En la primera línea del desafío actual, Dia, Eroski y otras grandes cadenas de distribución en España están rediseñando por completo sus modelos operativos para hacer frente al desperdicio alimentario: un reto mayúsculo que moviliza tanto a la industria como a los consumidores en el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Durante los últimos años, el sector ha pasado de una gestión meramente reactiva a implementar estrategias integrales de prevención, redistribución y economía circular que abarcan desde los almacenes hasta la cesta de la compra.
En este sentido, en 2025 los consumidores españoles desperdiciaron un total de 1.129,91 millones de kilogramos, lo que equivale a 113.000 camiones de diez toneladas. Concretamente, la media semanal del desperdicio alimentario en 2025 es de 21,73 millones de kilogramos o litros, y se han desperdiciado por persona durante el año un total de 24,30 kilogramos o litros, dependiendo.
«Frutas y verduras son el foco prioritario de mejora, junto con la gestión de la nevera, origen del 63% de las recetas desechadas en el hogar. Fuera de casa se gestiona mejor el desperdicio y mejora la concienciación. Menos personas desaprovechan alimentos y bebidas cuando consumen fuera del hogar», señalan desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El papel clave de Dia y Eroski en la lucha contra el desperdicio de alimentos
En este contexto, las cifras demuestran el profundo calado de esta transformación impulsada por los operadores de distribución, destacando especialmente el liderazgo y las iniciativas puestas en marcha por gigantes como la cadena de distribución vasca, Eroski y el supermercado español, Dia, cuyas estrategias abarcan desde la prevención en origen y los almacenes hasta el punto de venta final y la valorización de residuos orgánicos.
Siguiendo esta línea, la responsable de Sostenibilidad de Eroski, Cristina Rodríguez Domingo, explica que, «en Eroski trabajamos para que cada alimento tenga el máximo aprovechamiento posible y para que ningún producto apto para el consumo se convierta en desperdicio. Los resultados de este primer semestre reflejan el impacto de un modelo que combina la prevención, la comercialización con descuentos, la donación y la colaboración con iniciativas de aprovechamiento alimentario».
«La estrategia de Grupo Eroski frente al desperdicio alimentario abarca toda la cadena de valor y busca dar una segunda oportunidad a los productos siempre que sea posible»
Eroski
Concretamente, Eroski ha consolidado un modelo integral de aprovechamiento que le ha permitido evitar un desperdicio de más de 14.000 toneladas de alimentos durante el primer semestre de 2026. De dicha cifra, un total de 12.141 toneladas corresponden de manera directa a productos aptos para el consumo humano, lo que equivale a unos 48 millones de comidas, y se estima que habría permitido abastecer las necesidades nutricionales de 26.610 familias durante seis meses consecutivos.
No obstante, Eroski también cuenta con una estrecha colaboración con la plataforma Too Good To Go, gracias a la cual se han distribuido con éxito 217.130 paquetes sorpresa con productos próximos a su fecha óptima, pero en perfecto estado, ofreciendo una alternativa cómoda y sostenible al consumidor. Asimismo, la compañía vasca materializó la donación de 378 toneladas de alimentos a diversas entidades sociales para atender de forma directa a colectivos en situación de vulnerabilidad, reforzando su firme compromiso con el entorno local y la cohesión social.

Por su parte, la cadena de distribución española Dia ha convertido la prevención en el núcleo estratégico de su actividad comercial, logrando evitar que 2.561 toneladas de alimentos se desperdiciaran a lo largo del año 2025, lo que se tradujo en una reducción del 14% en comparación con el ejercicio anterior. Esta notable bajada responde a una política transversal que cuida cada fase de la cadena de valor, desde los centros de almacenamiento hasta la llegada definitiva a las estanterías de sus más de 2.400 tiendas en España. Sin ir más lejos, Dia donó más de 628.500 kilos de alimentos a organizaciones benéficas y entidades sociales, asegurando que ningún producto apto para el consumo se pierda innecesariamente.
«Dia avanza hacia un modelo en el que los alimentos y los recursos mantengan su valor durante el mayor tiempo posible»
Dia
Para dar respuesta a los profundos cambios sociodemográficos del país, donde los hogares unipersonales y de dos personas ganan terreno de forma acelerada y proyectan un crecimiento de hasta el 42% y el 30% respectivamente para 2039, los supermercados Dia han rediseñado su oferta con formatos de envase más pequeños, manejables y versátiles. Este enfoque innovador en el diseño y tamaño de los packagings facilita que los consumidores que viven solos o en parejas reducidas puedan adquirir cantidades reales ajustadas a sus necesidades, evitando que los alimentos se queden a medias, pierdan propiedades o acaben en la basura de los hogares.
La nueva iniciativa de Phenix también llega a los aeropuertos
En los aeropuertos españoles, recuperar alimentos que no se han vendido y hacerlos llegar a quienes los necesitan ya es una realidad gracias a la alianza estratégica entre Avolta, líder mundial en travel retail y restauración en ruta, y Phenix, empresa especializada en la gestión del excedente alimentario. Este programa de recuperación y donación de excedentes permite dar una segunda vida a productos que siguen siendo aptos para el consumo, estableciendo un sistema estructurado de registro, recogida, trazabilidad y donación destinado a entidades sociales locales.
Asimismo, la iniciativa ha cobrado especial relevancia en el marco del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, alineándose plenamente con la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, que prioriza la donación para consumo humano. Poner en marcha este proyecto ha requerido superar grandes retos logísticos y adaptar los procesos habituales a un entorno tan complejo como el aeroportuario, caracterizado por una elevada afluencia de pasajeros, múltiples puntos de venta y estrictos protocolos de seguridad y operación.

Fuente: Phenix
Los productos excedentes son recogidos directamente en los establecimientos situados en las zonas de embarque bajo un procedimiento riguroso que garantiza su correcta gestión, demostrando así que las particularidades de un aeropuerto no tienen por qué ser una barrera para el aprovechamiento alimentario. Actualmente, el programa ya se encuentra operativo en los aeropuertos de Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca, tal y como detallan desde Phenix.
El proyecto contempla una ambiciosa hoja de ruta para seguir creciendo y ampliando su impacto en los próximos meses. Por un lado, la iniciativa se extenderá próximamente a nuevos enclaves de gran tráfico aéreo como los aeropuertos de Las Palmas, Tenerife Sur y Fuerteventura. Por otro lado, en una segunda fase de desarrollo, ambas compañías prevén incorporar progresivamente productos alimentarios procedentes de las tiendas de travel retail y duty-free de Avolta, lo que permitirá alcanzar nuevas categorías de productos y referencias próximas a su fecha de consumo preferente.
Tal y como detalla el head of Iberia de Phenix, Alejandro Andreu, «haber puesto en marcha este programa junto a Avolta demuestra que, con los procesos adecuados, es posible transformar el desperdicio potencial en impacto social positivo incluso en los contextos más complejos. Estamos muy orgullosos de acompañar a un líder global como Avolta en este paso, que permitirá evitar el desperdicio de productos aptos para el consumo y generar un beneficio tangible para las comunidades locales donde opera».




