La Telefónica de Alemania fija en 2027 su punto de inflexión: IA y menos costes para remontar en bolsa

La filial germana de Telefónica recortará unos 1.000 empleos, casi el 15% de su plantilla. El consejero delegado, Santiago Argelich, fija en 2028 la 'velocidad de crucero' del negocio tras digerir la pérdida de 1&1.

Telefónica Alemania pone fecha a su reconstrucción: 2027 será el ejercicio del punto de inflexión. La filial germana del grupo que preside Marc Murtra prevé estabilizar sus cuentas el próximo año y arrancar una etapa distinta apoyada en la automatización y la inteligencia artificial. El consejero delegado de Telefónica Deutschland, Santiago Argelich, ha expuesto la hoja de ruta en un encuentro celebrado en Múnich.

El objetivo declarado pasa por convertir la compañía en una firma AI-first, con la inteligencia artificial integrada en el núcleo del negocio. La fecha marcada en rojo no es 2027, sino 2028, cuando la operadora prevé alcanzar su ‘velocidad de crucero’ con un modelo operativo renovado y centrado en la simplificación y el valor para el cliente.

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Un ajuste de 1.000 empleos para dejar atrás el modelo antiguo

El primer movimiento ya está en marcha. Telefónica Alemania está reduciendo su plantilla en unos 1.000 empleados, cerca del 15% de los más de 6.800 profesionales que operan bajo la marca O2 en el país. El programa de reestructuración de 2026 se ha ejecutado, según su primer ejecutivo, de forma ‘rápida’ y pactada con los representantes de los empleados.

El detonante de ese ajuste no es menor. La compañía perdió el contrato mayorista de arrendamiento de red con su competidor 1&1, que hasta 2023 era su principal cliente de infraestructura en Alemania. Ese traspaso de tráfico hacia Vodafone ha condicionado los ingresos de los últimos ejercicios y ahora afronta su tramo final.

Argelich sostiene que el nivel de plantilla ‘se seguirá reduciendo como parte de las inversiones en automatización, digitalización e inteligencia artificial’. Eso sí, matiza que será ya una ‘evolución natural’ y no un programa de ajuste como el del ejercicio en curso.

La pérdida de 1&1 no es un contrato menos: es el golpe que ha obligado a Telefónica Alemania a rehacerse y a buscar en la inteligencia artificial el margen que ya no le da el tráfico mayorista.

En el plano financiero, la compañía da prácticamente por digeridos los efectos de ese traspaso de tráfico. Los impactos serán mínimos en el tramo final de 2026 y finalizarán al cierre del ejercicio, lo que convierte 2027 en el primer año operativo ‘limpio’. ‘En el 27 deberíamos ver una vuelta al crecimiento y a una estabilidad’, ha señalado el directivo. El detalle numérico hasta 2028 se reserva al próximo plan de negocio.

Tres pilares comerciales y un asalto al negocio corporativo

La estrategia comercial descansa sobre tres patas y descarta, en principio, las guerras de precios. En el mercado residencial, la filial impulsará las ofertas convergentes y multiproducto O2 Plus Bundles, cuyo despliegue se completará a lo largo de 2027. En el segmento de empresas, donde maneja una cuota de entre el 1% y el 3%, la meta es crecer a doble dígito arrebatando clientes a Deutsche Telekom y Vodafone.

Argelich justifica el momento del asalto corporativo tras haber completado un plan masivo de inversión en la red móvil, ya elevada a estándares enterprise grade. ‘Hace tres o cinco años la diferencia en calidad de red todavía era significativa, pero hoy nuestra infraestructura es comparable y nos permite competir de tú a tú con una estructura más ágil y sin legacy‘, ha subrayado.

La tercera pata es el negocio mayorista. La compañía reformulará su modelo para digitalizar a socios como Aldi Talk y negocia alianzas con neobancos, plataformas digitales y firmas industriales. La arquitectura de marcas también cambia a partir de 2027 con un esquema de tres enseñas: O2 se consolidará como la opción premium, Aldi Talk mantendrá el segmento de descuento y la compañía evalúa lanzar una nueva marca, o reconvertir una existente, para atacar en en la franja media frente a 1&1 y Congstar.

Alemania, el banco de pruebas del relato europeo de Telefónica

Hay una lectura que trasciende la filial. Telefónica lleva años defendiendo que su futuro pasa por los mercados donde puede ser líder o copropietario de la infraestructura, y Alemania es el banco de pruebas donde ese relato se mide de verdad. La tercera economía mundial tiene un mercado de telecomunicaciones peculiar: los costes de despliegue de fibra por hogar son sensiblemente superiores a los españoles, la figura regulada de los revendedores multimarca sigue viva y la red de cobre en VDSL, con prestaciones de hasta 250 Mbps, continúa cubriendo a una base amplia de usuarios. Esa combinación frena la migración masiva a la fibra.

A mi juicio, el movimiento de Telefónica Alemania es menos un plan de crecimiento que un ejercicio de realismo. La compañía renuncia a comprar o desplegar fibra por su cuenta, apuesta por redes propias combinadas con acuerdos con terceros —incluidas Deutsche Telekom y empresas de torres— y se centra en rentabilizar lo que ya tiene. Es una estrategia defendible, pero también reconoce que el músculo inversor en Alemania es menor de lo que el grupo querría.

La pregunta abierta es la del cuarto operador. Argelich sostiene que el mercado alemán estaría mejor estructurado con tres operadores de red, dada la inversión redundante que exige un cuarto competidor en un entorno móvil que no crece. Sobre los rumores de una eventual fusión o compra de 1&1, el directivo se ha mostrado cauto: ‘Hoy por hoy, todas las vías siguen abiertas y todo son especulaciones todavía’. La estrategia declarada es ‘muy orgánica y comercial’, sin operaciones inorgánicas en el plan actual, aunque ‘toda oportunidad se tiene que explorar’.

El riesgo de la tesis está en el calendario. Si el mercado corporativo no responde y el cuarto operador aguanta sin consolidarse, Telefónica Alemania se quedará con un perfil de crecimiento modesto justo cuando aspira a recuperar el favor de los inversores. El hito a vigilar no es lejano: el próximo plan de negocio, que desvelará las cifras hasta 2028. Antes, en noviembre de 2025, el grupo ya había presentado el plan ‘Transform & Grow’ que ahora aterriza en Alemania.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: La filial germana cotiza en el entorno de los 2,4 euros por acción, niveles que apenas recogen todavía el giro estratégico. El mercado esperará al plan de negocio de 2028 antes de dar por descontada la recuperación.

Clave técnica: El valor lleva meses atrapado en un rango estrecho. El cierre del impacto de 1&1 en 2026 y la ejecución del ajuste de 1.000 empleos son las palancas que podrían desbloquear una reacción al alza.

Apunte macro: El mercado alemán estaría mejor con tres operadores de red, según la propia compañía, frente a los cuatro actuales en un entorno sin crecimiento de usuarios. A ello se suma el retraso generalizado en la densificación de la banda de 3,5 GHz para el 5G.


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