad con Congreso dividido y una caída inicial de los rendimientos con victoria demócrata.
Pero TwentyFour AM introduce una variable que puede alterar completamente este análisis: Irán y el estrecho de Ormuz. En ese caso, el comportamiento de los Treasuries dependería mucho más del desenlace de la guerra y de la inflación energética que del resultado electoral.
3. Bolsa: consenso sobre la resistencia, pero no sobre los motores
Safra Sarasin encuentra un patrón histórico favorable para la renta variable después de las elecciones de medio mandato y señala que el bloqueo institucional no ha sido necesariamente negativo para las bolsas.
Edmond de Rothschild, en cambio, espera reacciones distintas según el escenario: subida del S&P 500 con continuidad republicana, posible caída inicial con victoria demócrata y avances más limitados con Congreso dividido.
Por tanto, no hay una única lectura sobre Wall Street, aunque sí existe una idea compartida: no conviene extrapolar mecánicamente el resultado electoral a la bolsa.
4. El dólar tampoco tiene una dirección consensuada
Safra Sarasin contempla:
- posible debilidad con Congreso dividido;
- potencial apoyo al dólar con continuidad republicana por el mayor estímulo fiscal;
- pero también riesgos derivados de déficit, deuda y presión sobre la Fed;
- y una posible reducción de las primas de riesgo institucionales con victoria demócrata.
Edmond de Rothschild también apunta a debilidad inicial del dólar con Congreso dividido o victoria demócrata y fortaleza con continuidad republicana.
Pero el propio Safra Sarasin subraya que la relación entre bloqueo político y dólar históricamente es ambigua.
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5. Irán es una variable diferencial
TwentyFour AM es el único de los cinco análisis que coloca la guerra de Irán y Ormuz en el centro de la interpretación electoral. Su tesis es que el Congreso que salga de las urnas podría tener capacidad para dificultar una futura escalada, pero no para terminar inmediatamente la guerra.
Wellington, por su parte, utiliza Irán como una pieza dentro de una transformación geopolítica mucho más amplia: el paso desde la eficiencia económica hacia la resiliencia y la seguridad nacional.
En definitiva, las cinco casas de inversión coinciden en que las elecciones de medio mandato de EEUU difícilmente supondrán un cambio radical para los mercados, ya que el déficit, la deuda, la política de la Fed y las tensiones geopolíticas seguirán marcando el rumbo. El resultado electoral puede modificar el equilibrio de poder en Washington y generar movimientos puntuales en bolsa, bonos y dólar, pero no parece suficiente para resolver el problema fiscal de fondo.




