WiZink Unicaja: dimite su consejero delegado en plena negociación de compra

El presidente Joaquim Saurina asume las funciones ejecutivas mientras Unicaja y WiZink siguen sin cerrar un acuerdo abierto desde abril. La entidad de consumo acumula pérdidas semestrales de 3,07 millones de euros.

El consejero delegado de WiZink, Iheb Nafaa, abandona el cargo en plena negociación de compra con Unicaja. La entidad especializada en crédito al consumo ha confirmado la salida por motivos personales, y el presidente, Joaquim Saurina, asume desde ya sus funciones ejecutivas.

La noticia llega en un momento delicado. WiZink y Unicaja mantienen conversaciones para una posible operación corporativa desde el pasado mes de abril, sin que hasta la fecha se haya producido ningún anuncio oficial sobre el perímetro, el precio o la estructura del eventual acuerdo. La dimisión del primer ejecutivo añade una pieza más al tablero de una operación que sigue sin fecha.

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WiZink confirma la salida de Iheb Nafaa y activa la transición

La compañía ha comunicado que Iheb Nafaa deja la consejería delegada por motivos personales. El banco no ha detallado si existe un proceso formal de sucesión ni si la vacante se cubrirá con un candidato externo o con un relevo interno. Por ahora, el mando pasa a Joaquim Saurina, presidente de la entidad, que ya ejerció funciones ejecutivas en una etapa de transición anterior a la llegada de Nafaa en 2023.

Saurina no es un recién llegado a la maquinaria del banco. Junto al propio Nafaa participó en el diseño del plan estratégico que la entidad tiene ahora mismo en fase de ejecución, lo que en la práctica limita el riesgo de un vacío de gestión. En el comunicado, el presidente ha asegurado que asume la responsabilidad ‘con un profundo sentido de continuidad y compromiso con el proyecto de WiZink’.

El relevo, en términos operativos, es cómodo: mismo plan, misma hoja de ruta y un ejecutivo que conoce el negocio desde dentro. Otra cosa es la señal que envía al mercado.

Una operación abierta desde abril y una cúpula que cambia de manos cinco meses después: la coincidencia, como mínimo, invita a preguntar.

Las cuentas del semestre: menos pérdidas, pero ingresos en descenso

La salida del primer ejecutivo llega con las cuentas del primer semestre todavía calientes. WiZink cerró los seis primeros meses de 2026 con unas pérdidas de 3,07 millones de euros, lo que supone reducir los números rojos un 55% respecto al mismo periodo del año anterior, según las estadísticas de Banco de España. La cifra mejora, sí, pero sigue siendo negativa: el banco no ha logrado todavía cruzar el umbral de la rentabilidad.

El margen bruto se situó en 146,3 millones de euros entre enero y junio, un 1,6% menos que un año antes. El margen de intereses aportó 131 millones, con un retroceso del 0,4%, mientras que las comisiones netas cayeron un 10%, hasta los 14,8 millones. Los tres indicadores apuntan en la misma dirección: el negocio recurrente pierde algo de tracción justo cuando la entidad negocia su futuro.

La lectura estratégica: qué revela la salida sobre la operación

Hay dos formas de leer una salida como la de Nafaa. La primera es benévola: motivos personales, una transición ordenada y un presidente con experiencia ejecutiva que ya ha cubierto el hueco en otra ocasión. La segunda es incómoda: el primer ejecutivo de un banco que negocia su venta abandona el barco antes de que se conozca el desenlace. Ambas pueden ser ciertas al mismo tiempo, y ahí está precisamente el problema para el inversor.

WiZink arrastra un perfil singular dentro de la banca española. Es un actor puro de crédito al consumo, un segmento con márgenes altos pero también con una sensibilidad extrema al ciclo y a la morosidad. Su plan estratégico, diseñado a cuatro manos entre Saurina y Nafaa, buscaba precisamente consolidar ese modelo en España y Portugal. Que uno de sus dos arquitectos se marche a mitad de camino introduce una variable que el mercado no había descontado.

El comprador mira las cuentas, no los organigramas: con pérdidas semestrales y márgenes a la baja, Unicaja gana argumentos para apretar el precio.

En el otro lado del tablero está Unicaja. La entidad malagueña, cotizada en el parqué español, lleva desde abril explorando una operación que le permitiría ganar escala en consumo, un negocio en el que los grandes bancos del país han ido reforzando posiciones en los últimos años. La lógica industrial existe. Lo que no está claro es el encaje de precios ni el momento: cualquier comprador serio mirará las cuentas de WiZink y verá pérdidas en el semestre y márgenes a la baja.

A mi juicio, el riesgo para Unicaja no está en la salida del consejero delegado en sí, sino en lo que esa salida puede revelar sobre el calendario de la operación. Si la negociación está madura, una transición de este tipo es incluso cómoda para el comprador: se negocia con un presidente que conoce el plan y no con un ejecutivo recién aterrizado. Si, por el contrario, las conversaciones siguen frías, la dimisión añade ruido a una mesa que ya llevaba demasiados meses sin cerrarse.

Cabe recordar que WiZink no es la primera entidad de consumo que se sienta a negociar en un contexto de tipos a la baja. El sector lleva dos años comprimiendo márgenes por el descenso del euríbor y buscando refugio en el consumo para compensar la caída del negocio hipotecario. Ese telón de fondo explica la lógica de la compra, pero también explica por qué el precio se ha convertido en el principal escollo. La mayoría de los analistas considera que el comprador tiene ahora más margen para apretar la valoración.

La pelota, hoy, está en el tejado de los consejos. Unicaja tendrá que decidir si acelera o espera, y WiZink si su nuevo liderazgo puede sostener la hoja de ruta sin el ejecutivo que la diseñó. Habrá señales concretas: cualquier hecho relevante remitido a la CNMV en las próximas semanas moverá ficha. Mientras no llegue, el mercado se quedará con la incógnita.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: WiZink no cotiza en bolsa, de modo que la reacción bursátil recae sobre Unicaja. La entidad de consumo llega a la mesa con 3,07 millones de euros de pérdidas en el primer semestre de 2026, un 55% menos que un año antes.

Clave técnica: El deterioro del negocio recurrente es el punto que cualquier comprador mirará con lupa: el margen de intereses cae un 0,4% y las comisiones un 10% interanual. Unicaja tiene argumentos para exigir un descuento sobre el precio de partida.

Apunte macro: Con el euríbor a la baja, el margen de WiZink se estrecha y su modelo de consumo queda a expensas del ciclo. Para Unicaja, comprar en este punto implica asumir ese deterioro apostando por la recuperación del consumo en 2027.


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