Masdar, la compañía de renovables propiedad de Abu Dabi, ha entrado en la puja por X-Elio, la plataforma fotovoltaica de Brookfield que salió al mercado en febrero con una valoración de 4.000 millones de euros, deuda incluida.
La aproximación del grupo emiratí es reciente y, según fuentes financieras, todavía está en fase inicial. Ni Masdar, ni Brookfield, ni X-Elio han remitido comunicación oficial, y las tres han declinado hacer comentarios. Sigue en liza uno de los candidatos históricos: GIC, fondo soberano de Singapur, que analizó el activo desde el primer momento.
El proceso avanza sin prisa y con menos pretendientes. Blackstone y Stonepeak estudiaron la compañía en fases previas y se han enfriado. La operación, que el sector llegó a dar por muerta, mantiene abierta la vía de la venta con Santander y Barclays como coordinadores.
Quién puja y cuánto se paga por X-Elio
La tasación de partida, 4.000 millones de euros con la deuda incluida, resulta exigente a juicio de varias fuentes financieras y del propio sector. El interés de Masdar no se explica por los megavatios que ya están en el balance, sino por la cartera de proyectos y por el historial de ejecución de la compañía.
El comprador potencial no es un recién llegado a España. Masdar desembarcó en la península con la compra de Saeta Yield, precisamente a Brookfield, en 2024, y desde entonces ha convertido esa plataforma en su vehículo europeo de activos consolidados. Mantiene, además, una alianza con Endesa para el 49,9% de una cartera solar y cerró en junio con Repsol otro 49,9% en activos fotovoltaicos y eólicos valorado en unos 900 millones.
El valor de X-Elio no está en los megavatios que ya funcionan, sino en los 25.000 que esperan desarrollo y en la capacidad de construirlos.
Con Iberdrola comparte una alianza global de eólica marina, con parques en Reino Unido y Alemania, fuera de España. Los negocios son complementarios: X-Elio es un desarrollador de fotovoltaica y almacenamiento, no un tenedor de plantas maduras.
Qué hay dentro de X-Elio: 25.000 megavatios en desarrollo
La compañía presidida por Lluís Noguera Pujol-Xicoy cierra 2025 con una cartera de proyectos de unos 25.000 megavatios en distintas fases de desarrollo, según sus últimas cuentas consolidadas. El objetivo declarado es poner en construcción entre 2.500 y 3.000 megavatios cada año.

El grueso de esa cartera ya no es solar. Más de 15.000 megavatios corresponden a baterías, en buena parte a través de su participada alemana Eco Stor, en la que el grupo elevó su participación hasta el 94% con un desembolso de 34 millones de euros. El almacenamiento es crítico para estabilizar la red y capturar mejores precios en el mercado mayorista, con precios cero o negativos buena parte del día.
La actividad se concentra en seis mercados estratégicos —Estados Unidos, España, Italia, Alemania, Australia y Japón—, aunque también opera en México, Chile y Oriente Próximo a través de la participada saudí X-Noor, de la que controla la mitad del capital. A cierre de 2025 mantenía 762 megavatios en operación, frente a los 845 de un año antes, tras vender cuatro plantas en España e Italia.
| Magnitud | Cierre 2025 | Cierre 2024 | Variación |
|---|---|---|---|
| Potencia en operación | 762 MW | 845 MW | -9,8% |
| Deuda con entidades financieras | 1.700 millones | ≈1.340 millones | +27% |
El balance no es el de una compañía ligera. La deuda con entidades financieras creció un 27% en 2025, hasta cerca de 1.700 millones, de los que unos 1.100 corresponden a financiación corporativa y 600 a deuda asociada a proyectos. En el sindicato figuran Santander —asesor en la operación—, BBVA, Barclays, Denham Capital, CIBC, Export Development Canada, Scotiabank, BNP Paribas, Société Générale, Natixis, SMBC, y el ICO.
La línea sindicada se elevó el año pasado hasta un límite de 700 millones, con 671 dispuestos y vencimiento en julio de 2027, salvo el tramo de Denham Capital, que expira en enero de 2031. El banco chino Haitong ha salido del grupo de prestamistas.
Por qué Brookfield vende ahora y qué gana Masdar
El calendario tampoco ayuda. La operación llega en un momento delicado para el M&A renovable español: la venta de Cubico quedó congelada y varias transacciones del sector han alargado sus plazos. Colocar X-Elio en 4.000 millones con la deuda incluida exige un comprador con caja propia y visión de largo plazo, no un inversor financiero en busca de retorno rápido.
Ahí encaja Masdar. El grupo emiratí no compra por múltiplo de EBITDA de los activos en operación: compra cartera, permisos y capacidad de ejecución. Los 25.000 megavatios en desarrollo pesan más en la valoración que los 762 que hoy funcionan, y solo un comprador industrial con plataforma europea puede justificar una prima que un fondo puramente financiero no vería.
Si el vehículo objeto de la operación queda sujeto a la normativa española, la entrada de un inversor no comunitario exigiría la autorización previa del Gobierno por el régimen de inversiones exteriores, un trámite habitual en el sector energético desde 2020. A ello se suma la financiación: el comprador heredará una estructura sindicada de más de 1.700 millones con una docena de entidades.
El precedente inmediato es la propia Saeta Yield. Brookfield vendió la plataforma a Masdar en 2024 y el fondo emiratí la convirtió en su vehículo europeo. Repetir la jugada cerraría la segunda desinversión relevante del canadiense en España en tres años y consolidaría a Abu Dabi como uno de los compradores institucionales de referencia del renovable español.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: Si Masdar convierte el interés inicial en oferta vinculante y si GIC mantiene el pulso hasta la fase final del proceso.
- Reacción del valor: X-Elio no cotiza, así que el termómetro son los múltiplos de compraventa de renovables en España y la valoración que el mercado aplique a la cartera de Brookfield.
- Precedente sectorial: La compra de Saeta Yield por Masdar en 2024 marca el patrón: Brookfield vende y el fondo emiratí consolida su plataforma europea.




