Brasil ha dado un paso que hasta hace poco sonaba a experimento de laboratorio: una infraestructura financiera regulada empieza a registrar participaciones de fondos de inversión sobre una blockchain pública. CSD BR, el depositario central de valores del país (la entidad que certifica quién es dueño de cada título en el mercado brasileño), ha arrancado un piloto con el XRP Ledger de Ripple y ya replica participaciones de fondos gestionados por BTG Pactual.
El proyecto no pretende sustituir nada, al menos por ahora. La red funciona como un espejo del registro: lo que aparece en la cadena replica una participación que sigue existiendo, con todas sus garantías legales, en los sistemas tradicionales del depositario. Dicho de otro modo, nadie ha movido todavía el dinero de sitio. Solo se ha levantado una segunda capa para comprobar si aguanta el volumen.
Cómo funciona el piloto con el XRP Ledger
La prueba se apoya en el estándar Multi-Purpose Token, un formato de activo digital dentro de la red de Ripple que sirve para representar desde una participación de fondo hasta un bono. Es, en la práctica, tokenizar: convertir un activo tradicional en una representación digital que vive en una cadena. Todo ocurre en un entorno permisionado y cerrado, es decir, con acceso reservado a nodos y usuarios autorizados. No es una red abierta a cualquiera con un monedero.
CSD BR defiende esa prudencia. Daniel Polano Spreafico, responsable de Productos y Clientes de la entidad, sostiene que replicar registros es la vía más segura y responsable de introducir tecnología nueva en infraestructura crítica. La compañía asegura además que la plataforma puede procesar millones de transacciones en cuestión de minutos.
El acceso está limitado a a clientes corporativos y bancarios brasileños que cumplan con los requisitos de identificación y de prevención de blanqueo de capitales. Es decir, el piloto no está pensado para el inversor particular ni para el ahorrador que sigue el mercado desde el móvil.
Y lo más relevante es lo que no cambia: el registro oficial, los depósitos y la liquidación regulada siguen en manos de los sistemas tradicionales de CSD BR. La cadena, de momento, es una copia consultable, no el libro donde se apunta la propiedad.
Copiar un registro en una blockchain no descentraliza nada por sí solo. Lo relevante es que un depositario regulado haya decidido que la tecnología aguanta el volumen.
Qué gana Brasil y por qué mira el resto de la región

Para Ripple, el mensaje importa tanto como la prueba. Silvio Pegado, director de la compañía para América Latina, califica la iniciativa de hito importante para la industria y subraya el salto desde las pruebas de concepto hasta una infraestructura de registro en vivo dentro de un mercado de capitales nacional. Ripple lo presentó en sus canales oficiales como la primera vez que un depositario central de valores con licencia registra la titularidad de valores en una blockchain pública.
Desde BTG Pactual, Luis Furtado, socio de infraestructura de mercado, coincide en la relevancia del proyecto y sostiene que reflejar las participaciones crea una base concreta para futuros desarrollos, siempre sin tocar el registro oficial. Traducido: el banco gana experiencia y posición antes de que el mercado decida hacia dónde camina.
El mercado, de momento, no se ha emocionado. XRP cotiza cerca de 1,50 dólares, con un descenso del 0,4% en las últimas 24 horas. Tiene su lógica: un piloto de registros no genera demanda directa del token ni obliga a nadie a comprarlo.
La escala de lo que hay detrás ayuda a dimensionar el asunto. CSD BR administra activos registrados por unos 22.000 millones de reales, alrededor de 4.000 millones de dólares al cambio actual. Su hoja de ruta contempla avanzar hacia la emisión y negociación nativa de activos entre participantes autorizados, con los certificados de recibibles inmobiliarios y los del agronegocio como principales candidatos. También se habla de mecanismos de confidencialidad más avanzados, de productos de renta fija y de una posible expansión internacional.
Nada de eso tiene fecha. Y por ahora no se ha anunciado ningún mercado minorista para estos activos, un detalle que conviene retener antes de dejarse llevar por titulares grandilocuentes.
De la prueba al mercado: qué falta y qué puede salir mal
Los registros distribuidos llevan una década anunciándose como la gran reforma de la infraestructura financiera y su historial es desigual. El proyecto más ambicioso de la última década, el reemplazo del sistema de liquidación de la bolsa australiana (ASX), se abandonó en 2022 tras años de retrasos y sobrecostes. El Banco Central de Brasil lleva desde 2023 ensayando su propia infraestructura con el piloto Drex. En ese contexto, lo que hace distinto a este caso no es la tecnología, sino el punto de partida: no es una prueba de concepto en un laboratorio, es un espejo funcionando sobre infraestructura viva y con fondos reales.
Aun así, conviene poner límites a la expectativa. Un espejo de registros no crea liquidez: si los activos no llegan a emitirse y negociarse de forma nativa, el valor del ejercicio será sobre todo reputacional. La red es pública, sí, pero el entorno permisionado deja el control en manos de unos pocos actores, de modo que quien espere descentralización se equivoca de conversación. Y queda la dependencia operativa de una única red y de un único proveedor tecnológico, Ripple, un riesgo clásico en cualquier migración de este tipo.
Tres cosas merecen seguimiento en los próximos meses:
- Si el piloto pasa de replicar participaciones a emitir y negociar activos de forma nativa entre participantes autorizados.
- Qué criterios fijan el Banco Central y la Comisión de Valores de Brasil para tratar estas participaciones tokenizadas.
- Si otros depositarios de la región copian el modelo o prefieren esperar a ver cómo termina.
La película, en todo caso, no se decide solo en Brasil. Si el experimento funciona, la pregunta que se hará el sector es otra: cuántos mercados regulados están dispuestos a admitir que su registro oficial viaje, aunque sea en copia, por una cadena que cualquiera puede consultar. Ahí es donde el XRP Ledger en Brasil se juega algo más que un titular.




