Aena se queda sin ofertas para la remodelación de Tenerife Sur: las constructoras desertan de la licitación

El contrato, valorado en 464 millones de euros y con ocho años de ejecución, era una de las mayores licitaciones de obra pública del año. El DORA III asigna 550 millones a Tenerife Sur hasta 2031.

Aena se ha quedado sin ofertas para el contrato de 464 millones de euros destinado a la remodelación integral del aeropuerto de Tenerife Sur, un concurso desierto que tensiona la ejecución de su plan inversor en Canarias.

Un contrato de 464 millones que se queda sin pujas

El concurso, uno de los mayores de obra pública del año, ha concluido sin un solo licitador. El gestor aeroportuario se ve obligado ahora a replantear una licitación que consideraba estratégica dentro del DORA III, el documento que ordena sus inversiones reguladas y comerciales hasta 2031.

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Las constructoras atribuyen el desinterés a una combinación de factores. La obra es compleja y se extiende a lo largo de ocho años, exige desplazar equipos y recursos hasta Canarias y llega en pleno encarecimiento de los materiales y de incertidumbre sobre la evolución de los costes.

Tenerife Sur es uno de los aeropuertos más transitados del archipiélago y una pieza clave para el turismo de la isla. La remodelación buscaba ampliar la capacidad de las terminales, modernizar unas instalaciones saturadas, y mejorar la experiencia del pasajero.

Este contrato formaba parte del plan inversor del DORA III, que contempla alrededor de 13.000 millones de euros entre actuaciones reguladas y comerciales. A Tenerife Sur le corresponden 550 millones hasta 2031 y la licitación fallida concentraba buena parte de ese importe: remodelación de terminales, nuevas zonas de llegadas, facturación y equipajes y la construcción de un aparcamiento.

El modelo de contratación que aleja a las constructoras

El principal foco de conflicto no está en el tamaño de la obra, sino en el modelo de contratación de Aena. El gestor mantiene la subasta electrónica para presionar a la baja los precios una vez superado el filtro de solvencia técnica, un sistema que las grandes patronales llevan años cuestionando.

Aena ha diseñado un concurso que traslada casi todo el riesgo al contratista y después le pide que compita a la baja. El resultado es que nadie se presenta.

Seopan, Anci y CNC reclaman fórmulas que permitan compartir riesgos entre la Administración y las constructoras, además de mecanismos de revisión de precios que cubran mejor las variaciones de materiales, energía y costes laborales. En Tenerife Sur, la revisión contempla determinados materiales, pero deja fuera el primer 20% de la obra y los tres primeros años del contrato.

Dónde sí hay competencia

El problema no se extiende a todos los concursos del grupo. La regeneración de la pista de Almería, presupuestada en 29,2 millones de euros, ha recibido varias ofertas. En Barajas, las primeras actuaciones del DORA III también han despertado competencia.

Aena licitación desierta

Acciona, Ferrovial, OHLA, Sacyr y otras compañías concurren a los contratos para ampliar la plataforma Norte de la T4 y el Dique Sur de la T4S, por un importe conjunto de 146 millones de euros. La diferencia con Tenerife Sur está en el plazo, el tamaño y la ubicación.

LicitaciónImporteOfertasEstado
Tenerife Sur (remodelación integral)464 millonesNingunaDesierta
Barajas T4 y T4S146 millonesAcciona, Ferrovial, OHLA, SacyrEn concurso
Pista de Almería29,2 millonesVariasEn concurso

La comparación es reveladora. Aena no ha encontrado pujas para su contrato más grande y complejo, pero sí las encuentra para obras más acotadas y de menor duración. El tamaño y el plazo, más que la ubicación, explican el desinterés de las grandes constructoras.

Qué se juega Aena con el DORA III

El episodio deja una lectura incómoda para el sector. Una obra de 464 millones y ocho años de ejecución no encuentra comprador cuando el pliego traslada al contratista el riesgo de unos costes que no controla. No es un problema de capacidad industrial, sino de reparto de riesgo. Las constructoras que sí pujan en Barajas lo hacen sobre contratos más cortos y con precios mejor cubiertos, lo que refuerza el diagnóstico de las patronales.

Para Aena el reto va más allá de un concurso aislado. El DORA III es la mayor hoja de ruta inversora de su historia reciente, con 13.000 millones hasta 2031, y cada licitación desierta retrasa una obra que ya venía tensionada por el alza de costes.

La compañía, participada mayoritariamente por el Estado a través de ENAIRE, tendrá que decidir si mantiene el modelo de subasta electrónica o cede a las demandas de Seopan, Anci y CNC. Lo que ocurra con Tenerife Sur marcará el resto del plan en Canarias.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: Cómo replantea Aena el pliego de Tenerife Sur y si introduce cambios en la subasta electrónica que reclaman las patronales.
  • Reacción del valor: El importe es reducido frente a los 13.000 millones del DORA III, pero el mercado vigila si el retraso obliga a revisar el calendario inversor.
  • Precedente sectorial: Almería y Barajas sí han recibido ofertas, lo que apunta a un problema específico de los contratos largos y complejos.

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