Iberdrola recupera la tercera plaza del IBEX 35 por capitalización bursátil. La eléctrica cerró en 20,73 euros tras subir un 0,58%, y su valor en bolsa alcanza los 138.334 millones de euros. BBVA cede un 1% y se queda en 132.888 millones.
La distancia entre ambas es de 5.446 millones, un margen estrecho para lo que está en juego. BBVA había arrebatado el tercer puesto a la eléctrica en agosto, algo que no ocurría desde 2018. El podio de la bolsa española ha cambiado de manos más por el momentum de cada sector que por un deterioro real de los fundamentales.
Ninguna de las dos compañías ha presentado cuentas en las últimas horas ni ha remitido un Hecho Relevante a la CNMV con impacto en su valoración. El empujón de Iberdrola tiene otro origen: Goldman Sachs ha elevado su precio objetivo hasta los 25 euros por acción, el más alto de las 34 firmas que siguen el valor, según los registros que recopila Bloomberg.
Iberdrola supera a BBVA por 5.446 millones de euros
A 25 euros por título, la capitalización de la eléctrica escalaría hasta los 166.800 millones de euros, un 20% por encima del cierre de hoy. Esa cifra dejaría al banco casi 34.000 millones por detrás con su tamaño actual, los 132.888 millones que vale al cierre de esta sesión. El margen, sin embargo, es fino.
La subida de la jornada es modesta: un 0,58% en un día sin grandes sobresaltos en los índices europeos. La diferencia entre ambas compañías equivale a algo más del 4% de la capitalización del banco, un margen que ya se ha invertido dos veces desde agosto. Basta una corrección del sector bancario o un mal día del eléctrico para que el orden vuelva a cambiar.
El tercer puesto del IBEX es hoy un termómetro de la rotación sectorial, no una clasificación estable: apenas 5.446 millones separan a las dos compañías.
El informe de Goldman va más allá de una revisión de precio objetivo.
Goldman proyecta una rentabilidad total para el accionista de entre el 14% y el 15% anualizado hasta 2031, una combinación de beneficio de doble dígito y dividendo creciente que sostiene la recomendación de compra.
Goldman prevé 10.200 millones de beneficio en 2030 y un dividendo de 1,02 euros en 2031
El escenario del banco estadounidense sitúa el beneficio neto de Iberdrola por encima de los 10.200 millones de euros en 2030 y cerca de los 10.900 millones en 2031. La referencia de partida son los 6.285 millones registrados en 2025, de modo que la casa espera prácticamente duplicar la base de beneficios en seis ejercicios. Con el objetivo de 25 euros, la acción cotizaría a un PER de 12,5 veces sobre el beneficio estimado para 2031.
El dividendo acompaña al crecimiento. Goldman calcula un avance del 7% anual en la retribución por acción, desde los 0,68 euros previstos con cargo a 2025 hasta los 1,02 euros en 2031. Sumando revalorización y dividendos, el retorno total se movería entre el 14% y el 15% anualizado hasta el final de la década.
El consenso, eso sí, no está tan arriba. Goldman marca el techo de la horquilla entre las 34 firmas que cubren el valor. Deutsche Bank y JB Capital han mejorado su visión en las últimas semanas y comparten el argumento del negocio de redes, pero con objetivos más conservadores.
Redes reguladas y centros de datos: la arquitectura de la tesis
La compañía tiene cuatro palancas en marcha: un plan de inversiones de 100.000 millones de euros entre 2026 y 2031; la asignación de cerca del 70% de ese capital al negocio regulado de redes eléctricas; el tirón de la demanda por los centros de datos y la inteligencia artificial, que Goldman sitúa en crecimientos cercanos al 3% anual en Europa, y el desarrollo de renovables de alta rentabilidad, con los parques eólicos terrestres de Estados Unidos como principal exponente.
A mi juicio, el argumento de más peso no es el crecimiento, sino la calidad del flujo de caja. El negocio regulado aporta unos ingresos indexados a la inflación, y a los tipos de interés, y eso explica que las tres firmas insistan en la misma idea: Iberdrola está mejor protegida que la media del sector frente a las tensiones de la deuda soberana gracias a unas necesidades de refinanciación contenidas. Es la misma razón por la que cotiza a múltiplos superiores a sus comparables europeos. De momento, el mercado se lo compra.
Hay un detalle que a menudo se pasa por alto. La capitalización de una utility y la de un banco reaccionan a variables opuestas: cuando el mercado descuenta tipos altos durante más tiempo, la entidad financiera amplía margen y la eléctrica sufre en su coste de financiación; cuando se anticipan recortes, el movimiento se invierte. El intercambio de posiciones en el podio del IBEX es, en buena medida, la traducción de esa expectativa al tamaño de cada compañía.
Los riesgos no son menores ni coincidentes. Goldman señala la ejecución en renovables si las primas sobre el coste de capital se estrechan o si caen los precios mayoristas. Deutsche Bank apunta a la intervención regulatoria en mercados clave, con la propuesta de mayor control estatal en Reino Unido y los límites al precio de la luz en España sobre la mesa. JB Capital subraya una asimetría poco comentada: el marco retributivo de las redes españolas se calcula en términos nominales, mientras que en Estados Unidos y Reino Unido incorpora mecanismos que protegen mejor al inversor en un escenario de inflación persistente. Siete de cada diez euros van ahí.
La prima que Iberdrola mantiene frente a BBVA es, en mi lectura, un asunto de ciclo. El banco ha vivido meses de revalorización apoyados en el margen de intereses y en una retribución agresiva al accionista; la eléctrica se ha movido al ritmo de las expectativas sobre los tipos. Mientras ese pulso siga abierto, el tercer puesto del IBEX cambiará de dueño más veces. El próximo punto de control será la presentación de resultados del tercer trimestre, cuyo calendario puede consultarse en la web de relación con inversores de la compañía.
Queda por ver si el resto de la cohorte acompaña a Goldman o si el banco estadounidense se queda solo en la cima de la horquilla. Esa es la pregunta relevante de aquí a diciembre.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre: Iberdrola cerró en 20,73 euros con una subida del 0,58%, que eleva su capitalización a 138.334 millones. BBVA cedió un 1% y se quedó en 132.888 millones, 5.446 millones por debajo.
Clave técnica: Los 25 euros de Goldman funcionan como referencia del techo del consenso, un 20% por encima del cierre y con potencial para llevar el valor hasta 166.800 millones. La tercera plaza del IBEX solo se consolidaría si el diferencial se mantiene por encima de los 5.000 millones varias semanas.
Apunte macro: Goldman estima que el consumo eléctrico europeo crecerá a ritmos cercanos al 3% anual por el empuje de los centros de datos, un viento de cola para un plan inversor de 100.000 millones hasta 2031. La contrapartida es el marco retributivo de las redes en España, calculado en términos nominales, y el mayor control estatal en Reino Unido.




