Previsión Bitcoin CoinShares: atrapado bajo 80.000 por la Fed, VanEck discrepa

La Reserva Federal subió los tipos un cuarto de punto esta semana, el primer alza desde 2023, y borró las bajadas previstas hasta 2027. La CLARITY Act cayó en el Senado por 49 votos a 50 y deja el mercado cripto estadounidense sin reglas propias.

La previsión de Bitcoin que maneja CoinShares deja el techo del año por debajo de los 80.000 dólares, mientras VanEck mantiene su objetivo en los 100.000 para dentro de doce meses. El precio real, ahora mismo, se mueve en torno a los 81.300 dólares, apenas un 2% por encima de la cota que la gestora europea considera difícil de romper con fuerza.

El motivo que da CoinShares no es técnico, es monetario. La Reserva Federal subió los tipos un cuarto de punto el miércoles de esta semana, hasta el rango del 3,75% al 4,00%, el primer aumento de tipos desde 2023, y las proyecciones publicadas junto a la decisión eliminaron las bajadas previstas hasta 2027. Con ese escenario, la firma cree improbable que Bitcoin consolide un avance decisivo por encima de los 80.000 dólares.

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La Fed y el precio de la energía, los dos frenos que señala CoinShares

James Butterfill, jefe de investigación de CoinShares, publicó esta semana una actualización en la que liga el estancamiento del precio al coste de la energía. Los precios del petróleo y el gas, tensionados por el conflicto con Irán, siguen alimentando la inflación, lo que deja a la Reserva Federal pocos motivos para suavizar su política monetaria. El calendario de reuniones y las proyecciones oficiales se pueden consultar en la web de la Reserva Federal.

Traducido al bolsillo del ahorrador, la idea es sencilla: cuando el dinero considerado seguro vuelve a pagar intereses atractivos, cuesta más justificar tener el ahorro en en un activo que no reparte dividendos ni cupones. Bitcoin no los paga. Nunca lo ha hecho. Esa es, en esencia, la lógica que sostiene la tesis bajista de la firma europea.

Butterfill añade un matiz regulatorio que conviene entender bien. Bitcoin está protegido frente a este revés porque su estatus legal ya está definido en Estados Unidos. Ethereum y el resto de las altcoins no lo están, porque buena parte de la infraestructura de pagos con stablecoins (monedas digitales ancladas al dólar) funciona sobre esas redes.

Una subida de tipos no mata a Bitcoin; simplemente le quita el argumento más cómodo que tenía: ser la única alternativa con rentabilidad a la vista.

Ese es el punto de fricción con la otra gran casa de análisis. Matthew Sigel, responsable de investigación de activos digitales de VanEck, explicó a CNBC esta semana que espera que Bitcoin alcance los 100.000 dólares a lo largo del próximo año. Su argumento es que el peso de la deuda pública estadounidense sostiene el valor de los activos escasos y funciona como cobertura a largo plazo frente a la inflación.

VanEck y CoinShares leen el mismo dato al revés

Aquí está el detalle más interesante del debate. Las dos firmas miran el mismo mercado de bonos y sacan conclusiones opuestas. CoinShares considera esa presión de la deuda un riesgo extremo, no su escenario central. Si se materializa, sostienen, la respuesta de liquidez empujaría a la vez a Bitcoin y al oro, dos activos que se comportan de forma parecida cuando el mercado desconfía del dinero que imprimen los bancos centrales.

Los datos de corto plazo, eso sí, no acompañan al relato alcista. Según las cifras de la firma de análisis on-chain Glassnode, Bitcoin cerró esta semana por debajo de su True Market Mean, un indicador que promedia el precio al que compraron quienes hoy tienen monedas guardadas. Cuando la cotización cae por debajo de esa referencia, la base de inversores acumula pérdidas de media y suele aparecer presión vendedora.

La CLARITY Act se queda sin aprobar: qué cambia para el inversor

La otra pata de la previsión tiene nombre propio: la CLARITY Act, el proyecto de ley estadounidense que reparte competencias entre los reguladores y decide qué activo digital es un valor negociable y cuál no. El Senado lo tumbó por 49 votos frente a 50 el 15 de septiembre, y Circle, la empresa que emite la stablecoin USDC, vio caer sus acciones un 11% ese mismo día.

CoinShares espera que en 2027 llegue una versión revisada del texto. Hasta entonces, el suelo regulatorio del sector se queda donde estaba: sin reglas específicas y con los tribunales como principal fuente de doctrina. Quien diera por hecho que una ley cripto en Estados Unidos iba a aprobarse sola se ha llevado la enésima desilusión del ciclo.

Para el inversor particular en España el efecto es indirecto, pero real. Una ley marco en Estados Unidos habría dado cobertura legal a las stablecoins y a los exchanges con operación global. Su bloqueo retrasa esa seguridad jurídica, aunque MiCA, el reglamento europeo ya en vigor, cubre buena parte de ese hueco en nuestro mercado.

Por qué Bitcoin aguanta aunque el precio se estanque

Hay un patrón que se repite desde 2022. Cada vez que la Reserva Federal endurece el discurso, el mercado cripto corrige primero y se estabiliza después, con correcciones cada vez más cortas. En 2022, con las subidas de tipos más agresivas de las últimas décadas, Bitcoin llegó a caer más de un 65% desde máximos. En el ciclo actual la volatilidad se ha moderado, en parte porque quienes siguen dentro tienen horizontes más largos y menos apalancamiento.

Eso no lo convierte en un refugio tranquilo. Cerrar por debajo del True Market Mean es una señal que históricamente ha precedido tanto rebotes rápidos como tramos de varias semanas a la baja, y nadie puede predecir cuál de las dos cosas toca ahora. El precedente más cercano es la aprobación de los ETF al contado en enero de 2024, fondos que compran y guardan Bitcoin real en lugar de derivados, y que cambiaron quién compra y con qué horizonte. CoinShares y VanEck no discrepan sobre los datos; discrepan sobre qué pesa más en el precio final, si la política monetaria o la montaña de deuda pública.

La próxima cita que puede mover la aguja no está en Washington, está en los datos de inflación de las próximas semanas y en la reunión de la Reserva Federal que los siga. Si el índice de precios cede, el techo de los 80.000 dólares se vuelve discutible y la CLARITY Act pasa a segundo plano. Si no cede, la previsión de CoinShares gana enteros y VanEck necesitará más de doce meses para acercarse a sus 100.000.


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