BBVA encara la recta final del ejercicio 2026 mostrando un músculo operativo formidable, impulsado por el excelente desempeño de su franquicia en México y un entorno de tipos de interés en Europa más favorable de lo previsto. Los últimos datos oficiales de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores confirman un arranque del tercer trimestre de elevado dinamismo en América Latina, donde la entidad sigue ganando cuota de mercado a pasos agigantados tanto en la cartera de crédito como en la captación de depósitos.
En este sentido, al impulso latinoamericano se le suma una revisión al alza en las perspectivas del negocio europeo, motivada por unas expectativas de tipos de interés terminales del Banco Central Europeo situadas en el 3%. Asimismo, BBVA se encamina hacia una trayectoria de beneficios récord estimada en más de 11.500 millones de euros para 2026, ofreciendo a los inversores una atractiva rentabilidad por dividendo y una sólida valoración bursátil respaldada por la mejora continua de sus métricas de eficiencia.
Sin ir más lejos, el experto de Citi, Borja Ramírez Segura, explica que «actualizamos nuestras previsiones para incorporar las últimas tendencias del sector e incluimos un tipo de interés terminal del Banco Central Europeo del 3%, frente al 2,5% anterior. Asimismo, como resultado, elevamos el beneficio por acción de BBVA estimado para los ejercicios fiscales entre 2026 y 2028 en alrededor de un 2% en promedio, principalmente por mayores ingresos«.

El ajuste de tipos del BCE eleva las proyecciones de beneficio para BBVA hasta 2028
En este contexto, el horizonte macroeconómico en la eurozona ha aportado un viento de cola adicional para las proyecciones financieras de BBVA. Si bien, desde Citi han actualizado recientemente sus modelos macroeconómicos para incorporar un escenario donde el tipo de interés terminal del Banco Central Europeo (BCE) se situará en el 3,0%, frente al 2,5% que se contemplaba en las estimaciones anteriores.
Este ajuste al alza en el precio del dinero en la eurozona tiene un impacto directo en la capacidad del banco para generar ingresos recurrentes en su negocio europeo. «Se prevé que el beneficio neto de BBVA pase de los 9.661 millones de euros contabilizados en 2024 y los 10.109 millones previstos para 2025, a alcanzar la cifra récord de 11.550 millones de euros en 2026. La senda de crecimiento no se detendrá ahí; los modelos proyectan ganancias netas de 12.638 millones para 2027 y de 13.333 millones de cara a 2028», afirman desde Citi.

No obstante, esta evolución en la parte baja de la cuenta de pérdidas y ganancias se reflejará de forma muy directa en la remuneración al accionista y en las métricas de rentabilidad del capital. Se calcula que el beneficio por acción diluido escalará progresivamente desde los 1,67 euros de 2024 hasta alcanzar los 2,53 euros por título al cierre del ejercicio 2028. En paralelo, la rentabilidad sobre el capital propio (ROE) se consolidará en cotas históricamente elevadas para la banca europea, pasando del 18,1% en 2024 a superar holgadamente el 23% al final del periodo proyectado.
En cuanto a la política de distribución de dividendos, BBVA mantendrá su atractivo intrínseco. Con una estimación de dividendos por acción que crecerá desde los 0,70 euros pagados con cargo a 2024 hasta los 1,20 euros previstos para 2028, la rentabilidad por dividendo esperada para el inversor se situará entre el 3,9% y el 4,8% anual, configurando un perfil de retorno total para la acción altamente competitivo en el entorno de la banca de la eurozona.
El potencial bursátil y los factores de riesgo que afectarán a BBVA
A pesar del sólido comportamiento fundamental y del incremento en las previsiones de beneficio, la cotización en bolsa de BBVA sigue ofreciendo, según los analistas de Citi, un atractivo margen de revalorización. Con el título cotizando en la zona de los 25,10 – 25,35 euros por acción, el precio objetivo consensuado mediante modelos de descuento de dividendos se fija rotundamente en los 27,00 euros por título, lo que otorga a la acción un potencial de revalorización por precio de entre el 6,5% y el 7,6%.
«Al sumar el retorno vía dividendos, la rentabilidad total esperada para el inversor roza el 11,5% anual»
Borja Ramírez Segura, Citi
No obstante, el recorrido bursátil y financiero de BBVA no está exento de retos e incertidumbres que los inversores deben ponderar con rigor. El análisis de valoración del analista de Citi, Borja Ramírez, identifica cuatro vectores clave de riesgo que podrían hacer variar estas proyecciones:
- Incertidumbre macroeconómica global: La persistencia de presiones inflacionarias o giros inesperados en las políticas de tipos de interés en sus principales geografías podrían condicionar el margen de intermediación.
- El factor de volatilidad en Turquía: La situación de hiperinflación y las intervenciones del banco central turco continúan siendo un foco de volatilidad para los activos del grupo en la región.
- Tensiones en la deuda europea: La posibilidad de un repunte en las primas de riesgo o un reavivamiento de tensiones en la deuda soberana europea tras el endurecimiento monetario.
- Dependencia de la economía de EE. UU.: La elevada contribución de México al beneficio global del grupo expone a BBVA a cualquier desaceleración o cambio político en Estados Unidos que termine impactando al comercio y la actividad económica mexicana.

A pesar de estas variables de riesgo, la combinación de una posición dominante en mercados emergentes clave y una estructura de ingresos favorecida por los tipos en Europa sitúa a BBVA en una posición de clara ventaja competitiva dentro del sector bancario internacional.




