ETF Solana captan 60,7 M$ y lideran entradas mientras Ethereum pierde 140,6 M$

El fondo BSOL, de Bitwise, absorbió 58,7 millones de la captación semanal, casi el 97% del total de la categoría. La subida de tipos de la Reserva Federal marcó una semana de salidas netas de 70,7 millones en el conjunto cripto.

Los ETF de Solana al contado captaron 60,7 millones de dólares entre el 14 y el 18 de septiembre. El dato los convierte en la categoría que mejor se comportó esa semana entre los fondos cripto cotizados en Estados Unidos, mientras los productos sobre Ether se dejaron 140,6 millones y el conjunto del sector cerró con salidas netas de 70,7 millones.

Un ETF al contado es un fondo que cotiza en bolsa, compra la criptomoneda real y la custodia para replicar su precio. Un saldo negativo no equivale a una caída del precio: son reembolsos. Sobre ese papel, el recuento de el panel de flujos de Farside Investors deja una divergencia clara: Ether concentró las salidas, Solana atrajo capital nuevo y Bitcoin terminó prácticamente plano.

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Los fondos de Bitcoin cerraron con una entrada neta de 6,1 millones, un resultado modesto que esconde una semana de montaña rusa: 159,9 millones el lunes, 450,4 millones de salida el martes y 295,9 millones de salida el miércoles. Las dos últimas sesiones lo arreglaron casi todo, con 159,5 millones el jueves y 433 millones el viernes, la mayor entrada diaria del periodo. El bitcoin recuperó entonces el nivel de los 80.000 dólares.

Los ETF de Solana captan 60,7 millones: el viernes que decidió la semana

Los fondos de Solana sumaron entradas en cuatro de las cinco sesiones: 11 millones el lunes, 1,3 millones el martes y 800.000 dólares el miércoles. El jueves no hubo movimiento neto. El viernes llegaron 47,6 millones en una sola jornada, y ese día explica por sí solo la mayor parte del resultado semanal.

BSOL, el producto de Bitwise, se llevó íntegramente esos 47,6 millones y acumuló 58,7 millones en la semana, en torno al 97% de toda la captación de la categoría. El resto lo aportó GSOL, de Grayscale, con 2 millones netos tras una entrada de 3,9 millones el lunes y un reembolso de 1,9 millones el miércoles. La mayoría de los productos de Solana no registró flujos netos durante el periodo.

En Ether ocurrió lo contrario. Los fondos arrancaron con 121,1 millones de entrada el lunes, pero el martes y el miércoles se dejaron 142 y 224,1 millones, respectivamente, y el jueves otros 39,3 millones. La entrada de 143,7 millones del viernes maquilló el balance sin revertirlo. ETHA, de BlackRock, cerró con 56,1 millones de salida pese a recibir 114,3 millones en la última sesión.

Una sola sesión de compras no cambia una tendencia: Ether recibió 143,7 millones el viernes y cerró la semana con 140,6 millones de salida.

Hyperliquid, la cuarta categoría analizada, terminó con 3,1 millones de entrada neta. No bastó para compensar nada: las aportaciones combinadas de Bitcoin, Solana y Hyperliquid quedaron por debajo de los reembolsos de Ether, y de ahí el saldo negativo de 70,7 millones para el conjunto.

La Reserva Federal sube los tipos y ordena los flujos

El telón de fondo fue monetario. La Reserva Federal, el banco central estadounidense, elevó su tasa objetivo en 25 puntos básicos hasta el rango del 3,75% al 4,00%, su primer incremento en más de tres años. La decisión coincidió con las dos jornadas de reembolsos más agresivos en Bitcoin y Ether, el martes y el miércoles, y con un repunte de volatilidad que se notó en todos los productos al contado.

Cuando el petróleo se moderó y las acciones vinculadas al sector cripto rebotaron, el viernes cambió el tono. Un tipo más alto encarece el coste de oportunidad de mantener riesgo, y los fondos de altcoins son los primeros en notarlo. Eso sí, la sensibilidad no fue idéntica para todos: Solana aguantó mejor el envite que Ether, y esa asimetría es el titular real de la semana.

ETF Solana flujos

La letra pequeña de la rotación hacia Solana

Aquí conviene frenar. Los 60,7 millones de Solana son menos de la mitad de lo que Ether devolvió en una sola jornada mala, y eso sitúa el dato en su escala: la categoría de Solana sigue siendo pequeña, con menos productos y un historial de cotización mucho más corto que los fondos de bitcoin. Cuando la base es reducida, un único fondo puede mover el agregado y dibujar porcentajes espectaculares.

Hay otro detalle que matiza el entusiasmo: el 78% de la captación semanal llegó en una sola sesión. Un viernes fuerte puede responder a coberturas, a rebalanceos de cartera o al cierre de posiciones antes del fin de semana, no necesariamente a un cambio estructural de asignación.

La concentración en BSOL es, además, la señal más incómoda del informe. Recuerda a los primeros meses de los ETF de bitcoin, cuando un solo emisor absorbía casi todo el flujo y el resto de la categoría vivía de las migajas. En Solana el fenómeno se acentúa porque compiten menos emisores. Si ese fondo pierde tracción o su diferencial de comisiones se estrecha, el agregado de la categoría se queda sin su principal motor.

También conviene recordar de dónde viene la red. Solana arrastra un historial de paradas —las de septiembre de 2021 y enero de 2022 dejaron a los validadores reconstruyendo la red a mano— y una concentración de staking (los SOL delegados a validadores para asegurar la red a cambio de recompensas) que sigue bajo vigilancia. Su ciclo de precio, además, está marcado por el desplome de FTX en noviembre de 2022, que la dejó cerca de los 8 dólares. Nada de eso ha desaparecido porque una semana de flujos salga en verde.

Lo que sí cambia es la composición de la demanda. Solana ya no depende solo del inversor minorista que compra en un exchange: tiene productos cotizados, emisores compitiendo por cuota y un flujo institucional que se mide cada viernes. Los próximos balances dirán si el patrón se repite. La cita que de verdad manda no está en el ecosistema cripto: está en la próxima reunión de la Reserva Federal.


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