Por qué España vuelve a quedar fuera de los 50 mejores hoteles del mundo

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El modelo que no encaja: sol y playa, grandes resorts y cadenas frente a los criterios del jurado

Una impresionante vista aérea de los resorts de Cancún y del mar turquesa, ideal para escenas de vacaciones y viajes.

El jurado que elabora The World’s 50 Best Hotels no aplica un baremo: más de 800 expertos anónimos, repartidos en 13 regiones, eligen por orden de preferencia siete hoteles en los que se hayan alojado en los últimos tres años. No existe candidatura ni pago por aparecer, y ninguna regla exige un tamaño, un número de habitaciones o unas instalaciones determinadas. Cada votante decide qué entiende por «mejor», pero en la práctica pesan el diseño singular, la experiencia inmersiva, la gastronomía de autor y la conexión con el destino. El reglamento, además, limita a tres los hoteles del mismo grupo que puede elegir cada jurado, lo que diluye el peso de las grandes cadenas. Encaja mal con ese patrón un modelo, el español, volcado en el sol y playa, los grandes complejos vacacionales y las cadenas con decenas de propiedades.

De ahí la paradoja en un país que es potencia turística mundial y vive un auge del lujo hotelero. España colocó dos hoteles en el estreno del ranking, en 2023 (Four Seasons Madrid, puesto 24, y Six Senses Ibiza, 49); bajó a uno en 2024 (Four Seasons Madrid, 32); en 2025 se quedó fuera del top 50 por primera vez y solo salvó dos plazas en la lista ampliada (Four Seasons Madrid, 66, y Mandarin Oriental Ritz, 71); y en 2026 desapareció también del centenar. El desajuste se explica en parte por el producto: las cadenas españolas empujan la alta gama sobre todo con resorts de costa, ‘todo incluido’ y marcas de escala, un modelo de volumen que este jurado rara vez premia. En gastronomía, donde España sí domina, metió cuatro restaurantes en el top 50 de 2025.


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