El Euríbor de septiembre sube al 3,22% y encarece 94 euros al mes la cuota de las hipotecas variables

La media mensual de septiembre queda en el 3,218%, un punto por encima del dato de hace un año. Las revisiones semestrales notan la subida algo menos, pero conviene revisar el contrato antes de dar por bueno el recibo.

El Euríbor de septiembre de 2026 cierra en el 3,218% de media, la cota más alta del año, y encarece 94 euros al mes la cuota de las hipotecas variables que se revisan ahora.

He seguido la serie diaria del Banco de España durante todo el mes y la conclusión es incómoda: el Euríbor a 12 meses arrancó septiembre en el 3,029% y el último dato publicado, el del 24 de septiembre, marca el 3,354%. Traducido a la vida real: quien revise ahora su hipoteca variable firma la revisión más cara del año.

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Qué le pasa a tu cuota este mes

Vamos a los números. La media mensual de septiembre queda en el 3,218%, frente al 2,954% de agosto y al 2,855% de julio. La comparación que de verdad importa es otra: en septiembre de 2025 el índice cerró en el 2,172%, así que en doce meses se ha encarecido más de un punto entero. Esa diferencia, 1,046 puntos, es exactamente lo que va a notar tu recibo.

En la redacción hemos hecho las cuentas con una hipoteca tipo: 165.000 euros pendientes a 25 años y un diferencial del 0,99%. Con el Euríbor de hace un año, la cuota era de 796 euros; con el 3,218% de este septiembre, se pone en 890 euros. Son 94 euros más cada mes, unos 1.130 euros al año que salen de la misma nómina.

Ahí está el golpe. Y no llega solo: la cesta de la compra y la vuelta al colegio ya habían apretado el presupuesto familiar antes de que el banco tocara el recibo.

La revisión no depende de lo que haga el Euríbor mañana, sino del diferencial y del mes de referencia que firmaste hace años.

Hay un matiz que casi nadie mira y que puede suavizar el susto que viene.

Revisar no es lo mismo que pagar: la subida entra en el recibo el día que marca el contrato, no el día en que sube el índice.

La letra pequeña: no todas las hipotecas usan el mismo Euríbor

El contrato manda. La mayoría de las hipotecas variables usa como referencia la media mensual del mes anterior a la revisión, aunque otras fijan el último Euríbor publicado en la fecha concreta del préstamo y algunas van con el dato semestral. Antes de dar por bueno el cálculo del banco, localiza tres cosas en tu escritura: el diferencial, la periodicidad de la revisión y el mes de referencia.

hipoteca variable revisión

Con la media de septiembre ya cerrada, este es el efecto según el tipo de revisión, comparando siempre con el dato que figuraba en tu última revisión:

Tu revisiónEuríbor con el que comparaCuota antesCuota nuevaDiferencia
Anual2,172% (sept. 2025)796 euros890 euros+94 euros
Semestral2,565% (marzo 2026)831 euros890 euros+59 euros
Tipo fijoNo aplicaSin cambiosSin cambios0 euros

Ojo con las comisiones. En una revisión no hay TAE que valga: lo que cambia es el tipo de interés, pero las comisiones de mantenimiento, los seguros vinculados y la comisión por amortización parcial siguen ahí, y un seguro que no necesitas se come buena parte de lo que puedas rascar en la negociación.

Añade una capa fiscal: los intereses de tu hipoteca ya no se deducen en el IRPF, salvo que la firmaras antes de 2013 y te siga aplicando la deducción por vivienda habitual que gestiona la Agencia Tributaria. Si es tu caso, revisa que el banco te haya entregado el certificado de intereses del año.

El calendario también cuenta. El Euríbor, el tipo al que se prestan dinero los bancos europeos entre sí, se publica cada día laborable a las 11:00, la serie oficial la mantiene el Banco de España y el tipo de referencia para hipotecas se recoge en el Boletín Oficial del Estado.

Y no es un dato para minorías: más de cuatro millones de hogares tienen su hipoteca atada a este índice y alrededor del 75% de los préstamos hipotecarios vivos en España están referenciados al Euríbor. Lo que se aplica a tu cuota es la media mensual, no el dato suelto de un martes cualquiera.

Qué haría yo con la revisión a la vista

Conviene mirar atrás. Hace un año, con el Euríbor en el 2,172%, muchos hipotecados vieron por fin bajar su cuota. Ese alivio se acabó: la serie del Banco de España lleva subiendo desde febrero, cuando marcó el 2,221%, con un único respiro en junio, y en septiembre ha roto el techo de 2026.

Con ese escenario, mi criterio es claro. Si tienes colchón, amortizar adelantado vuelve a compensar: cada euro que reduces de capital se te paga al tipo de tu hipoteca, en torno al 4,2% con el diferencial incluido, una rentabilidad libre de riesgo difícil de igualar con depósitos o Letras del Tesoro.

Hagamos cuentas. Amortizar 10.000 euros en esa hipoteca de 165.000 al 4,208% y mantener la cuota recorta el plazo en unos dos años y medio y ahorra alrededor de 17.000 euros de intereses, siempre que tu contrato no cobre comisión por amortización parcial.

No amortizaría a ciegas, eso sí. Sin un fondo de emergencia de tres a seis meses de gastos, cualquier imprevisto te obligará a financiarte justo cuando el crédito está más caro. Y si tu banco te ofrece subrogar a tipo fijo, compara el coste real de pasar por notaría y gestoría con lo que te ahorras en los próximos doce meses antes de firmar nada.

Dos apuntes para terminar. Las hipotecas a tipo fijo firmadas en los últimos años quedan al margen de todo esto, y el Euríbor se mueve al ritmo que el mercado espera del BCE: si tienes ahorro parado, con el índice en el 3,2% hay margen para exigirle más a tu entidad. Y una advertencia de manual: esto es información divulgativa, no una recomendación personalizada de inversión; cada contrato y cada situación fiscal es distinta.

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💶 El Impacto en tu Bolsillo

  • Qué hacer hoy: Localiza tu última revisión, comprueba el diferencial aplicado y echa la cuenta: con la media de septiembre en el 3,218%, el cálculo de tu banco debe cuadrar.
  • Qué vigilar: La media del Euríbor de octubre, que el Banco de España publicará en los primeros días de noviembre y que marcará las revisiones de final de año.
  • El error a evitar: Dar por bueno el recibo sin revisar la comisión por amortización parcial ni el seguro vinculado; una décima mal aplicada se lleva más de cien euros al año.

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